





El spinner FTK tipo cuchara giratoria es uno de esos señuelos “de toda la vida” que, bien usados, siguen siendo tremendamente efectivos. ¿La razón? Combina tres estímulos que los depredadores detectan incluso cuando el agua está tomada o hay poca luz: vibración, destellos y señal de huida durante la recogida. Este modelo está pensado para la pesca de lucio, trucha, black bass y otros depredadores, con un diseño metálico robusto y anzuelos triples para mejorar la tasa de clavada.
Además, viene en varios pesos (4 g, 5 g, 7 g, 10 g y 14 g) para que puedas adaptar el señuelo a tu escenario: desde arroyos y ríos medianos hasta embalses, lagos y zonas de corriente. Con un mismo “tipo de señuelo” puedes cubrir múltiples capas de agua, jugar con la profundidad y ajustar la velocidad de trabajo sin complicarte con montajes.
Si ya usas minnows, vinilos o crankbaits, una cuchara giratoria aporta una ventaja clara: empieza a trabajar en cuanto la pones en movimiento. No necesitas una técnica complicada; basta con ajustar la velocidad para que la pala gire de forma estable. El giro crea un pulso muy reconocible en la línea lateral del pez y, al mismo tiempo, genera destellos con cada rotación. Para depredadores como el lucio, esa combinación es una invitación directa al ataque.
Otra ventaja es la versatilidad. En aguas claras puedes recuperarla de forma natural; en aguas tomadas puedes aumentar contraste y vibración con una recogida un poco más constante. Y si el pez está en una ventana de profundidad concreta, puedes elegir un peso mayor para bajar o un peso menor para pescar más somero.
Elegir el peso correcto es una de las decisiones más importantes. No solo afecta a la distancia de lance, también cambia cómo “entra” el señuelo en la corriente y qué profundidad alcanza con una misma velocidad.
El objetivo con un spinner es que la pala gire de manera estable y el señuelo “pulse” en el agua. Si quieres una guía práctica, prueba estas tres cadencias y quédate con la que mejor responde el pez:
Un truco útil: en cuanto notes un seguimiento (golpecitos, sombra detrás, ataque fallido), haz una micro pausa y reanuda a velocidad media. Ese cambio de ritmo suele disparar el ataque definitivo.
En río, funciona especialmente bien en corrientes medias, entradas y salidas de pozas, remansos y bordes de corriente. La vibración ayuda a que la trucha o el lucio detecten el señuelo incluso si el agua lleva algo de sedimento. En embalse/lago, úsalo para cubrir agua: puntas, orillas con vegetación, escalones y zonas de transición entre fondo duro y blando.
Para lucio, los spinners suelen rendir muy bien en primavera y otoño, cuando el pez patrulla bordes de hierba, cañas y estructuras. Para bass, es una herramienta de búsqueda: lanzas, cubres agua, localizas actividad y, si hace falta, luego rematas con un vinilo más lento.
Para 4–7 g, una caña ligera o medium-light te permitirá lanzar cómodo y disfrutar la pesca. Para 10–14 g, una caña de rango medio te dará más control y mejor clavada. Un carrete 2000–3000 suele ir perfecto en agua dulce, y el trenzado fino aporta sensibilidad (con bajo de fluorocarbono si hay roces o agua clara). Si pescas lucio, valora un bajo más resistente o un tramo anti-corte según tu zona.
Con un spinner, la mayoría de fallos vienen de no ajustar la velocidad y el peso a la capa de agua donde está el pez. La buena noticia es que se corrige rápido. Si quieres pescar más somero, usa un peso menor (4–7 g), sube la puntera y empieza a recoger antes de que el señuelo se hunda. Si necesitas bajar (lucio en borde de hierba profunda, bass pegado al escalón), elige 10–14 g, deja hundir un par de segundos y recupera con puntera más baja.
La referencia práctica es simple: si no notas el giro de la pala, vas demasiado lento o has dejado que el señuelo caiga en exceso; si lo notas “subirse” a superficie o venir demasiado alto, baja puntera o sube un punto el peso. Con 3–4 lances ajustados ya sueles dar con la profundidad correcta.

El spinner es un señuelo muy “honesto”: si lo lanzas donde hay pez y lo haces girar bien, suele recibir respuesta. Por eso, más que cambiar de señuelo cada cinco minutos, conviene mejorar el posicionamiento. En río, busca:
En embalse/lago, la estrategia cambia: el spinner es un buscador. Trabaja puntas, transiciones de fondo, orillas con hierba y escalones. Con lucio, los bordes de vegetación suelen ser clave; con bass, las sombras y estructuras. Y si pescas desde orilla, lanza en abanico hasta localizar el primer toque y luego repite el mismo ángulo: muchas veces el pez está colocado en una ventana pequeña.
Cuando el depredador acompaña el spinner pero no ataca, normalmente hay dos causas: va demasiado rápido (no le da tiempo) o demasiado regular (predecible). La solución suele ser añadir micro-cambios sin perder el giro de la pala.
Si el agua está fría o el pez está apático, la pausa más larga y el ritmo lento suelen funcionar mejor. Si hay actividad fuerte (persecuciones, saltos, pez pasto), entonces acelera y reduce pausas para provocar ataques por reacción.
En spinners, el color funciona por contraste y por el tipo de destello. En agua clara, metalizados naturales suelen rendir mejor. En agua tomada o con poca luz, aumenta contraste. Si estás en una zona muy pescada, prueba un acabado distinto antes de cambiar de spot: a veces el pez está, pero necesita un estímulo diferente.
Para lucio, busca zonas con cobertura (hierba, carrizos, árboles sumergidos) y trabaja el spinner paralelo a la estructura. Una recogida constante con algún stop&go es suficiente; el lucio suele atacar por reacción. Para trucha, suele funcionar mejor una presentación más fina: pesos 4–7 g, recuperaciones suaves y lances cruzados a corriente, dejando que el señuelo “entre” y trabaje con vibración estable. Para black bass, el spinner es excelente como señuelo de búsqueda: cubres agua y, si hay seguimiento, reduce velocidad y mete pausas para que el bass tenga tiempo de decidir.
Sí. De hecho, los spinners suelen rendir especialmente bien cuando hay turbidez porque la vibración y el destello ayudan a que el depredador localice el señuelo. En esas condiciones, prioriza pesos medios/altos y una vibración estable.
En agua clara, colores naturales y metalizados discretos suelen funcionar. En agua oscura o con poca luz, sube contraste (más brillo o tonos más marcados). Si hay mucha presión de pesca, a veces un color distinto (no necesariamente más chillón) marca la diferencia.
Cuando necesitas distancia, viento, o trabajar más profundo: embalse grande desde orilla, lucio en capa baja o estructuras a media agua.
Los anzuelos triples clavan muy bien, pero también son peligrosos al desanzuelar. Usa alicates y manipula el pez con calma. Tras pescar en agua salobre o si el señuelo se moja mucho, aclara con agua dulce y seca. Revisa anillas y puntas: un triple poco afilado baja drásticamente la efectividad.
Incluye 1 spinner/cuchara giratoria FTK (peso según selección: 4 g, 5 g, 7 g, 10 g o 14 g).























¡Una pieza de hierro absolutamente inútil! El principal inconveniente es la palanca que no funciona. Por más que intenté hacerla funcionar, es inútil en cualquier cableado. Hay rotación, pero muy, muy lenta. Lo revisé, no hay nada que lo esté bloqueando, pero al fin y al cabo. El segundo inconveniente es la calidad del adhesivo en la palanca, vea la foto. ¡Categóricamente no lo recomiendo!

Genial, arregla los ganchos y ponte a la batalla.


Ya lo he comprado en otros colores y considero que la calidad es buena. Lo recomiendo.

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Excelente. Justo lo que necesitaba.
Una muy buena parodia de Pontoon 21 a un precio ridículo.
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Alicheck.fr Somos legión
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