




El spinner bait FTK es un señuelo clásico y tremendamente eficaz para buscar peces y provocar ataques por reacción. Combina una pala metálica (o conjunto de palas, según el modelo) que gira durante la recuperación, un cuerpo compacto que ayuda al lance y un anzuelo triple con pluma que añade volumen, textura y un movimiento “vivo” incluso a baja velocidad. Este conjunto genera dos señales muy potentes para el depredador: vibración (línea lateral) y flash (destellos), algo que funciona tanto en agua clara como en agua tomada.
Está disponible en tamaños 3/4/5 y pesos típicos de 8 g, 13 g y 15 g, con una gama amplia de colores (se anuncian 10). Eso te permite adaptar el señuelo al escenario: ríos, embalses, lagos, canales e incluso situaciones costeras tranquilas donde la lubina entra a comer pequeño. Si lo que necesitas es un señuelo “comodín” para cubrir agua y localizar actividad, un spinner como este suele ser la opción más rentable.
Un spinner es diferente a un minnow o un vinilo porque “habla” al pez de otra manera. La pala girando produce una vibración constante y un destello repetido que se percibe a distancia. Esto es ideal en días con agua tomada, viento, poca luz o cuando el pez está disperso y necesitas que el señuelo sea detectable. Además, el triple emplumado actúa como un pequeño “pulpo” o alevín, y muchas veces el pez ataca esa parte trasera, donde el anzuelo está listo.
Otro punto fuerte es la facilidad de uso: no requiere técnica complicada. Aun así, la diferencia entre “arrastrar” un spinner y sacarle el máximo partido está en el control de la velocidad, las pausas y la profundidad.
El peso determina dos cosas: distancia de lance y profundidad de trabajo. Como regla general:
Es el punto de partida: recupera a velocidad media y asegúrate de notar una vibración constante. Si no vibra, vas demasiado lento; si se sube a superficie, vas demasiado rápido o estás pescando demasiado somero.
Recoge 2–4 segundos, para 1 segundo y reanuda. En la pausa el señuelo cae ligeramente y, cuando vuelve a arrancar, la pala “arranca” con un destello fuerte. Muchas picadas entran justo en ese reinicio.
Alterna velocidad rápida y lenta sin parar del todo. Imitas una presa que acelera por pánico y luego se agota. Muy efectivo con bass y lubina cuando siguen el señuelo.
En río, úsalo en corrientes medias, remansos y salidas de poza. En embalse, es un señuelo ideal para orillas con cobertura, puntas, árboles sumergidos y escalones. En lago o canal, la recuperación lineal cerca de estructuras suele ser suficiente. Para lubina en costa, úsalo en zonas calmadas, estuarios o rías donde el spinner puede trabajar sin engancharse.
En agua clara, colores naturales y metalizados discretos suelen funcionar. En agua tomada o con poca luz, sube contraste. Si hay mucha presión de pesca, cambia de color antes de cambiar de spot: a veces el pez está, pero quiere un estímulo distinto.
Con un spinner bait, la profundidad depende principalmente del peso y de la velocidad de recogida. Si lo recoges rápido, trabajará alto; si lo recoges lento, bajará más. Para pescar somero sobre hierba o piedras, usa una recogida media-rápida con la puntera alta. Para pescar más profundo (bordes, escalones, pozas), deja hundir 1–2 segundos tras el lance y baja la puntera durante la recogida.
Una regla sencilla: si el señuelo deja de vibrar, probablemente va demasiado lento o ha cogido hierba. Si viene demasiado a superficie, baja puntera o reduce un punto la velocidad. En cuanto encuentres la capa en la que se producen los ataques, repite esa combinación de conteo + velocidad.
Para trucha, suele funcionar mejor una recuperación algo más fina y constante, evitando tirones bruscos. En río, lanza cruzado y deja que el spinner trabaje con la corriente, manteniendo tensión para que la pala gire. Para black bass, el stop&go y los cambios de ritmo son muy efectivos: dos segundos rápido, uno lento y una micro pausa. Para lubina en estuario o costa tranquila, prueba recuperaciones largas y constantes, y si notas seguimiento sin picada, mete una pausa corta y reanuda suave: muchas veces ataca justo en el reinicio.
La pluma del triple no es solo “decoración”. En spinners pequeños, esa cola añade volumen y un movimiento que sigue respirando incluso cuando la pala gira más lento. En días fríos, con bass apático o trucha que acompaña sin decidirse, la pluma puede ser el detalle que convierte un seguimiento en una picada. Además, muchos ataques van dirigidos a la parte trasera del señuelo, y ahí es donde el triple está listo.
Si pescas en agua muy clara y peces recelosos, a veces conviene una recuperación más fina (sin tirones) para que la pluma no “sobreactúe”. Si por el contrario el agua está tomada o hay poca luz, puedes subir contraste y velocidad para que la pala y la pluma sean fáciles de localizar.
En corriente, lo más importante es que la pala gire y el spinner no venga “volcado”. Tres pautas simples:
Con trucha, muchas picadas llegan cuando el spinner pasa por el borde entre corriente y agua parada. Con lubina en ría, el spinner puede ser devastador si lo presentas paralelo a una escollera con una recogida constante y alguna pausa corta en el punto de sombra.
Si no sabes dónde está el pez, usa el spinner como “radar”. Haz una búsqueda metódica por capas y velocidades:
Si recibes un toque, repite el mismo conteo y el mismo ritmo varias veces. La consistencia es clave: el spinner es muy “repetible”, y eso te permite explotar un tramo cuando das con la altura correcta.
Con triples, lo que más ayuda es una caña que amortigüe y un freno bien ajustado. En agua dulce, una caña ML/M con línea trenzada fina o mono funciona perfecto. Si usas trenzado, un bajo de fluorocarbono ayuda con la abrasión y la discreción. En costa o estuario, sube un punto el bajo si hay roca o conchas.
En la clavada, evita “latigazos”: mejor un gesto firme y mantener tensión constante, dejando que el pez se enganche bien. Muchos fallos con spinner vienen de frenos demasiado cerrados y cabezazos cerca de la orilla.
Sí. El trenzado mejora sensibilidad, pero usa un bajo (fluoro/mono) si hay roces o agua muy clara. Ajusta el freno para evitar desgarros con triples.
El 13 g suele ser el más polivalente para agua dulce y estuarios: lanza bien y permite trabajar diferentes profundidades con cambios de ritmo.
Para 8–13 g, una caña ligera/media-ligera va perfecta; para 15 g, una caña un poco más potente te dará mejor control. Un carrete 2000–3000 en agua dulce y 3000–4000 en costa es una buena referencia. Ajusta el freno: con triples, el pez puede cabecear y desclavarse si vas demasiado cerrado.
El triple emplumado clava muy bien, pero también es peligroso al desanzuelar. Usa alicates. En agua salobre, aclara con agua dulce y seca. Revisa puntas del triple: un anzuelo romo reduce mucho la efectividad.
Incluye 1 spinner bait FTK (tamaño/peso según selección).














Está bien, eso es bueno.

Super cebo.