




El D-Squid de Hunthouse es un señuelo duro desarrollado específicamente para el método TIP-Run, una modalidad orientada a pescar calamar (y, según zona, también sepia) en profundidad y con corriente. En estas condiciones, lo más importante no es solo que el señuelo “se vea bonito”, sino que sea capaz de hundir rápido, mantener una posición estable y responder con una acción de dardos controlable cuando trabajas con la punta de la caña.
Según el diseño del modelo, parte de la mejora se basa en reducir el arrastre que provocaban elementos como alas/plumas y en llevar el peso más integrado dentro del cuerpo. El resultado es una caída más rápida y una acción darting ligera pero afilada en zonas profundas. Además, al mantener una postura corporal más “ideal” tras el movimiento, se reduce el típico problema de que el anzuelo llegue a atrapar la línea durante la acción o la caída.
Otro punto importante en la pesca de cefalópodos es la selección de color. Con el D-Squid puedes elegir entre varias combinaciones para adaptarte a la claridad del agua, la luz ambiente y la actividad del calamar. Cuando hay poca luz o el agua está tomada, los colores con más contraste suelen destacar; en aguas claras, los tonos más naturales y discretos pueden ofrecer una presentación más creíble.
El TIP-Run (o tip-run eging) es una forma de pesca del calamar enfocada a escenarios donde los métodos clásicos se quedan cortos: fondos profundos, corrientes fuertes y situaciones donde necesitas mantener el señuelo abajo durante la deriva. En este tipo de pesca, lo habitual es trabajar con la punta (tip) de la caña, realizando pequeños toques y cambios de ritmo, mientras controlas la tensión del hilo y la trayectoria del señuelo.
La diferencia con el eging “de orilla” es que aquí la prioridad no es solo que el señuelo nade bonito: lo que manda es la hidrodinámica. Si el señuelo ofrece demasiada resistencia, la corriente lo levanta y lo saca de la zona; si el centro de gravedad no está bien resuelto, el señuelo pierde postura y, en consecuencia, baja la eficacia de picada y aumenta el riesgo de enredos. Por eso el D-Squid se presenta como un modelo orientado a bajar rápido, trabajar fino y mantener una postura estable tras la acción de dardos.
Las medidas 110 mm y 30 g sitúan este señuelo en un rango muy adecuado para TIP-Run. El tamaño ayuda a ofrecer un perfil visible para el calamar en condiciones de poca luz o profundidad, mientras que el peso aporta dos ventajas clave: llegar antes al fondo y mantener el señuelo en la capa de agua correcta durante más tiempo, incluso si el barco deriva rápido o si hay corriente lateral.
En la práctica, ese hundimiento rápido se traduce en más tiempo efectivo pescando: menos segundos “perdidos” esperando a que baje y más tiempo en la zona donde realmente están los cefalópodos. Esto es especialmente importante cuando el calamar está concentrado en un escalón, una lengua de arena o un corte de profundidad y necesitas repetir el patrón una y otra vez.
Si es tu primera vez con TIP-Run, conviene seguir un proceso simple para no perderte. Lo habitual es lanzar o soltar el señuelo, dejarlo bajar controlando el hilo y, una vez en la zona, empezar a darle vida con movimientos cortos. El objetivo es combinar caída y micro-dardos sin que el señuelo “se dispare” hacia arriba.
En TIP-Run, muchas capturas llegan cuando el señuelo pasa por un punto exacto: un escalón, una lengua de arena, una mancha de roca o el borde de una pradera. Por eso conviene pensar en términos de “ventana de picada”. El D-Squid, por su hundimiento rápido, te ayuda a entrar antes en esa ventana, pero el control lo pone el pescador: si dejas demasiada barriga en el hilo, el señuelo sube y se sale de la capa buena; si lo llevas demasiado tenso, le quitas naturalidad y puedes perder calamares en el agarre.
Una pauta útil es alternar periodos de control (tensión ligera, sin mover) con periodos de activación (2–3 dardos y pausa). Si estás derivando rápido, reduce la intensidad del movimiento y acorta el tiempo entre pausas, para que el señuelo no suba demasiado. Si la deriva es lenta, puedes permitirte dardos algo más amplios y pausas más largas, dejando que el señuelo “respire” y caiga.
No todos los días responden igual. En general, el calamar suele reaccionar bien a cambios de ritmo y a pausas donde el señuelo queda estable. La sepia, por su parte, puede agradecer un trabajo más lento y cercano al fondo. Con este señuelo, prueba estas cadencias:

Antes de soltar el señuelo al agua, revisa tres puntos que suelen marcar la diferencia en TIP-Run. Primero, el estado del bajo: si tiene roces o “blancos” por abrasión, cambia el tramo final. Segundo, la unión al señuelo: una grapa torcida o un nudo mal asentado puede hacer que el señuelo no mantenga postura y aumente enredos. Y tercero, la tensión de trabajo: empieza siempre con contacto ligero para notar la caída y corregir si el señuelo deriva demasiado.
En la pesca del calamar, la picada muchas veces no es un “golpe” claro. Puede ser una parada, un peso raro o una pequeña pérdida de tensión. Por eso es importante pescar con la línea relativamente controlada: ni totalmente destensada (no te enteras) ni totalmente rígida (arrancas el señuelo en los dardos). Cuando notes algo anómalo, lo mejor suele ser una clavada progresiva: levanta la caña con firmeza y recoge, en lugar de dar un latigazo brusco.
Con un buen control de tensión, el sistema de anzuelos tipo EGI (coronas) trabaja mejor y el calamar queda sujeto sin desgarrar. Si estás pescando profundo, una clavada demasiado violenta puede provocar pérdidas cuando el calamar se suelta a media agua.
Aunque el D-Squid está orientado a reducir el problema de que el anzuelo atrape la línea, hay hábitos que ayudan muchísimo. El enredo suele venir por exceso de barriga en la línea, por cambios de dirección con el hilo destensado o por dejar que el señuelo gire en la caída. Controlar esos detalles aumenta la efectividad y reduce frustración.
Para mover un señuelo de 30 g con precisión, una caña específica de eging/TIP-Run o una caña ligera de jigging puede ir muy bien, siempre que permita controlar toques de puntera sin “rebotar” en exceso. Un carrete con bobina suave ayuda a soltar hilo con control en la bajada. En cuanto a línea, el trenzado fino mejora la sensibilidad para notar el toque y ayuda a mantener el señuelo abajo con menos barriga.
Añade un bajo de fluorocarbono para resistencia a la abrasión y discreción. En TIP-Run, la combinación de corriente, profundidad y estructura hace que el bajo sufra. Mantenerlo en buen estado evita roturas cuando subes un buen calamar o cuando el señuelo toca roca.
La elección de color en cefalópodos tiene mucho de “prueba y error”, pero hay patrones que se repiten. En días de baja actividad, un color que se vea bien sin ser agresivo puede funcionar mejor; si hay corriente y poca luz, conviene aumentar contraste. El propio catálogo de colores del D-Squid te permite jugar con esas variables.
En pesca marítima el salitre pasa factura. Tras la jornada, aclara el señuelo con agua dulce, sécalo bien y revisa las coronas/anzuelos. Si pescas con frecuencia, un pequeño mantenimiento preventivo evita oxidaciones y mantiene el señuelo listo para la siguiente salida. Guardarlo en una caja ventilada y sin humedad ayuda a alargar la vida del acabado y de los componentes.
Este modelo suele ofrecerse en packs (por ejemplo, 2 o 3 unidades según selección), lo cual es práctico si quieres llevar varios colores para adaptarte al día. En TIP-Run, poder cambiar rápido de color o repetir una deriva con un tono distinto marca diferencias, porque a veces el calamar responde mejor a un patrón concreto durante una ventana muy corta.















pedi un lote de tres peces de distintos colores ya es la segunda vez q me sucede



Me llegaron 2 señuelos en vez de tres