





La cucharilla FTK en peso 20 g o 30 g es un señuelo clásico de spinning que sigue funcionando por una razón muy simple: combina destello, vibración y una silueta metálica que los depredadores detectan desde lejos. En ríos, embalses o incluso zonas costeras tranquilas, una cucharilla bien trabajada imita un pez pasto que huye, y ese estímulo visual suele desencadenar ataques de trucha, lucio, black bass y otros cazadores oportunistas.
El acabado brillante y los distintos colores te permiten adaptar el señuelo a la claridad del agua y a la luz del día. En aguas tomadas, los tonos más contrastados ayudan a que se vea mejor; en aguas claras, los acabados naturales y metálicos suelen dar un plus. Además, al ser un señuelo compacto y con peso, resulta muy práctico cuando necesitas lanzar lejos para peinar orillas, cortar corrientes o alcanzar estructuras sin acercarte demasiado.
Si pescas en zonas con poca profundidad, corrientes moderadas o quieres una recogida más “fina”, el 20 g suele ser suficiente. El 30 g, en cambio, destaca cuando hay viento, necesitas más distancia de lance o buscas trabajar la cucharilla un poco más profunda manteniendo estabilidad. Elegir el peso correcto te ayuda a controlar mejor la velocidad de recogida y a mantener la cucharilla girando sin perder acción.
En la pesca con señuelos hay modas, tecnologías y nuevos materiales, pero la cucharilla metálica se mantiene como uno de los recursos más efectivos para el pescador que busca una herramienta simple, versátil y muy pescadora. La razón está en el tipo de estímulo que genera: al girar o “bailar” en el agua crea un destello intermitente (tipo lentejuela) y una vibración constante que un depredador puede detectar con su línea lateral incluso cuando no ve bien. Ese destello funciona como un mensaje universal: “aquí hay comida que se mueve”.
Además, el metal transmite muy bien la energía del movimiento. Incluso con una recogida lineal, la cucharilla puede emitir un leve sonido metálico en anillas y componentes, lo que suma un punto de atracción en días de agua tomada. Por eso es un señuelo ideal para buscar pescado en escenarios grandes: puedes cubrir agua rápido, variar la profundidad y insistir sobre zonas calientes (cortes de corriente, sombras, entradas de arroyos, puntas de vegetación o piedras aisladas).
La cucharilla FTK permite un abanico amplio de recogidas. La más básica es la recogida continua a velocidad media, lo justo para que la pala “entre en acción” y empiece a vibrar. Si notas que deja de trabajar, suele ser señal de que vas demasiado lento, o de que el peso elegido no es el más adecuado para la capa de agua donde estás pescando.
Un recurso muy efectivo, especialmente con truchas y bass, es la recuperación stop&go: recoges unos metros, haces una breve pausa (1–2 segundos) y vuelves a arrancar. En la pausa, la cucharilla cae describiendo un pequeño aleteo, y en el reinicio suele provocar ataques por reacción. Con el peso de 30 g puedes contar segundos para controlar el hundimiento y así explorar más capas de agua en embalses o pozas profundas.
Cuando hay corriente o necesitas pescar “a tirones”, puedes usarla como si fuera un pequeño jig: levanta la puntera, recupera el slack y deja caer. Esa combinación de subida y caída mantiene el metal trabajando y puede marcar la diferencia cuando los peces están pegados al fondo o persiguen presas debilitadas.
Disponer de 8 colores es una ventaja porque no todas las jornadas son iguales. En días nublados o con poca luz, un acabado más llamativo puede ser la clave. En jornadas soleadas y con aguas claras, los tonos más naturales o metálicos suelen dar mejores resultados porque el destello parece más “real” y menos agresivo.
Como regla práctica, piensa en el contraste: cuanto peor ve el pez, más contraste necesitas. Y cuanto más claro está el agua, más conviene un color discreto con un brillo natural. Llevar dos o tres colores “base” y alternarlos cuando no hay respuesta es una forma rápida de dar con la combinación correcta.
Un detalle importante en cualquier cucharilla es el retorcimiento de la línea. Como el señuelo trabaja con vibración y puede girar si lo recoges muy rápido o si la corriente lo “desestabiliza”, la línea puede acabar con memoria y formar bucles. La solución es sencilla y marca la diferencia: utiliza un emerillón (giratorio) de calidad y una conexión segura que te permita cambiar de señuelo sin perder tiempo.
Si sueles pescar trucha o bass con monofilamento fino, el emerillón te ayuda a mantener la línea “limpia” durante más lances. Y si buscas lucio, además de un emerillón conviene un bajo más resistente para evitar cortes (según la zona y normativa). En cualquier caso, revisa las anillas y el anzuelo de vez en cuando: una cucharilla trabaja mucho y es normal que, con el uso, los componentes se aflojen o se desgasten.
Para mover una cucharilla de 20 g o 30 g con comodidad, una caña de spinning de acción media a media-rápida te permitirá lanzar lejos y controlar bien la recuperación. Si pescas desde orilla en embalse, agradecerás una caña algo más larga para ganar metros; en río, una longitud más contenida facilita maniobrar entre ramas y ajustar el ángulo de deriva.
En cuanto a la línea, puedes usar trenzado para maximizar sensibilidad y clavada, con un bajo de fluorocarbono cuando el agua está clara. Si el objetivo es el lucio, valora un bajo específico más resistente a los dientes. Ajusta el freno del carrete para que el pez pueda correr sin abrir el anzuelo y mantén una tensión constante: con cucharillas, muchas picadas son muy violentas y conviene no “tirar” de más en el primer instante.
La cucharilla FTK no es un señuelo “de moda”, es un recurso de fondo para jornadas reales. Su peso y forma la hacen especialmente útil cuando necesitas cobertura y quieres presentar algo que se vea y se sienta a distancia. En embalses, por ejemplo, puedes peinar orillas largas y localizar actividad cerca de puntas, entradas de agua o cambios de fondo. En río, su destello ayuda a llamar la atención en corrientes y remansos, y en costa tranquila o zonas salobres puedes buscar depredadores que patrullan cerca de estructuras con un artificial que lanza bien.
Como guía rápida por especie:
Un error típico es usar una cucharilla siempre en la misma capa de agua. Con 20/30 g puedes controlar la profundidad con dos herramientas: tiempo de caída y ángulo de caña. Si quieres pescar alto, comienza la recuperación enseguida y mantén la puntera ligeramente arriba. Si quieres bajar, deja contar 2–5 segundos (según profundidad y corriente) y recupera con puntera más baja. En embalse, este pequeño ajuste te permite explorar escalones y taludes sin cambiar de señuelo.
Si notas que la cucharilla se “apaga” y no vibra, normalmente es por ir demasiado lento para esa profundidad o por llevar demasiada barriga en la línea. Acelera un poco, reduce holgura y busca ese punto donde la pala trabaja de forma constante. Ahí es cuando el señuelo emite la señal correcta: destello + vibración estable.


Si una cucharilla “no pesca”, muchas veces no es culpa del señuelo, sino de pequeños detalles de uso. Antes de cambiar de artificial, revisa estas situaciones típicas:
Si llevas poco con cucharillas o quieres una pauta simple para no perder tiempo, prueba este plan de 10 minutos por puesto: 3 lances con recogida lineal media, 3 lances con stop&go, 2 lances dejando caer más y pescando profundo, y 2 lances paralelos a estructura. Con este abanico cubres capas y ritmos, y en la mayoría de escenarios localizarás rápido si hay actividad. A partir de ahí, repite el patrón que te dio el primer toque.
Un señuelo metálico puede durar muchísimo si lo cuidas. Después de pescar en costa o zonas salobres, acláralo con agua dulce, sécalo bien y guárdalo en una caja ventilada para evitar oxidaciones. Si notas que el brillo baja, una limpieza suave puede devolverle parte del destello. Y si el anzuelo pierde punta, un repaso con lima o el cambio por uno nuevo mantiene la eficacia de clavada.












EXCELENTE SERVICIO, MUCHAS GRACIAS
Excelentes señuelos. Entrega rápida. ¡Me estoy preparando para probarlos! Corresponde a la descripción y apariencia.
Excelentes señuelos. Entrega rápida. ¡Me estoy preparando para probarlos! Corresponde a la descripción y apariencia.