Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He tenido la oportunidad de probar el carrete de fundición CL90 en varias salidas de pesca de altura y curricán en el Mediterráneo occidental, principalmente en jornadas de verano con mar moderado y en algunas de otoño con vientos de levante que generaron mar de fondo. El carrete se presentó como una opción orientada a la pesca de barco pesado, con énfasis en resistencia a la corrosión y capacidad de línea para enfrentar piezas de gran tamaño. Desde el primer uso noté que su aspecto es sólido, con un acabado metálico uniforme que no muestra marcas de ensamblaje. El peso de 650 g lo percibi como notable pero no excesivo para un carrete destinado a trabajar con trenzados de nº 6‑8 y lances de larga distancia. El perfil de 18,3 × 9,6 × 8,5 cm le da una presencia importante en la mano, aunque el equilibrio mejora cuando se monta en una caña de acción pesada de 2,10 m, que es la combinación que más utilicé en mis pruebas.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo del CL90 está fabricado en una aleación metálica que el fabricante indica como resistente al óxido. Tras varias exposiciones al rocío salino y después de enjuagar con agua dulce, no observé aparición de óxido superficial ni deterioro visible en las piezas externas. Los dos rodamientos de bolas más el de empuje (configuración 2+1) giran con fluidez incluso cuando el carrete está cargado con el trenzado al 80 % de su capacidad; la sensación es de suavidad constante sin holguras perceptibles. El mango monobrazo con perilla grande en forma de huevo proporciona un agarre seguro, especialmente cuando las manos están húmedas o con guantes de neopreno; la textura de la perilla evita que se resbale durante la recuperación de peces activos. El sistema de arrastre, aunque no se detalla su número de discos, responde de forma progresiva al girar la rueda de regulación, permitiendo ajustar la frenada sin tirones bruscos. En cuanto a tolerancias, el alineamiento entre el plato lateral y el tambor es preciso; no hay juego lateral que pudiera afectar la recuperación de línea en situaciones de carga variable.
Rendimiento en el agua
En sesiones de curricán a velocidades de 4‑5 nudos con señuelos de peso medio‑alto (180‑250 g) el CL90 mostró suficiente potencia para mantener la tensión del línea sin que el motor de arrastre se sobrecaliente. La relación de engranajes 3,2:1 genera un buen par, lo que se traduce en una recuperación lenta pero potente, ideal para levantar grandes specimens desde profundidades de 80‑120 m. Cuando el pez hizo carreras fuertes, el arrastre progresivo ayudó a evitar roturas del trenzado, aunque tuve que ajustar la rueda a un punto medio para no perder demasiado línea en las primeras correas. La capacidad de 700 m de trenzado nº 6 (o 500 m del nº 8) resultó más que suficiente para mis salidas habituales, donde rara vez superé los 300 m de línea salida; sin embargo, en una jornada de pesca de pez espada en aguas del sur de España, donde se necesitaron lances de más de 400 m para colocar el cebo a profundidad, aprecié la reserva extra que brinda el tambor grande. El diámetro amplio del tambor también reduce la número de vueltas necesarias para recuperar un metro de línea, lo que disminuye la fatiga en jornadas de varias horas.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aspectos más destacables encuentro:
- Resistencia a la corrosión: tras enjuague con agua dulce y lubricación ligera de los rodamientos, el carrete mantiene su aspecto y funcionalidad sin signos de degradación.
- Potencia de arrastre: la relación 3,2:1 y el tambor grande proporcionan fuerza suficiente para enfrentar peces de gran tamaño sin exigir un esfuerzo excesivo del pescador.
- Ergonomía del mango: la perilla grande facilita el control incluso con guantes mojados, un detalle apreciable en condiciones de mar embravecido.
- Capacidad de línea: adecuada para técnicas que requieren largas tiradas de trenzado, como el curricán de fondo o el jigging lento.
Como aspectos que podrían perfeccionarse:
- Peso: 650 g resulta notable si se compara con modelos de la misma gama destinados a spinning ligero; en cañas muy largas o en situaciones de lanzamientos repetitivos puede generar cierta fatiga en la muñeca.
- Número de rodamientos: aunque los 2+1 rodamientos ofrecen buen desempeño, en carrete de esta categoría sería beneficioso contar con al menos tres rodamientos de bolas para reducir aún más la fricción bajo cargas máximas.
- Sellado interno: aunque el cuerpo metálico resiste al óxido, no se menciona un sello especial contra la entrada de agua salada al interior del mecanismo; una lubricación más frecuente podría ser necesaria para evitar que el salitre se acumule en los engranajes.
Veredicto del experto
Tras probar el CL90 en diferentes escenarios de pesca de barco pesado, lo considero un carrete fiable para quien prioriza potencia y resistencia al entorno marino por encima de la velocidad de recuperación. Su construcción metálica y la protección anticorrosión le otorgan una durabilidad que justifica su uso en salidas regulares en agua salada, siempre que se siga el consejo de enjuague y lubricación periódica. Si tu pesca se centra en técnicas que demandan recuperaciones rápidas (por ejemplo, spinning de superficie con señuelos ligeros), quizá un modelo con relación más alta, como el CL70, se ajuste mejor a tus necesidades. En cambio, para curricán de fondo, jigging lento o lances de larga distancia donde se necesita levantar piezas de gran peso desde profundidades considerables, el CL90 ofrece la fuerza y la capacidad de línea necesarias sin que el rendimiento se vea comprometido por la corrosión. En definitiva, es una herramienta robusta y bien equilibrada para la pesca de altura, siempre que se tenga en cuenta su peso y se mantenga un régimen de cuidado adecuado.
















