Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He tenido ocasión de probar esta nasa MBLN de nailon PA durante varias salidas por la costa cantábrica y el litoral mediterráneo, alternando jornadas en roca, escollera y embarcación. Se trata de un modelo redondo de 78 cm de diámetro, diseñado para la captura de crustáceos —cangrejos, nécoras, camarones— y peces de tamaño pequeño o medio. En un mercado donde abundan las nasas metálicas de alambre o las redes chinas ultrabaratas, esta propuesta de nailon intenta ocupar un hueco intermedio: más ligera y transportable que una nasa rígida, pero con mejor construcción que las redes desechables de un solo uso.
Calidad de materiales y fabricación
El nailon PA (poliamida) es una elección acertada para un producto de este segmento. Aguantó sin problemas varias jornadas en agua salada, y tras aclararla con agua dulce al llegar a casa no mostró signos de degradación prematura. La resistencia a los rayos UV es otro punto a favor: tras dejarla secar al sol en varias ocasiones, el color verde ni se ha desteñido ni el material ha perdido flexibilidad, algo que sí he visto en polietilenos de gama baja que se vuelven quebradizos en cuestión de meses.
Las costuras están bien ejecutadas en líneas generales. Los refuerzos en los puntos de unión de la malla con el aro perimetral aguantaron la tensión de las capturas y el peso de lastrarla con plomos. Eso sí, el grosor del nailon no es el mismo que el de una nasa profesional de alambre galvanizado, y se nota en la rigidez general del conjunto. No es un defecto, es una cuestión de diseño: aquí se prioriza la ligereza y la plegabilidad frente a la robustez máxima.
El sistema de plegado cumple su función. Ocupa aproximadamente el espacio de un plato grande, y en mi caso la guardo dentro de un cubo de 30 litros sin problema. Para el que se mueva con mochila o tenga espacio limitado en el coche, es una ventaja clara frente a las nasas de aros fijos.
Rendimiento en el agua
La he calado en tres escenarios distintos: escollera en la costa de Gijón, fondo arenoso en la bahía de Cádiz y desembocadura de ría en Galicia. En los tres casos, el diseño de entrada permitió la captura de crustáceos sin demasiada dificultad. Con cebo fresco (restos de caballa o sardina), las nécoras y los cangrejos entraron sin problema. La malla de nailon, al ser menos rígida que el alambre, ofrece menor resistencia al agua en la calada y no hace ruido al posarse en el fondo, lo que parece no espantar a los bichos más cautelosos.
Un detalle importante: al carecer de una estructura totalmente rígida, la nasa tarda un poco más en abrirse del todo al calarla. Si se lastra correctamente (yo uso unos 300-400 g de plomo repartidos en el perímetro), el problema se minimiza, pero no termina de desaparecer. En fondos con corriente o mareas vivas, la red puede tender a deformarse ligeramente. No la recomendaría para calados en canales de mucha corriente sin un lastrado generoso.
El volumen interior es correcto para el tipo de pesca al que apunta: sesiones de 3-4 horas con revisiones periódicas. Para varias capturas simultáneas de tamaño medio el espacio va bien, aunque si se llena de peces pequeños o cangrejos grandes, la entrada puede saturarse y empezar a perder efectividad. No es una nasa para dejar calada ocho horas sin supervisión.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Muy transportable y ligera frente a las alternativas metálicas.
- Buena resistencia a la corrosión y a los UV del nailon empleado.
- Relación capacidad-precio equilibrada para pesca recreativa.
- Fácil de limpiar y mantener: un chorro de agua dulce y al saco.
Aspectos mejorables:
- La falta de rigidez estructural lastra su rendimiento en fondos con corriente. Un aro adicional o un refuerzo perimetral de mayor calibre le sentaría muy bien.
- El sistema de cierre o sujeción una vez plegada no está resuelto del todo. Unas simples bridas o una cincha elástica incluida de serie serían un detalle agradecido.
- La malla, al ser de nailon flexible, puede engancharse con más facilidad en rocas o restos si se cala en fondos complicados. Conviene revisarla después de cada uso en escollera.
Veredicto del experto
La nasa MBLN de 78 cm es una herramienta honesta y funcional para el pescador recreativo que busca algo práctico sin complicarse. No es una nasa profesional ni pretende serlo: es una solución ligera, transportable y correctamente construida para salidas de pesca de crustáceos en las que la movilidad pesa tanto como la efectividad.
Si tu perfil es el de un pescador de fin de semana que se mueve ligero, cala en zonas de corriente moderada y busca una nasa que no ocupe medio maletero, este modelo cumple. Si necesitas algo para aguantar temporales, calados de muchas horas o capturas de gran volumen, mira hacia nasas de alambre con estructura rígida y mayor diámetro. Para lo que ofrece y lo que cuesta, estamos ante un producto equilibrado que, con un mantenimiento básico, te durará varias temporadas.
Consejo práctico: lástrala con plomos separados del cuerpo de la red usando bajos de unos 10-15 cm para que la malla quede bien abierta en el fondo. Y no olvides aclararla con agua dulce después de cada jornada, sobre todo si pescas en salitre. El nailon aguanta, pero la suciedad acumulada acaba pasando factura a cualquier material.


















