





El ALLBLUE Drager Slim es un jig metálico de casting pensado para una de las pescas más adictivas desde costa: el shore jigging y el cast jigging. Su diseño “slim” (esbelto) y el equilibrio central permiten una acción estable y un vuelo muy eficiente, algo clave cuando pescas desde roca, playas abiertas o espigones y necesitas lanzar lejos para alcanzar la corriente o el canal donde patrullan los depredadores.
Este tipo de jigs funciona porque combina dos estímulos fundamentales: destello (flash) y cambio de ritmo. En cada tirón de puntera, el jig se gira y refleja luz como un pez pasto herido; en la caída, ofrece ese “momento” en el que muchos peces atacan sin pensar, especialmente jureles, caballas y lubinas cuando están activas. El Drager Slim está orientado a una pesca polivalente en estuarios, playas, rocas y zonas exteriores, y por eso es una excelente elección como señuelo de búsqueda.
La gama típica de este modelo incluye 20 g, 30 g y 40 g, con longitudes aproximadas de 56 mm, 65 mm y 71 mm. Elegir el peso correcto no es solo cuestión de “más lejos”: también define la profundidad a la que trabajas y la capacidad de mantener control cuando hay viento o corriente lateral.
Ideal para jureles, caballas o anjovas pequeñas: lanza, deja hundir unos segundos y recoge rápido manteniendo la puntera media. Si hay persecuciones, acelera al final para provocar el ataque.
La técnica clásica: deja bajar, da 2–4 tirones de caña para elevarlo y deja caer con tensión. En la caída llegan muchas picadas. Funciona muy bien con lubina cuando está a media agua o con peces que atacan por reacción.
Recoge 2–3 segundos, pausa 1 segundo y reanuda. El señuelo cae y vuelve a arrancar con destello fuerte. Muy útil cuando hay peces siguiendo pero no mordiendo.
En playas de arena o fondos limpios, puedes trabajar cerca del fondo con recogida lenta y pequeños tirones, imitando un pez pasto debilitado.
Se indica que algunos colores son luminosos. Estos acabados suelen destacar en amanecer, atardecer, días nublados, agua tomada o pesca profunda. En agua muy clara y sol fuerte, a veces es mejor un tono más natural. La regla práctica: si el pez no llega a ver bien el señuelo, sube contraste (luminoso); si lo ve demasiado, baja contraste (natural).
Para 20–30 g, una caña de spinning medio (por ejemplo 10–30 g) suele ir perfecta. Para 40 g, una caña algo más potente (10–40 g) da mejor control y clavada. Un carrete 3000–4000 con trenzado te ayuda a lanzar y a sentir picadas en caída, y un bajo de fluorocarbono mejora resistencia a la abrasión en rocas.
En shore jigging, la mitad de los ataques llegan en la caída. Por eso, controlar profundidad es tan importante como el lance. Una técnica sencilla es usar un conteo después de que el jig toque el agua: 1–3 segundos para pescar somero, 4–7 segundos para media agua y más si necesitas bajar. No busques exactitud, busca consistencia: si tienes un toque a “5 segundos”, repite esa capa y ajusta el ritmo.
El ángulo de la caña también te permite jugar con la profundidad. Con puntera baja y recogida, el jig suele trabajar algo más abajo. Con puntera alta, tiende a levantarse antes. En escenarios rocosos, levantar la puntera en los últimos metros reduce enganches; en playas de arena, puedes permitirte mantenerlo más cerca del fondo y alargar la caída.
El Drager Slim está pensado para cubrir muchos escenarios desde costa, pero el enfoque cambia. En roca, prioriza el control y evita arrastrar el jig: trabaja yo-yo, pausas cortas y recogidas medias. En playa, busca canal y corriente lateral; un jig te permite alcanzar el borde de espuma donde entra la lubina. En estuarios, los pelágicos pequeños (jurel/caballa) pueden estar suspendidos: ahí los conteos y recogidas lineales rápidas suelen marcar la diferencia.
Si pescas desde costa, el viento es un “enemigo” constante. Con viento de cara, el 20 g puede quedarse corto y perderás precisión. En ese caso, el 30 g suele ser la apuesta segura y el 40 g la opción para condiciones exigentes. Si el mar está movido o hay mucha corriente, subir de peso no solo te da metros: también te devuelve el control del señuelo en caída y te ayuda a mantener tensión en la línea para detectar picadas.
Con lubina, funciona muy bien alternar yo-yo con stop&go, especialmente si la lubina está comiendo a media agua. Mantén la tensión en la caída: muchas veces la picada es un “paro” o un toque sutil. Con jurel y caballa, las recogidas lineales rápidas y los tirones cortos suelen ser más efectivos; cuando hay actividad, un jig es un señuelo de “máquina” para hacer peces rápido.
Si notas ataques fallidos, prueba a reducir el tamaño del movimiento (tirones más cortos) y alargar ligeramente la pausa. Ese micro cambio de ritmo hace que el jig parezca una presa debilitada y provoca ataques más decididos.

Si llegas a un spot nuevo, este plan simple te ayuda a encontrar la capa donde comen sin perder tiempo. El Drager Slim, por su forma y pesos, permite trabajar casi toda la columna de agua desde costa.
Cuando tengas el primer toque, repite exactamente el mismo conteo y la misma cadencia. En shore jigging, la repetición es lo que convierte un toque aislado en varias picadas.
Muchas picadas entran en la caída, cuando el jig planea o baja con destello. Por eso es importante bajar con tensión ligera, no con barriga total. Si dejas la línea completamente destensada, no notas el toque; si vas demasiado tenso, el jig cae “muerto” y pierde naturalidad. La picada suele ser una parada, un toque seco o una pérdida de peso. En cuanto lo notes, clava con un movimiento firme y continuo, y empieza a recoger manteniendo tensión constante.
En especies rápidas como jurel o caballa, la clavada suele ser inmediata. En lubina, a veces conviene un gesto más progresivo para no desgarrar, especialmente si llevas triples y el pez cabecea cerca de la orilla.
En jigs slim, el color importa por contraste y por tipo de destello. Una elección rápida suele funcionar casi siempre:

En teoría sí, pero está claramente pensado para costa. En embalses grandes, un metal jig puede servir para buscar depredadores en orilla y medias aguas, especialmente cuando necesitas distancia y viento.
En roca, fluorocarbono algo más resistente para abrasión. En playa, puedes bajar un poco el diámetro para ganar lance y naturalidad. Ajusta según especie y zona.
Incluye 1 jig ALLBLUE Drager Slim (peso según selección).












Jigs de muy buena calidad. Espero que atrape algunos buenos peces. Entrega rápida según lo descrito.
Muy buen jig para lubina.
Lanza muy lejos.
Entrega muy rápida. El producto coincide con la descripción. Muy buena calidad y excelente relación calidad-precio.
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