





El ALLBLUE LANCE 110S es un jerkbait/minnow hundido orientado a la pesca a spinning en mar desde costa. Con 110 mm y 21 g, entra en la categoría de señuelos “pesados” para su tamaño: esa densidad extra se traduce en lances largos, mejor control con viento y la posibilidad de trabajar capas medias y profundas con una recogida versátil. Es una opción muy interesante cuando necesitas llegar a una segunda barra, a un canal, a la salida de una corriente o a la punta de un espigón donde la lubina patrulla lejos de la orilla.
En el mar, muchos días se pierde tiempo usando minnows demasiado ligeros que no llegan al agua buena. Un jerkbait como este nace para resolver ese problema: te permite pescar donde realmente está el pez. Además, el hecho de que sea sinking (hundido) añade una ventaja enorme: puedes contar segundos tras el impacto y repetir la capa donde has tenido toque, algo clave cuando los peces se quedan suspendidos a media agua o cuando cazan pegados al fondo en zonas de arena y roca.
La forma más rápida de localizar actividad: lances largos, conteo breve (1–3 segundos) y recogida media manteniendo la puntera ligeramente baja. Con esto el señuelo trabaja estable y cubres mucho agua. Si hay peces activos, atacarán en los primeros metros o tras un cambio de ritmo.
Da dos o tres tirones cortos con la puntera y pausa 1 segundo. En el hundimiento, el señuelo “se queda” y cae con naturalidad: ahí entran muchas picadas de lubina. Si notas seguimientos sin ataque, alarga la pausa y reduce la agresividad de los tirones.
Recoge 3–4 vueltas, para medio segundo y reanuda. En agua tomada o con poca visibilidad, ese cambio de ritmo genera un destello y una vibración extra que provoca ataques por reacción.
Cuando el pez está abajo (días fríos, mar calmado o zonas profundas), deja hundir 6–10 segundos y trabaja lentamente. Mantén contacto para notar el “paro” típico. Este modo es muy útil en desembocaduras y escolleras con escalones.
No hace falta complicarse: en agua clara suelen rendir colores naturales (sardina/boquerón), y en agua tomada o poca luz es mejor subir contraste (blancos, chartreuse, lomos oscuros). Si hay presión de pesca, alterna un color natural con uno de contraste y deja que el pez “te diga” lo que prefiere ese día.
Por peso (21 g) el LANCE 110S encaja bien en una caña de spinning 10–30 g o 15–40 g según tu estilo. Un carrete 3000–4000 con trenzado te dará distancia y sensibilidad, y un bajo de fluorocarbono aporta resistencia a la abrasión en roca. Ajusta el freno para evitar aperturas de triples y para que el pez no se suelte en cabezazos.
La gran ventaja de un jerkbait hundido es que puedes “pescar por capas”. En lugar de lanzar y recoger siempre igual, prueba este método: lanza, deja que el señuelo se estabilice y realiza un conteo antes de empezar (por ejemplo 2, 4, 6 u 8 segundos). Si recibes un toque a una cuenta concreta, repite esa misma cuenta en los siguientes lances. Esa consistencia suele convertir un día flojo en un día con varias picadas.
En playas con canal, empieza con 2–4 segundos y aumenta si notas que el señuelo pasa demasiado alto. En espigones y escolleras, muchas veces el pez está pegado al escalón: aquí el conteo más largo y una recogida lenta pueden ser decisivos. Mantén siempre una ligera tensión para notar el “paro” típico de la picada en caída.
Este tipo de jerkbait pesado brilla en situaciones donde otros señuelos no llegan: playas abiertas con viento, puntas de roca, espigones largos y desembocaduras con corriente. Si hay espuma y mar movido, el señuelo sigue siendo detectable por su presencia y por la posibilidad de trabajar a distintas profundidades. En rías, úsalo en cambios de corriente y bordes de canal: el sinking permite que el señuelo “caiga” en la zona buena y no se quede en superficie.
Un jerkbait hundido de 21 g destaca cuando hay corriente o cuando el pez se coloca en zonas de paso. En desembocaduras y rías, suele haber ventanas muy marcadas: el cambio de corriente (inicio de vaciante/llenante) activa el movimiento de pez pasto y la lubina se posiciona en bordes de canal, puntas y recodos. En ese momento, el LANCE 110S te permite lanzar lejos, hundir a la capa correcta y hacer pasadas repetibles por el carril de corriente.
En playas, observa dónde rompe la ola y dónde se forma el canal (agua más oscura). Si el canal está lejos o hay viento, este señuelo te ayuda a llegar y a pescar por debajo de la espuma. En roca, busca puntos con agua profunda pegada, entradas de corriente y espumas que “tapan” tu presencia: el sinking permite que el señuelo se mantenga unos segundos en la zona de ataque sin salir disparado a superficie.

Una forma muy efectiva de usar un jerkbait sinking es dividir la búsqueda por capas y no “adivinar”. Haz 12 lances con intención:
Cuando notes el primer toque (aunque no clave), repite el mismo conteo y la misma cadencia varias veces. La consistencia, con un sinking, es lo que te da la segunda y tercera oportunidad.
El mismo jerkbait puede pescar de maneras muy distintas según el agua:
Si el señuelo tiende a subir demasiado por la tensión de la ola, compensa con conteos un poco más largos y recuperaciones más lentas. Si, por el contrario, roza el fondo en roca, reduce conteo y eleva puntera en los últimos metros.

Con viento de cara, un 21 g marca la diferencia, pero conviene ajustar técnica: baja la puntera para mantener contacto, cierra un poco el pick-up para evitar bucles y usa recogidas más tensas. Si el mar está tomado, prueba colores de contraste. Si hay demasiada resaca, trabaja el señuelo con stop&go y pausas cortas para que no pierda estabilidad. En los últimos metros, eleva la caña para salvar rocas y evitar enganches con los triples.
La lubina suele atacar en cambios de ritmo y en zonas de transición: borde de espuma, canal, corriente lateral, sombras en puertos o el límite entre agua clara y tomada. Con un sinking, aprovecha el tiempo de caída para que el señuelo baje a la capa adecuada. Un truco simple: si tienes un toque tras 5 segundos de hundimiento, repite esa cuenta en los siguientes lances. La consistencia te da más peces que estar cambiando de señuelo cada 10 minutos.
En días de viento, este tipo de señuelos pesados te permite seguir pescando con control. Aun así, cuida el ángulo de línea: baja la puntera para ganar contacto y usa recogidas más tensas. En roca, eleva el señuelo en los últimos metros para evitar enganches.
Para 21 g conviene una caña que lance cómodo ese rango. Si tu caña es muy ligera (por ejemplo 3–15 g) no rendirá y perderás control.
No. Cualquier depredador costero que coma pez pasto puede atacarlo. Su ventaja es la distancia y la posibilidad de pescar a varias capas.
El sinking es ideal cuando necesitas distancia, control con viento, trabajar más profundo o pescar capas concretas con conteo. El flotante brilla en aguas muy someras o sobre roca para “salvar” obstáculos.
Si notas roces constantes con el fondo o enganches frecuentes, reduce el conteo, sube la puntera o aumenta ligeramente la velocidad. En playas de arena puedes permitirte ir más abajo; en roca, prioriza control y seguridad.
Si pescas mucho en roca o buscas máxima clavada, revisar y, si hace falta, mejorar triples y anillas siempre es buena práctica. Eso sí, no cambies por un tamaño que afecte a la acción del señuelo: mantén una talla equivalente y prioriza calidad y afilado.
Incluye 1 señuelo ALLBLUE LANCE 110S (110 mm / 21 g).















Excelentes señuelos