Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Cuando probé por primera vez este pack de diez egis de madera con acabado UV, mi intención era compararlos con los señuelos de resina y de plástico que suelo usar en mis jornadas de eging por la costa levantina. Confieso que desconfiaba algo de la madera como material para un señuelo pensado para cefalópodos, y esa misma desconfianza me ha llevado a someterlos a un rodaje exigente: más de veinte salidas entre espigones del sur de Tarragona, algún rompeolas de la Manga del Mar Menor y varias jornadas embarcado frente a la bahía de Santander.
El conjunto plantea una propuesta clara: diez unidades idénticas de 10 centímetros, cuerpo de madera, acabado reactivo a la luz ultravioleta y corona de anzuelos de acero inoxidable. Diez señuelos de la misma medida es un planteamiento interesante y algo atípico, porque lo habitual en el mercado es comprar packs variados de colores. Aquí el fabricante apuesta por dar repuestos de un mismo patrón, lo cual tiene mucho sentido para el pescador de sepias y pulpos, especies que responden mejor a una acción consistente que a un abanico de colores.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo de madera es, a mi juicio, el gran protagonista del señuelo. Frente a los cuerpos huecos de plástico habituales en el eging moderno, la madera maciza aporta un par de ventajas que he podido constatar en el agua: una flotabilidad más controlada y una mayor inercia en el movimiento. Eso se traduce en un trabajo más lento y perezoso del señuelo, con pausas más largas en el descenso hacia el fondo, algo que a las sepias les suele convencer cuando la actividad es baja.
Ahora bien, la madera también impone exigencias de cuidado que un señuelo sintético no tiene. Tras las primeras jornadas comencé a notar microcrazing —finas fisuras superficiales en el barniz— en dos de las unidades, probablemente por impactos contra roca en zonas de cantos rodados. No compromete el comportamiento del señuelo, pero sí confirma que hablamos de un producto donde el acabado protector marca la durabilidad real. Recomiendo encarecidamente revisar periódicamente la laca y, si aparece alguna grieta, sellarla con barniz de poliuretano transparente antes de que la humedad penetre en el cuerpo.
Los anzuelos de acero inoxidable resistieron bien las cuatro primeras semanas, pero tengo que ser honesto: la filo no está a la altura de las coronas de titanio o de acero japonés templado que montan otras referencias del mercado. Tras unas quince capturas totales entre potas pequeñas y sepias de talla media, algunos púas habían perdido afilado. Es un punto a tener en cuenta si pretendéis enfrentarlo a sepias grandes. Sustituir la corona por una de mejor calidad es una operación sencilla para quien ya monta sus propios aparejos, y creo que es la mejora más rentable que se le puede hacer al producto.
El acabado UV merece un comentario aparte: es efectivo. En las jornadas de madrugada y en los fondos de cinco a ocho metros con agua cargada de plancton que tanto frecuento en septiembre, la silueta del señuelo se percibe claramente bajo el agua gracias a la reflexión ultravioleta, incluso cuando la luz natural escasea. En las salidas nocturnas con luna nueva, trabajando junto a faros y puertos deportivos, esa visibilidad extra marcó la diferencia entre jornadas nulas y capturas tempraneras de pulpo.
Rendimiento en el agua
El diseño horizontal y el balanceo del señuelo condicionan una acción que calificaría de walking-sinking moderada. Con recogida continua y golpes secos de puntera consigo un zigzag amplio y visible, muy tentador para la sepia. Con pausas largas tras dos o tres tirones, el señuelo planea hacia abajo con un vaivén que imita razonablemente bien a una presa herida cayendo al fondo. Esa caída perezosa es precisamente donde se han producido la mayoría de mis picadas.
En espigón con viento del este y oleaje moderado, el peso y la flotabilidad de la madera ayudaron a mantener el contacto con el fondo sin enroscarme constantemente contra la línea de rompiente, un problema habitual con señuelos ligeros. Embarcado, en cambio, hay que tener paciencia: el señuelo no baja tan rápido como los egis de resina densa que suelo usar para pescar a más de diez metros, así que si buscáis pulpo en fondos de más de doce metros tendréis que esperar bastante en cada lance. Para el rango de tres a diez metros, que es donde se mueve la mayoría de la pesca de cefalópodos desde costa en nuestro litoral, se comporta dentro de lo esperado.
En cuanto a especies, he logrado sepias de entre 300 gramos y kilo y medio, varios pulpos de roca decentes y alguna pota nocturna curiosa. Para la pota grande en invierno prefiero otras medidas, pero eso es lógico tratándose de un señuelo de 10 centímetros orientado a talla media.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aciertos del producto destaco:
Flotabilidad y caída naturales gracias al cuerpo de madera, con descensos realistas que provocan picadas en la pausa.
Acabado UV realmente funcional, probado en aguas turbias y jornadas de escasa luz.
Formato de diez unidades, ideal para trabajar un mismo patrón sin miedo a perder unidades contra roca o anclas sumergidas.
Anzuelos de acero inoxidable resistentes a la corrosión, siempre que se mantenga la rutina de limpieza.
Como aspectos a mejorar señalaría:
La calidad del filo de los anzuelos, mejorable si se piensa en capturas de buen tamaño.
La resistencia del barnizado exterior, que requiere inspección periódica.
Ausencia de variedad de pesos en el pack, lo que limita su uso en fondos profundos o corrientes fuertes.
Veredicto del experto
Tras estas semanas de uso intensivo, considero que hablamos de un conjunto honesto y funcional dentro de su gama de precio. No pretende competir con los egis de alta gama japonesa de resina y titanio, y no hace falta: ofrece madera, acción trabajada y visibilidad UV en cantidad, a un coste unitario que permite pescar agresivo sin miedo a perder señuelos en las zonas de roca donde precisamente se esconden las mejores sepias. Mi recomendación final es adquirirlo sabiendo esto: es una herramienta excelente para iniciar y consolidar la técnica del eging de cefalópodos en fondos medios, con un pequeño sobreesfuerzo inicial en cambiar la corona de anzuelos y disciplina en el mantenimiento después de cada salida. Con esos dos ajustes, el resultado en el agua mejora notablemente y el pack rinde como una compra inteligente y duradera.










