Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años probando señuelos en nuestras costas, desde los acantilados de Cabo de Gata hasta las rocas de la Costa Brava, y puedo decir que el mercado de jerkbaits hundientes para lubina está saturado de opciones que prometen mucho y entregan poco. Cuando el ALLBLUE Pececillo de Peso Pesado llegó a mis manos, mis expectativas eran moderadas: un jerkbait de plástico a precio contenido que pretende competir con referencias japonesas de gama alta siempre levanta sospechas. Tras varias sesiones de pesca con ambos tamaños (90mm y 110mm), mi valoración ha cambiado sustancialmente.
Este señuelo se posiciona como una herramienta de lanzamiento largo para agua salada, con una acción de caída controlada que imita a un pez herido descendiendo hacia el fondo. En la práctica, cumple con creces esa promesa, especialmente en escenarios donde la lubina se muestra reacia y necesita un estímulo que active su instinto depredador sin asustarla.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo está construido en plástico rígido con un acabado de pintura que, a primera vista, parece correcto pero no excepcional. Los tonos naturales presentan una transición de colores bien ejecutada, mientras que las versiones más llamativas muestran alguna irregularidad en la aplicación del recubrimiento cerca de la cola. Nada que afecte al rendimiento, pero se nota que no estamos ante un producto premium.
El perfil hidrodinámico es donde ALLBLUE ha hecho un buen trabajo. La distribución de peso concentrado hacia la zona posterior permite lanzamientos que superan con facilidad a muchos jerkbaits de plástico de medidas similares. Con una caña de 7'6" acción media-rápida y trenzado de 0,14mm, he alcanzado distancias de 60-70 metros con el modelo de 90mm sin esfuerzo excesivo. Los anclajes de las anillas son sólidos y no he detectado holguras tras múltiples sesiones.
Los anzuelos vienen instalados de fábrica y afilados. Su calibre me parece adecuado para lubinas de 1 a 4 kg, aunque en zonas donde abundan los ejemplares grandes (pienso en el Cantábrico en otoño), no dudaría en sustituirlos por unos de mayor resistencia. La pintura del cuerpo resiste razonablemente bien el contacto con rocas, aunque tras una docena de sesiones con fondo de arrecife ya se aprecian marcas superficiales.
Rendimiento en el agua
Aquí es donde este ALLBLUE marca diferencias. La acción de hundimiento es su carta de presentación: al detener la recuperación, el señuelo no se hunde como un ladrillo, sino que desciende con una oscilación lateral sutil que resulta muy atractiva para la lubina. Esta caída controlada es clave en aguas claras, donde un movimiento brusco espanta a los peces más cautelosos.
He trabajado este jerkbait principalmente en dos escenarios. El primero, en la costa de Galicia durante el otoño, buscando lubinas que cazaban en la rompiente sobre fondos de roca. Con mar de fondo moderado y agua algo turbia, los tonos llamativos del 110mm funcionaron de maravilla, provocando ataques agresivos durante la pausa. La técnica que mejor resultado me dio fue una secuencia de dos o tres tirones secos con la punta de la caña, seguidos de una pausa de 2-3 segundos. La mayoría de las picadas se produjeron justo cuando el señuelo se detenía y empezaba a caer.
El segundo escenario fue en el Mediterráneo, frente a las rocas de Almería, con agua cristalina y lubinas más desconfiadas. Aquí el 90mm en acabado natural fue la elección acertada. La lubina mediterránea es más selectiva, y la acción sutil de este señuelo durante la fase de hundimiento logró engañar a varios ejemplares de 2-3 kg que ignoraban otros artificios más agresivos.
Comparado con jerkbaits de marcas más consolidadas, el ALLBLUE no tiene una acción de nado tan refinada durante la recuperación continua, pero su fase de caída es igual de efectiva y su capacidad de lanzamiento es superior a la media en su rango de precio.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Distancia de lanzamiento notable para ser un jerkbait de plástico, gracias a la concentración de peso bien estudiada
- Acción de hundimiento natural que resulta letal con lubinas cautelosas en aguas claras
- Versatilidad de tamaños: el 90mm cubre el rango de lubinas más habitual, mientras que el 110mm abre la puerta a ejemplares de mayor porte
- Buena respuesta a recuperaciones irregulares, que es donde este tipo de señuelos realmente brilla
- Relación calidad-precio que lo convierte en una opción sensata para pescadores que no quieren invertir en señuelos de gama alta sin saber si la técnica les convence
Aspectos mejorables:
- Acabado de pintura mejorable en los tonos más vivos, con alguna irregularidad visible que no afecta al rendimiento pero resta presencia
- Anzuelos de serie correctos pero no excepcionales; en zonas de pesca exigente recomiendo sustituirlos por unos de mayor calidad
- Resistencia a la abrasión limitada en fondos de roca muy agresivos; tras sesiones intensas las marcas son evidentes
- No incluye sistema de transferencia de peso que sí ofrecen competidores de precio similar, lo que limitaría su versatilidad en técnicas de casting continuo
Como consejo práctico: después de cada jornada en mar, enjuaga siempre el señuelo con agua dulce y seca bien los anzuelos antes de guardarlo. La corrosión es el enemigo silencioso de cualquier artificial de agua salada, y este ALLBLUE no es una excepción. Además, aplica una gota de aceite en los anclajes de las anillas de vez en cuando para mantener la libertad de movimiento.
Veredicto del experto
El ALLBLUE Pececillo de Peso Pesado 90mm/110mm es un jerkbait hundiente honesto que cumple su función sin pretensiones exageradas. No va a desplazar a las referencias japonesas de 25-30 euros de tu caja, pero tampoco pretende hacerlo. Lo que ofrece es una herramienta fiable, con una acción de caída que realmente funciona sobre lubina y una capacidad de lanzamiento que sorprende positivamente.
Para pescadores que se inician en la técnica de jerkbait o que buscan artificios de batalla para sesiones frecuentes sin arruinarse, este señuelo merece un hueco en la caja. Para los más exigentes, puede servir como opción de respaldo o para esos días en los que la lubina está complicada y necesitas un perfil discreto con una caída natural.
Mi recomendación: empieza con el 90mm en tonos naturales si pescas habitualmente en aguas claras del Mediterráneo, y añade el 110mm en colores llamativos si frecuentas zonas del Atlántico con algo de turbidez. Con esa combinación cubres la mayoría de escenarios de pesca de lubina desde costa en nuestras aguas.





























