Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El Paodan II se presenta como un crankbait de perfil aerodinámico pensado para pescadores que buscan alcanzar puntos concretos sin renunciar a una acción de nado natural. Tras probarlo en varias salidas durante las últimas semanas, puedo decir que estamos ante un señuelo que cumple lo que promete en el apartado de lance, pero que también tiene matices que conviene conocer antes de añadirlo a la caja.
Está disponible en tres pesos (10, 15 y 19 g), lo que permite cubrir un espectro amplio de situaciones: desde cañas de acción ligera en masas de agua someras hasta equipos más contundentes para embalses con corriente. El mío de prueba ha sido el de 15 g, que me parece el punto óptimo para la mayoría de jornadas de pesca de lucio en los embalses del centro peninsular.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo está fabricado en ABS de alta resistencia. Es un material acertado para un señuelo de este rango de precio: ofrece una rigidez suficiente para soportar impactos contra rocas y troncos sin deformarse, y al mismo tiempo mantiene un peso contenido que beneficia el lance. Tras varias sesiones en el embalse de Buendía, con fondos pedregosos y abundante vegetación sumergida, el acabado ha aguantado bien; solo algunas marcas superficiales en la pintura, algo esperable en cualquier señuelo de uso intensivo.
El sistema de pesos internos desplazables es, sin duda, el elemento diferencial. Durante el lance, los pesos se trasladan hacia la cola del señuelo, desplazando el centro de gravedad hacia atrás y mejorando la estabilidad en vuelo. Se nota: respecto a otros crankbaits de peso similar sin este sistema, he ganado entre 5 y 8 metros de distancia en condiciones de viento moderado. La aleta ventral estabilizada también contribuye a que la trayectoria sea más predecible, algo que se agradece cuando estás intentando colocar el señuelo entre dos ramas a 25 metros.
Las garras de acero inoxidable me han parecido correctas para el uso en agua dulce. No presentan signos de corrosión tras varias jornadas, y la fijación al cuerpo es firme. Eso sí: recomiendo cambiar los split rings de serie si pescas siluros de cierto tamaño, porque la presión de sus dientes puede abrirlos.
Rendimiento en el agua
En el agua, el Paodan II genera un wobble amplio y una ligera acción de balanceo que recuerda al nido de un pez herido. La pala frontal cumple su función: levanta turbulencias visibles incluso en aguas con algo de turbidez, como las que me encontré en el río Tajo a su paso por la provincia de Toledo tras un episodio de lluvias.
He probado el señuelo en tres escenarios distintos:
- Embalse con corriente moderada (primavera, 16 °C): el de 19 g trabajó bien en capas medias, aguantando la deriva sin perder la acción. En recuperación constante a unos 3 m/s, las picadas fueron agresivas, típicas de lucio activo.
- Río de montaña con pozas y corrientes medias (otoño, 10 °C): aquí el de 10 g fue mi elección. La capacidad de lanzar a 30 metros me permitió alcanzar una poza tras una zona de rápidos que suele estar fuera del alcance de otros señuelos convencionales. Conseguí dos capturas de black bass en esa jornada.
- Zona somera con vegetación: el wobble amplio del Paodan II tiende a enganchar vegetación si la recuperación no es lo suficientemente rápida. No es un defecto exclusivo de este modelo, pero conviene tenerlo presente cuando se pesca entre nenúfares.
El rango de recuperación recomendado (2–4 m/s) es realista. Por debajo de 2 m/s, el nado pierde vistosidad; por encima de 4 m/s, el wobble se vuelve demasiado rápido y puede disuadir a depredadores en días de aguas frías. La técnica de paradas breves cada 5 segundos funciona especialmente bien con el modelo de 15 g: en la pausa, el señuelo empieza a ascender lentamente antes de reanudar el movimiento, simulando a un pez herido que duda.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Distancia de lance muy superior a la media de su categoría, gracias al sistema de pesos móviles y al diseño aerodinámico.
- Construcción robusta en ABS que soporta el uso en fondos duros sin desintegrarse.
- Versatilidad de pesos para adaptarse a diferentes profundidades y condiciones de corriente.
- Acción de nado atractiva para depredadores activos en primavera y otoño.
Aspectos mejorables:
- El acabado de pintura, aunque decorativo, no es tan resistente como el de marcas consolidadas del segmento medio-alto; aparecen marcas con relativa facilidad.
- Los anzuelos no vienen incluidos en el paquete, lo que obliga a una compra adicional y a acertar con el tamaño adecuado para no descompensar el equilibrio del señuelo.
- El sistema de pesos internos, si bien eficaz, produce un ligero ruido durante el lance que a algunos pescadores puede resultarles molesto. No afecta al rendimiento, pero conviene saberlo.
Veredicto del experto
El Paodan II es un crankbait honesto que cumple con lo esencial: lanza lejos, nada con una acción atractiva y aguanta el castigo del uso en agua dulce. No es un señuelo revolucionario, pero resuelve bien en los aspectos que más valoro como pescador: precisión en el lance, versatilidad de pesos y durabilidad suficiente para una temporada exigente.
Lo recomendaría especialmente a pescadores de lucio y black bass que trabajen en embalses o ríos de corriente moderada, donde el alcance extra del lance puede marcar la diferencia entre llegar a la zona caliente o quedarse a medio camino. Para pescadores de siluro en aguas profundas, el modelo de 19 g es una opción a tener en cuenta, aunque recomendaría reforzar los split rings.
No es el señuelo más refinado del mercado, pero cumple con creces en relación a lo que ofrece. Si buscas un crankbait polivalente que llegue donde otros no llegan, el Paodan II merece un hueco en tu caja de señuelos.



















