Análisis de Experto
Experto verificadoAnálisis general del producto
He utilizado este señuelo blando de doble cola en embalses, canales y zonas de orilla con vegetación sumergida, principalmente para buscar percas, lucios pequeños y otros depredadores que responden mejor a una presentación lenta. Sus 145 mm de longitud y 21,7 g de peso lo sitúan en un tamaño considerable para la pesca de la perca, aunque precisamente esa silueta permite seleccionar ejemplares activos y generar una señal clara en aguas tomadas o con poca luz.
La primera impresión es la de un señuelo pensado para pescar despacio y cubrir distintas capas de agua sin perder demasiado control. No es una pieza para trabajar a gran velocidad ni para provocar ataques únicamente mediante vibraciones agresivas. Su atractivo está en el volumen del cuerpo, la flexibilidad de la silicona y el movimiento independiente de las dos colas.
El hundimiento lento resulta especialmente útil cuando los peces están suspendidos o cuando necesito mantener el señuelo cerca de un desnivel durante varios segundos. En aguas someras, una recuperación pausada evita que se clave continuamente en el fondo, mientras que en zonas algo más profundas permite contar el tiempo de descenso y repetir la pasada a diferentes alturas.
Calidad de materiales y fabricación
La silicona es blanda y flexible, una característica importante para que las colas comiencen a trabajar incluso con una recogida muy lenta. El cuerpo conserva una presencia voluminosa en el agua y transmite una imagen más parecida a un pez pasto que los modelos estrechos de una sola cola. Las dos extremidades traseras aportan una oscilacion visible, sobre todo cuando se alternan pausas cortas con pequeños tirones de puntera.
Los acabados visuales y el perfil realista ayudan en condiciones de aguas claras, aunque en este tipo de señuelos la forma de trabajar suele tener más peso que el nivel de detalle superficial. Durante las sesiones conviene revisar con frecuencia la unión entre el cuerpo y las colas. Es la zona que recibe más tensión al atravesar ramas, piedras o vegetación, y también la que puede dañarse si se fuerza el anzuelo al desengancharlo.
La durabilidad es correcta para un señuelo blando, pero no debe confundirse con la resistencia de un señuelo rígido. Los dientes del lucio pueden marcar o cortar la silicona con facilidad, y los anzuelos almacenados en el mismo compartimento pueden deformar el cuerpo. Yo lo guardaría separado de otros materiales blandos y de cajas con sustancias incompatibles, manteniéndolo limpio y seco después de cada jornada.
Rendimiento en el agua
Su mejor rendimiento aparece con una recuperación lenta y continua, cerca del fondo o sobre la parte superior de la vegetación. En un embalse con viento lateral y agua ligeramente tomada, lo he trabajado con pausas de dos o tres segundos después de cada pequeño avance. Las colas siguen moviéndose durante la parada y el conjunto conserva una presentación natural sin exigir una animación constante.
También funciona bien con tirones cortos de baja amplitud. Esta técnica resulta eficaz al atravesar cambios de profundidad, puntas de roca y entradas de arroyos, donde un pez depredador puede permanecer al acecho. Tras el tirón, es importante dejar que el señuelo recupere su posición mediante el hundimiento lento; recoger demasiado deprisa reduce el tiempo que permanece en la zona de ataque.
En canales y masas de agua con vegetación, prefiero montarlo de manera que la punta del anzuelo quede protegida o ligeramente escondida en el cuerpo. Así se reducen los enganches, aunque esta configuración exige clavar con decisión cuando se produce la picada. Para lucio, utilizaría un bajo de acero fino o un material específico resistente a los dientes. El fluorocarbono solo debe emplearse si su resistencia y diámetro son adecuados para el tamaño de los peces presentes.
Por su volumen, puede resultar excesivo para percas pequeñas o muy selectivas. En cambio, ofrece una ventaja cuando busco peces de mayor talla, cuando hay viento, o cuando necesito que el señuelo destaque entre otros estímulos del entorno. Frente a modelos compactos de cola única, genera una silueta más marcada, aunque también puede recibir menos ataques en periodos de actividad baja.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Hundimiento lento y fácil de controlar.
- Dos colas activas incluso con recuperaciones pausadas.
- Buen volumen para localizar depredadores en aguas tomadas.
- Versatilidad para pescar cerca del fondo, sobre vegetación o en medias aguas.
- Movimiento más natural que muchos señuelos rígidos durante las pausas.
Aspectos mejorables:
- El tamaño puede ser demasiado grande para percas pequeñas o peces muy recelosos.
- La silicona requiere cuidado frente a dientes de lucio y anzuelos mal almacenados.
- Las colas pueden dañarse al atravesar obstáculos duros o al liberarlas de un enganche.
- Necesita un montaje equilibrado; un anzuelo demasiado pesado puede alterar el hundimiento y restar naturalidad.
Para aprovecharlo mejor, recomiendo utilizar un equipo de acción media o media pesada, una línea que permita transmitir los toques con precisión y un montaje que no sobrecargue la parte delantera. Después de pescar entre piedras o ramas, revisaría siempre el cuerpo y las colas antes de volver a lanzar.
Veredicto del experto
Considero que es un señuelo interesante para quienes pescan depredadores con un enfoque pausado y necesitan una presentación voluminosa, visible y fácil de mantener en la zona de ataque. Lo veo especialmente apropiado para embalses, canales y orillas con estructura, durante jornadas de otoño o primavera en las que las percas y otros depredadores no persiguen presas a gran velocidad.
No lo elegiría como único señuelo para cubrir todas las situaciones. Para peces pequeños o aguas muy claras llevaría también modelos más cortos y discretos. Sin embargo, como opción de búsqueda y como imitación de pez pasto de tamaño medio, ofrece una combinación equilibrada de acción, control y versatilidad. Su rendimiento dependerá en gran medida del montaje y de respetar una recuperación lenta, que es donde sus dos colas muestran todo su potencial.















