Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años probando señuelos blandos, y la verdad es que me he acostumbrado a que muchas propuestas terminen en el cajón tras una o dos salidas. Este señuelo doble cola me llamó la atención desde el principio por lo que ofrece: dos tamaños en un mismo paquete, aroma impregnado y recubrimiento de sal. Tras varias jornadas de prueba en ríos y arroyos del norte de España, creo que merece la pena hablarlo con detalle.
El concepto de incluir 145 mm (21,3 g) y 175 mm (36,7 g) en un mismo pack tiene sentido práctico. En mi experiencia, el lucio cambia de comportamiento según la hora, la temperatura del agua y la claridad, y tener ambas opciones a mano evita estar haciendo malabarismos con la caja de señuelos. He probado ambos tamaños en condiciones distintas y cada uno cumple su rol sin forzarlo.
Calidad de materiales y fabricación
La silicona ultrasuave es lo primero que notarás al sacarlo del envase. El tacto es notablemente más blando que muchos competidores del mercado, lo cual es una espada de doble filo: a favor, el señuelo se siente vivo y flexiona con naturalidad; en contra, requiere cierto cuidado al enanzuelarlo para no hacer daño al material.
Los acabados son correctos. No he detectado rebabas ni deformaciones en las uniones de la doble cola, que es precisamente la zona más crítica de este tipo de body. Las colas, separadas y flexibles, mantienen su forma tras múltiples recuperaciones, algo que en otros señuelos similares he visto deteriorarse bastante más rápido.
El aroma impregnado en la masa y el recubrimiento salino son los elementos diferenciadores. La sal no solo atrae; también añade un ligero contraste de densidad que hace que el señuelo se hunda con más decisión incluso en recuperación lenta. En aguas turbias, como las que solemos encontrar en ríos de montaña tras las lluvias, ese factor químico marca la diferencia entre un golpe y un fogueo.
Rendimiento en el agua
Con el tamaño de 145 mm, he pescado principalmente en aguas poco profundas, entre 0,5 y 2 metros de profundidad. La acción de nado es estable y predecible: las dos colas generan vibraciones de alta frecuencia que se perciben claramente incluso con la caña en mano. En corriente moderada, el balanceo no se descontrola, lo cual es clave para mantener el señuelo en la zona de pesca sin que se estrelle contra el fondo de forma constante.
El de 175 mm, con sus 36,7 g, responde muy bien al curricán a velocidad media. Alcanza profundidad sin dificultad y la recuperación mantiene una acción atractiva sin requerir velocidad excesiva. Para lances largos también es útil: el peso permite enviarlo lejos con el equipo que solemos usar en pesca de depredadoras fluviales.
Las técnicas que mejor funcionan son tres: recuperación lenta dejando que la acción natural haga el trabajo, jerk y pausa para simular un pez herido, y curricán con el modelo grande. En aguas frías de invierno, la acción se ralentiza ligeramente, pero sigue siendo efectiva; la silicona mantiene flexibilidad por debajo de los 5 grados, aunque hay que ser consciente de que el señuelo no tendrá el mismo dynamismo que en temporada más cálida.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre lo positivo destaco:
- Versatilidad real: dos tamaños para dos escenarios distintos, sin necesidad de comprar packs adicionales.
- Aroma y sal integrados: no son un añadido superficial que se pierde a la primera descarga. He comprobado que la impregnación dura varias jornadas de pesca, y guardarlos en su bolsa original ayuda a preservarlo.
- Durabilidad de la silicona: tras múltiples lucios capturados y liberados, los señuelos siguen intactos, sin desgarrones ni deformaciones permanentes.
- Acción de nado consistente: las colas trabajan bien tanto en corriente como en agua quieta.
Lo que podría mejorarse:
- La suavidad extrema de la silicona, aunque beneficia la acción, exige más cuidado al manipularlo, especialmente si se usan anzuelos offset gruesos. Recomendaría pasarlos con cuidado y quizás lubricar ligeramente la punta si notas resistencia.
- En aguas muy frías y con lucio poco activo, la acción puede resultar algo pausada; en esos casos, combinarla con un jig head más pesado puede ayudar a mantener el señuelo en la zona de contacto.
Veredicto del experto
Es un señuelo que cumple lo que promete sin recurrir a exageraciones. La combinación de doble cola, aroma y sal funciona de forma coherente, y la inclusión de dos tamaños en el mismo paquete es una decisión práctica que se nota en la jornada de pesca. Lo he probado con lucio en ríos del norte, con perca y black bass en embalses, y en todos los escenarios se ha comportado de manera fiable.
Mi recomendación es usarlo con líder de acero o fluorocarbono de 30 a 50 cm; los dientes del lucio no perdonan, y un buen líder marca la diferencia entre volver a casa con un ejemplar y perderlo en el último metro. Para el tamaño pequeño, un jig head de 5 a 10 g es suficiente; para el grande, 10 a 18 g. Con ese montaje, el señuelo trabaja de forma óptima y la captura se consolida con seguridad.
















