Análisis de Experto
Experto verificadoAnálisis general del producto
Llevo varias semanas probando este swimbait de doble cola en ríos de la cuenca del Ebro y en algunos embalses de la zona centro, y la sensación general es la de un señuelo que cumple lo que promete sin florituras. Sus 175 mm y 36,7 g lo sitúan en ese punto dulce para lubinas de talla media‑grande: tiene masa suficiente para lanzar con precisión contra la corriente y mantenerse en la capa de agua donde suelen acechar los ejemplares que patrullan remansos y pozones. La acción de nado es una oscilación de alta frecuencia que se inicia casi desde el primer giro de manivela, algo que valoro especialmente cuando el agua está fría y los depredadores responden mejor a vibraciones sutiles que a desplazamientos bruscos.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo está moldeado en una silicona de dureza media‑blanda que transmite una textura muy parecida a la piel de un cebo vivo. Al tacto se nota una ligera pegajosidad controlada —no es esa goma resbaladiza que repele al pez al primer contacto—, y tras más de treinta capturas entre lubinas, lucios y algún black bass aislado, la cola no muestra merma de flexibilidad ni microdesgarros en la base. Los patrones biónicos están impresos a escala y no se borran con el roce de la red ni con la arena del fondo; eso habla bien del proceso de inyección y del curado del material. El anzuelo triple que viene de serie está bien dimensionado para el volumen del señuelo, aunque yo suelo sustituirlo por un modelo de acero inoxidable con ojal ancho para ganar margen en clavadas a fondo.
Rendimiento en el agua
He probado tres aproximaciones principales. En recuperación lenta y constante —unos 40‑50 cm por segundo— la doble cola genera un balanceo continuo que se transmite nítido al blank; en aguas claras del alto Tajo he visto lubinas seguir el señuelo varios metros antes de atacar, y la vibración en la puntera permite detectar el más mínimo toque durante la pausa. Con la técnica de jerk y pausa (dos tirones secos de 30 cm seguidos de 2‑3 segundos de caída), la cola sigue vibrando mientras el señuelo desciende en curva, provocando ataques reactivos en cuanto toca fondo o roza estructura; esa caída controlada ha sido letal en pozones profundos donde las lubinas están pegadas al sustrato. Por último, la deriva controlada río arriba en corrientes moderadas (1‑1,5 m/s) aprovecha la propia agua para animar la cola mientras recupero holgura; el señuelo se mantiene estable sin girar sobre su eje, algo que no siempre logran los swimbaits blandos de este peso.
En embalses, con agua más quieta y lucios de 6‑8 kg, el señuelo ha aguantado bien los tirones violentos y la silicona no ha cedido en la unión cola‑cuerpo. Para black bass en orillas con cobertura vegetal, la recuperación errática con golpes de puntera saca el señuelo de la maleza sin enredos excesivos, aunque la cola larga puede engancharse en ramas finas si no se controla la tensión.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo mejor
- Acción de nado inmediata a baja velocidad: ideal para peces letárgicos.
- Transmisión de vibración limpia al blank, lo que facilita la detección de toques sutiles.
- Durabilidad real de la silicona: resiste dentaduras de lucio y rozaduras contra roca sin perder flexibilidad.
- Peso y aerodinámica que permiten lances precisos contra viento lateral moderado.
Lo mejorable
- La cola, al ser larga y flexible, tiende a enrollarse en el anzuelo triple durante lances muy potentes; un simple trozo de hilo elástico o una goma de sujeción en la base soluciona el problema, pero sería deseable que el molde integrara una pequeña pestaña antienredo.
- En aguas muy frías (por debajo de 8 °C) la silicona se endurece ligeramente y la frecuencia de vibración baja; un baño rápido en agua tibia del termo antes de empezar la jornada restaura la acción óptima.
- El color de serie (un tono verde‑oliva con flancos plateados) funciona bien en aguas teñidas, pero en ríos de montaña ultraclaros he notado mayor desconfianza; llevar un par de unidades en tonos más translúcidos o con destellos UV ayuda a cubrir ese escenario.
Veredicto del experto
Es un swimbait honesto, bien ejecutado y versátil para el pescador que busca un señuelo de búsqueda en ríos y embalses sin tener que cambiar de modelo cada hora. Su relación acción‑peso‑durabilidad lo coloca por encima de la media de los blandos de doble cola en el rango de 35‑40 g, y su precio —si se mantiene en la franja de los 12‑14 €— lo hace competitivo frente a referencias japonesas que doblan el coste. Lo recomiendo para lubina en corrientes moderadas, lucio en embalses y black bass en estructuras profundas, siempre teniendo a mano un par de anzuelos de repuesto y una goma antienredo para la cola. Con un mantenimiento mínimo (enjuague, secado al aire y revisión de la flexibilidad antes de guardarlo) va a aguantar muchas jornadas sin perder eficacia.
















