





Cuando buscas un señuelo que cubra diferentes condiciones de agua y especies sin tener que comprar varias unidades por separado, este kit de señuelo de Metal VIB en pesos de 5g, 7g, 10g y 14g ofrece una solución práctica. Está diseñado tanto para agua dulce como salada, lo que lo convierte en un aliado versátil en la caja de anzuelos.

A diferencia de los señuelos de plástico blando, el cuerpo metálico de estos VIB genera una vibración de alta frecuencia al recuperarlo. Esa vibración imita a un pez herido y provoca ataques por reflejo en lubinas y truchas. Al ser de metal, además, alcanzan mayor distancia de lance con cañas de acción media o rápida.


Los anzuelos incluidos vienen afilados de fábrica, con una punta que penetra sin necesidad de retoques inmediatos. La acción de nado es errática pero controlada: al recoger rápido vibra intensamente, y con recuperaciones lentas conserva el movimiento sin quedarse clavado en el fondo.


El material metálico con tratamiento superficial aguanta jornadas en agua salada si se aclara con agua dulce al volver a casa. No es un señuelo de acero inoxidable, pero con un mínimo mantenimiento (secarlo y guardarlo sin humedad) alarga su vida útil sin problemas.

Funciona bien tanto para quien empieza con señuelos metálicos como para el pescador experimentado que quiere un juego de pesos sin pagar el sobreprecio de marcas establecidas. No es un señuelo de concurso, pero cumple sobradamente en jornadas de pesca deportiva. Si buscas piezas de gran tamaño (más de 5 kg), quizá necesites pesos superiores a 14 g.

Vienen montados y afilados de serie. Puedes cambiarlos por unos de mayor grosor si pescas especies con la boca muy dura, pero para lubina y trucha estándar funcionan bien sin modificar.
Sí, especialmente el de 14 g, que alcanza buena distancia. Con una caña de 2,40 m o superior y acción media, los lances son precisos incluso con viento lateral.
Sí, los pesos son reales (5, 7, 10 y 14 gramos). Es recomendable verificarlos con una báscula de precisión si compites en torneos con límites de peso, pero para pesca recreativa el margen es irrelevante.
El tratamiento superficial lo protege durante la jornada. Después de usarlo en agua salada, acláralo con agua dulce y sécalo bien. Con ese cuidado no aparecerán puntos de corrosión.
Para black bass es excelente con los pesos de 7 g y 10 g. Para lucio, el de 14 g puede servir si no buscas ejemplares muy grandes, aunque para esa especie suelen preferirse señuelos más largos.
Los señuelos se presentan en un blister de plástico que permite guardarlos sin que se enganchen entre sí. Para transportarlo en el chaleco, una caja de señuelos magnética o con separadores ayuda a mantener las puntas protegidas.
