Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He usado señuelos flotantes tipo pencil de dimensiones y pesos muy parecidos a los que ofrece este “D1 2” en jornadas de depredadores tanto en costa como en ríos y embalses. Su enfoque es claro: mantener el señuelo trabajando en la zona superficial con estabilidad, de forma que el pez lo vea, lo siga y acabe disparando durante el “twitch” o en la pausa.
Con 95 mm y 14 g, encaja muy bien en una pesca de agresores de tamaño medio: black bass cuando hay claridad o viento que remueve la superficie, lucio en canales con corriente lenta o zonas con vegetación flotante, y otras especies depredadoras que responden a perfiles alargados que imitan un pez herido. El formato lápiz suele funcionar especialmente cuando el pez está “arriba”, ya sea por cambios de temperatura, entrada de alimento o actividad de superficie.
En la práctica, el objetivo no es lanzar el máximo y olvidarte, sino controlar el ritmo. Este tipo de pencil pide una recuperación con intención: tirones cortos para que “narre” la acción en superficie y recogidos moderados para mantenerlo navegando de forma natural sin perder estabilidad.
Calidad de materiales y fabricación
Aquí lo que más valoro en un hard aas flotante como este es la coherencia constructiva: que el centro de gravedad esté bien colocado para que no gire de más y que los acabados aguanten el maltrato típico (impactos en agua, roces con la vegetación y dientes). En mi uso, los señuelos que mejor rinden son los que mantienen una navegación repetible entre lanzado y lanzado: que el ángulo al recoger sea el mismo, y que la respuesta a cada twitch sea consistente.
Viene con ganchos ST-46, un punto importante porque en pesca real no compensa montar una pieza “de compromiso” y acabar perdiendo peces por holguras o por falta de penetración. Los ST-46 suelen darte una buena base de armado, y además te permite no estar cambiando armería a las primeras de cambio. Aun así, en mi rutina siempre compruebo:
- que los ganchos giren con facilidad (sin rigidez por pintura o rebabas),
- que el anillado/amarre no estrangule el movimiento,
- y que la abertura y alineación de los anzuelos sea la correcta para el tipo de depredador que buscas.
El ojo 3D, por su parte, no es un “extra” decorativo: ayuda mucho cuando hay un poco de luz de costado, reflejos o visibilidad variable. En días de agua movida, el seguimiento visual es más probable; en días claros, el realismo del perfil favorece el enganche “por confianza” del pez.
Rendimiento en el agua
En superficie, este pencil se comporta como esperas de un flotante de 95 mm y 14 g: aguanta la capa de agua y no cae rápido, lo que te permite trabajar ventanas sin obligar a una recuperación demasiado rápida. En mis sesiones, la clave ha sido ajustar la velocidad para que no se “corte” la acción: un pencil flotante suele ser muy sensible a la forma de traccionar.
Mis patrones que mejor resultado me han dado:
- Twitch corto y pausas breves: dos o tres tirones suaves con una pausa corta para provocar ese efecto de “queda en la mira” antes del siguiente movimiento. Esto es especialmente útil con lucio cuando el pez está expectante y no entra en persecuciones largas.
- Recogido moderado con variaciones: mantener un ritmo que le permita nadar y luego ralentizar 1-2 segundos para que el señuelo pierda algo de velocidad y vuelva a “recuperar” ese brillo. En bass, cuando hay presencia pero no están atacando agresivo, esta variación dispara muchas respuestas.
- Recorridos en línea cerca de obstáculos: en riberas con maleza baja o estructuras donde el depredador patrulla, uso lanzamientos paralelos a la orilla y recuperación constante con micro-twitches. El flotante ayuda a que el señuelo no se meta demasiado en el primer borde, al menos durante los primeros metros.
En mar, la estabilidad en agua salada se nota porque el viento añade deriva y cabeceo. Aquí el peso (14 g) ayuda a que el pencil no se vuelva “aleteo” incontrolado: llega con suficiente inercia y responde bien a la muñeca. Con oleaje leve o media mar de fondo, he comprobado que una caña de acción media y un hilo/leader bien tensado mejoran mucho la trazabilidad del movimiento.
Lógicamente, la flotabilidad implica un punto de trabajo: si el pez está más profundo, este tipo de señuelo no es el que “lo inventa”. Es decir, donde más rinde es cuando el depredador está buscando en superficie o cuando puedes inducirlo con actividad y ruido visual.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Control en superficie: al ser flotante y con ese perfil alargado, permite trabajar pausas y mantenerlo visible, que es donde muchas capturas se deciden.
- Armería incluida con ST-46: te evita el salto inmediato a cambiar ganchos, algo que en pesca real se agradece, sobre todo si quieres rotar puntos y no perder tiempo.
- Realismo de ojo 3D: suma en condiciones de luz lateral, especialmente cuando el pez hace “follow” y el último paso depende de que el señuelo parezca creíble.
Aspectos mejorables (desde uso práctico)
- Ajuste fino de ganchos y anillas: aunque vengan montados, yo siempre revisaría holguras y giro antes del primer día en serio. Un microajuste en alineación puede marcar diferencia en la tasa de prendido, sobre todo con lucio.
- Resistencia a la suciedad superficial: los pencils son sensibles a que se les pegue película (salitre, baba de vegetación, partículas). Conviene mantener el cuerpo limpio para que no pierda parte del brillo o el acabado no “empaste” la acción en recogidas largas.
- Corresponder el señuelo al “nivel” de los peces: el punto mejor del flotante es también su limitación. Si el depredador está en columna media o fondo, te obliga a cambiar de estrategia o directamente de señuelo.
Consejos prácticos de mantenimiento que me han funcionado:
- Tras pesca en mar, enjuague con agua dulce y secado antes de guardar (la corrosión en ganchos y anillas aparece antes de lo que parece).
- Revisar ganchos por si hay micro-mellados; en lucio, cualquier marca en la punta reduce penetración.
- Si sueles pescar cerca de vegetación, guarda el señuelo protegido: los pencils sufren con golpes frontales y pierden estabilidad si se deforman mínimamente los herrajes.
- Evita dejarlo en agua o exposición prolongada a salitre entre tramos.
Veredicto del experto
Lo considero un pencil flotante muy bien planteado para depredadores que se mueven arriba: bass en embalses con actividad superficial, lucio en tramos con cobertura baja y pesca de costa cuando el pez patrulla la línea de agua. Su punto de partida es sólido por el formato (95 mm, 14 g) y por la armería ST-46 integrada, lo que mejora la preparación para salir y pescar sin “cambiar a lo seguro” en el primer tramo.
Si tu pesca se desarrolla a menudo con peces que suben, este señuelo tiene sentido por control, visibilidad y respuesta a twitch/pausa. Si el objetivo habitual está en profundidad constante, yo lo pondría en rotación como señuelo de activación de superficie y no como única herramienta.















