






Cuando un pez depredador duda ante un señuelo rígido, la culpa suele ser de una falta de naturalidad en el nado. El señuelo de pesca multiarticulado LHFSH resuelve ese problema gracias a su cuerpo segmentado que imita con fidelidad el movimiento ondulante de un pez herido o despistado. Está disponible en dos tallas —13 cm y 16.7 cm— para adaptarse tanto a truchas en río como a lubinas en agua salada.

La construcción multiarticulación permite que el cebo gire y se contorsione con la mínima corriente, generando un nado vibrante que los depredadores asocian con una presa fácil. Al ser de hundimiento lento, recorre la columna de agua de forma progresiva, ideal para prospectar desde la superficie hasta capas medias sin caer al fondo bruscamente.

Tanto si pescas truchas en un lago de montaña como lubinas en la desembocadura de un río, este señuelo aguanta bien ambos entornos. Su construcción robusta soporta el ataque de dientes afilados y la corrosión del agua salada si se enjuaga tras la jornada.

Elección según la talla:

Para sacar el máximo partido al cebo artificial biónico de hundimiento lento, prueba una recuperación uniforme y pausada que deje tiempo al señuelo para descender. También funciona bien con pequeños tirones seguidos de pausas, recreando una presa que huye de forma errática. En agua salada, acelera el ritmo para que la lubina reaccione por instinto.

Sí, está diseñado para agua dulce y salada. Se recomienda enjuagarlo con agua dulce después de cada jornada en el mar para alargar su vida útil.
La de 13 cm es más ligera y maniobrable, ideal para trucha y lubina en río. La de 16.7 cm ofrece más volumen y peso, pensada para peces grandes como lucio o lubina en mar abierto.
Sí, el señuelo se entrega con anzuelos triples montados de fábrica, listos para atar al sedal y lanzar.
Al ser multiarticulado, el nado es ondulante y fluido. Con recuperación constante se mueve como un pez real; con pausas y tirones imita una presa herida.
Sí, sobre todo si buscas lucio o especies con dientes. El señuelo tiene argollas suficientes para añadir un bajo de acero sin alterar su acción de nado.
Basta con aclararlo con agua dulce del grifo y secarlo al aire. No uses disolventes ni productos abrasivos que puedan dañar el acabado.