Análisis de Experto
Experto verificadoAnálisis general del producto
Llevo años usando cámaras de butilo convencionales en mis salidas en carretera y gravel, y la transición a las Ridenow TPU me ha confirmado algo que ya sospechaba: el butilo tiene los días contados para el ciclista que busca rendimiento. Estas cámaras de poliuretano termoplástico (TPU) en medida 700x18-32c suponen un salto cualitativo en peso y comportamiento dinámico, y lo hacen además con un precio muy inferior al de la competencia directa como Tubolito o Vittoria.
Las he probado durante unos cuatro meses, alternándolas entre una bicicleta de carretera con neumáticos Continental GP5000 de 28 mm y una de gravel con neumáticos Pirelli Cinturato Gravel M de 35 mm. He acumulado algo más de 1500 kilómetros en condiciones muy variadas: asfalto seco y mojado, pistas forestales, tramos de tierra compacta y algún que otro sector pedregoso en la sierra de Madrid.
Calidad de materiales y fabricación
El TPU de las Ridenow se nota diferente nada más sacarlo del embalaje. El material es notablemente fino, casi traslúcido, pero con una textura que transmite solidez. Lo primero que llama la atención es la ausencia total de costuras —al vulcanizarse en molde, la cámara sale con una redondez perfecta que evita esos pliegues que a veces generan vibraciones en las de butilo.
El gramaje es realmente bajo: en mi báscula de cocina marcan 36 g exactos para la versión de 700x18-32c con válvula de 65 mm. Para ponerlo en perspectiva, una cámara de butilo estándar ronda los 100-120 g. En peso rotatorio la diferencia es muy significativa, y en el volumen que ocupan plegadas —aproximadamente un tercio de una cámara convencional— se agradecen muchísimo en el bolsillo del maillot o en la mochila.
La válvula Presta metálica con núcleo extraíble es un acierto. He tenido problemas con válvulas de goma en otras cámaras TPU económicas que se agrietaban con el tiempo; aquí el metal le da una rigidez y durabilidad muy superiores. El roscado del núcleo es preciso, aunque conviene apretarlo con firmeza antes de la primera inflada porque he comprobado que las vibraciones de la marcha tienden a aflojarlo ligeramente. La tuerca de fijación a la llanta también es metálica y cumple bien su función.
Rendimiento en ruta
En carretera es donde más se nota la diferencia. Con las Ridenow montadas, la aceleración es más rápida y la velocidad de crucero se mantiene con menos esfuerzo. No es una impresión subjetiva: la menor resistencia a la rodadura del TPU frente al butilo está documentada, y en la práctica se traduce en ir un punto más desahogado en los tramos llanos y en las subidas largas.
La retención de aire merece un párrafo aparte. Inflé las cámaras a 7 bares y, tras tres semanas sin tocarlas, la presión había bajado apenas 0,3 bares. En las de butilo, en ese mismo periodo pierdo entre 1 y 1,5 bares. Esto es especialmente útil si no sales a diario y quieres olvidarte de rehinchar antes de cada salida.
En gravel el comportamiento es más matizable. Sobre tierra compacta y gravilla fina se comportan bien, pero en terrenos muy pedregosos o con roca viva el TPU fino ofrece menos margen que el butilo ante impactos puntuales. No he tenido ningún pinchazo en mis salidas, pero reconozco que en rutas muy agresivas prefiero llevar una de repuesto.
Instalación y mantenimiento
El montaje requiere más cuidado que con butilo. La primera vez que las instalé, y siguiendo las instrucciones, las inflé ligeramente (unos 0,3 bares) antes de introducirlas en el neumático para que adquirieran forma. El proceso es delicado: si usas desmontadores con demasiada brusquedad o pillas el material entre la cubierta y la llanta, puedes dañarla. Mi consejo es montar siempre a mano, sin desmontadores salvo en el último tramo, y usar únicamente bombas de pie o de mano; los compresores pueden mandar la cámara a estirar de golpe y deformarla.
Un aspecto importante: los parches convencionales de butilo no funcionan con TPU. Hay que llevar parches específicos o, directamente, una cámara de repuesto. En mis salidas largas siempre llevo una Ridenow de recambio, que ocupa tan poco que ni se nota.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Peso irrisorio que reduce el peso rotatorio de forma notable
- Retención de aire excepcional, semanas sin perder presión apreciable
- Precio muy competitivo frente a Tubolito, Revoloop o Vittoria
- Válvula metálica de calidad, con núcleo extraíble que permite usar sellante
- Ocupan muy poco espacio plegadas
Aspectos mejorables:
- La fragilidad durante el montaje es su talón de Aquiles; un descuido y la cámara queda inservible
- No se pueden reparar con parches universales, obliga a llevar parches TPU específicos o una unidad extra
- En gravel muy agresivo la protección frente a pinchazos por impacto es inferior a la del butilo
- El ajuste del núcleo de la válvula requiere atención periódica
Veredicto del experto
Las Ridenow TPU 700x18-32c ofrecen una relación calidad-precio difícil de igualar en el mercado de las cámaras ultraligeras. No son para el ciclista que monta una vez al mes y quiere máxima robustez sin pensar en el mantenimiento; pero para el que sale con regularidad, valora el rendimiento y sabe montar con cuidado, son una opción excelente.
Si vienes del butilo, la diferencia en aceleración y retención de presión te va a sorprender. Si ya usas TPU de otras marcas, las Ridenow cumplen al mismo nivel por bastante menos dinero. Las recomiendo especialmente para ciclistas de carretera y gravel ligero que quieran aligerar el conjunto sin arruinarse. Para gravel técnico o enduro, mejor buscar alternativas más reforzadas o directamente montar tubeless.

















