






Las cubiertas de entrada de agua para motor fuera de borda con números OE 63D–45214–00 y 63D–45215–00 son un recambio diseñado para proteger el sistema de refrigeración de motores Yamaha de 40 HP y 50 HP. Fabricadas en ABS de alta resistencia, su función principal es filtrar residuos grandes —hojas, ramas o plásticos— antes de que lleguen a la bomba de agua.
Sin esta protección, cualquier objeto que obstruya la admisión puede provocar sobrecalentamiento y daños costosos en el motor. Estas cubiertas actúan como una barrera mecánica sencilla pero eficaz.

Están pensadas para motores Yamaha de 40 y 50 HP de los años 1995 a 2003, incluyendo modelos como 40MH, 50ER, 50TR y variantes TLR. El pack incluye dos cubiertas, un tornillo y una tuerca. La instalación es sencilla, aunque si no tienes experiencia con mecánica náutica, lo recomendable es acudir a un profesional.
Antes de comprar, verifica el número de pieza de tu motor. La información de compatibilidad sirve como referencia general.

El ABS es un plástico de ingeniería con buena resistencia a impactos, a la radiación UV y al agua salada. No se deforma con facilidad ni se vuelve quebradizo con el tiempo, lo que lo convierte en una opción fiable para un entorno marino. Estas cubiertas están moldeadas según los datos oficiales de los números OE de referencia, lo que garantiza que el ajuste sea el correcto.

Son compatibles con motores Yamaha fuera de borda de 40 HP y 50 HP de los años 1995 a 2003, incluyendo series MH, ER, TH, TR, TLR y sus variantes. Revisa el número de pieza concreto de tu motor antes de comprar.
Sí, el paquete contiene dos cubiertas de entrada de agua, un tornillo y una tuerca. No se necesita ninguna pieza adicional para montarlas.
Sí, el ABS tiene buena resistencia a la corrosión y a la exposición prolongada al agua salada, siempre que se mantenga limpio de acumulaciones de suciedad o sales.
La instalación es mecánicamente simple, pero si no estás familiarizado con el sistema de admisión del motor, se recomienda que lo haga un profesional para asegurar un sellado correcto.
Conviene inspeccionarlas al inicio de cada temporada y después de navegar en aguas con muchos residuos. No tienen una fecha de caducidad; su vida útil depende del desgaste y la exposición.
Su diseño funciona como una rejilla de protección que detiene residuos grandes y medianos. No sustituye al filtro interno del sistema de refrigeración, sino que actúa como primera barrera para evitar obstrucciones graves.