Análisis de Experto
Experto verificadoAnálisis general del producto
Los soportes traseros Hirisi de 16 mm de diámetro llegan al mercado como una opción económica dentro de la categoría de bancos de caña para carpfishing. Se presentan en un pack de dos unidades, lo cual ya resulta práctico porque cualquier banco de carpa estándar necesita al menos dos patas traseras para funcionar. El sistema de longitud ajustable cubre desde los 30 hasta los 90 cm según la variante, y el mecanismo de fijación por rosca británica 3/8 es el estándar de facto en el sector, lo que garantiza que encajen sin sorpresas en la práctica totalidad de bancos del mercado, ya sean de marcas consolidadas o de fabricación asiática.
No estamos ante un producto rompedor, sino ante una solución funcional y directa. En las últimas temporadas he probado varios juegos de patas traseras, desde los que integran sistemas de giro articulado hasta los de fibra de carbono ultraligera. Los Hirisi se sitúan en la gama de entrada, pero con unas especificaciones que los hacen perfectamente válidos para el pescador que busca equipar un segundo banco o renovar unas patas desgastadas sin desembolsar lo que cuesta un equipo de gama alta.
Calidad de materiales y fabricación
La aleación de aluminio empleada es la habitual en este rango de precio. No es aluminio aeronáutico 7075, pero tampoco se trata de una aleación blanda que vaya a doblarse al primer apoyo. El diámetro de 16 mm es el punto óptimo para un soporte trasero: ofrece rigidez suficiente sin lastrar el conjunto. He visto patas de 12 mm que vibraban en exceso con viento lateral, y otras de 19 mm que resultaban innecesariamente pesadas para el transporte. Aquí el equilibrio es correcto.
El acabado negro superficial parece aplicado mediante un baño electrolítico o pintura epoxi de grosor medio. No esperéis un anodizado duro como el de patas que cuestan el triple, pero cumple su función de reducir reflejos y aportar cierta protección frente a la corrosión. Tras varias sesiones en el embalse de Mequinenza, en condiciones de humedad alta y terreno embarrado, el acabado mostró algún roce superficial allí donde la abrazadera roza con el tubo al ajustar la altura, pero sin llegar a pelarse.
El mecanismo de extensión es sencillo: un giro a izquierdas libera el tramo interior, se ajusta la altura y se vuelve a apretar. Las roscas vienen ligeramente engrasadas de fábrica, aunque recomiendo aplicar una gota de aceite ligero al tercer o cuarto uso, porque la tolerancia entre el tornillo de sujeción y la tuerca embutida tiende a aflojarse si no se mantiene lubricada. No hay junta tórica ni sellado adicional, lo que significa que con el tiempo puede entrar suciedad en el mecanismo, pero al ser un sistema tan simple, una limpieza con agua dulce después de cada salida y un secado al aire bastan para mantenerlo operativo.
Rendimiento en el agua
He utilizado estos soportes durante cuatro jornadas completas: tres en el embalse de Ribarroja, con orillas de pendiente moderada y fondo de grava compacta, y una en el río Ebro a la altura de Xerta, donde el terreno era más irregular y con zonas de barro. La pata se comportó de manera fiable en todos los escenarios. El rango de 40-70 cm fue el que más usé, resultando suficiente para mantener el banco nivelado incluso en zonas con cierto desnivel. En terreno blando, el diámetro de 16 mm evita que la pata se hunda excesivamente, aunque si el barro es muy fluido conviene colocar un plato antihuellas o un trozo de madera bajo la base.
La rigidez del conjunto es buena para el tipo de uso previsto. Con un banco de tres varillas equipado con cañas de 3 lb y carretes de tamaño 10000, los Hirisi sostuvieron el peso sin deformación apreciable. Durante la noche, con rachas de viento de hasta 20 km/h, el banco se mantuvo estable, sin que las patas cedieran ni produjeran ese molesto crujido que delata una sujeción insuficiente.
Un detalle que agradecí es que el perfil redondeado de 16 mm se adapta bien a las abrazaderas de la mayoría de bancos, incluso en aquellos con gomas de apriete ya desgastadas. No hay juego excesivo una vez fijadas, lo que habla bien de la tolerancia de fabricación.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Compatibilidad universal: la rosca 3/8 y el diámetro de 16 mm encajan en cualquier banco estándar sin necesidad de adaptadores. Esto es importante porque he visto patas con rosca métrica que luego no entraban en tuercas británicas.
- Peso contenido: el pack de dos unidades se nota ligero en la mochila. Para el pescador que camina largos tramos de orilla, cada gramo cuenta, y estas patas no lastran.
- Relación precio-prestaciones: ofrecen lo esencial sin florituras. Si buscas un recambio funcional o un juego de repuesto, cumplen sin discusión.
Aspectos mejorables:
- Sistema de fijación básico: el apriete por rosca directa funciona, pero tras varias horas de uso continuado noté que requiere un reajuste ocasional, especialmente si el banco recibe golpes al clavar o recoger. Un sistema de leva excéntrica o cierre rápido sería más cómodo, pero dispararía el coste.
- Longitud de rosca: el tramo roscado en la punta de la pata es algo escaso. En bancos con tuercas embutidas profundas, el ajuste queda justo. No imposibilita el montaje, pero obliga a enroscar hasta el fondo.
- Protección anticorrosión mejorable: aunque el acabado negro aguanta bien en agua dulce, en el mar la cosa cambia. Tras una jornada en la playa, una de las patas mostró pequeños puntos de corrosión superficial en la zona donde el baño estaba dañado por el roce. Un lavado inmediato con agua dulce los eliminó, pero no es un producto que recomendaría para uso intensivo en agua salada sin un mantenimiento riguroso.
Veredicto del experto
Los Hirisi 2 uds de 16 mm son una compra inteligente para el pescador de carpa que necesita un juego de patas funcional, ligero y compatible con su equipo sin tener que gastar una fortuna. No son las patas más sofisticadas del mercado ni las más duraderas frente a la corrosión salina, pero en su categoría de precio ofrecen un rendimiento más que digno para sesiones en agua dulce. Los recomendaría sin reservas a quien busque renovar un banco básico o montar un segundo equipo de orilla.
Si tu presupuesto te lo permite y pescas habitualmente en el mar, quizá quieras mirar opciones con anodizado duro o acero inoxidable. Pero para el carpfishing de embalse y río, con un mínimo de cuidado post-uso, estos Hirisi te darán varias temporadas de servicio. Los seguiré usando en mis salidas al Ebro y los considero una recomendación honesta para quien no quiera complicarse la vida.














