





El ALLBLUE Stalker 70S es un señuelo duro tipo lipless crankbait (también conocido como VIB) diseñado para provocar ataques por vibración y destello. Su formato de 68 mm y 14,2 g encaja en un punto muy útil para la pesca a spinning: tiene suficiente peso para lanzar lejos, corta mejor el viento que un minnow con babero y, al mismo tiempo, mantiene un tamaño que imita bien a numerosos peces pasto (alburno, perca pequeña, alevines de ciprínidos, etc.).
Al ser un modelo de hundimiento (S), el señuelo puede trabajar desde capas someras hasta medias con un simple conteo. Esto lo convierte en una herramienta muy versátil para lucio, black bass y otros depredadores, especialmente cuando quieres localizar peces activos o atacar un escalón de profundidad sin cambiar de técnica ni montar plomos.
Un lipless crankbait es un crankbait sin babero. En lugar de bajar por la acción de una pala, genera su movimiento por el propio diseño del cuerpo y el reparto de pesos. Eso tiene varias ventajas:
Por eso, cuando el pez está disperso o necesitas cubrir agua, un VIB es una apuesta segura. Y cuando el pez está pegado al fondo, el “yo-yo” (subir y dejar caer) convierte el señuelo en un imán de picadas, porque imita una presa que intenta escapar y vuelve a caer agotada.
Con un señuelo de hundimiento, el conteo es tu control de profundidad. No hace falta ser exacto al milímetro: basta con ser consistente. Empieza con 2–3 segundos para pescar somero. Si no hay respuesta, sube a 5–7 segundos para trabajar una capa media. En zonas profundas o con lucios en invierno, puedes dejarlo bajar más, pero recuerda que un lipless vibra incluso en caída si mantienes algo de tensión.
La clave es que el señuelo no vaya rozando fondo todo el tiempo (engancharías) ni vaya demasiado alto (perderías la zona). Ajusta con peso de línea, puntera y velocidad. Un trenzado fino y puntera baja profundizan; un fluorocarbono más grueso y puntera alta lo mantienen más arriba.
Es la técnica más simple: lanzas, cuentas lo necesario y recoges a velocidad media, buscando una vibración constante. Funciona para cubrir grandes orillas, puntas y paredes. Si notas toques sin clavada, baja un punto la velocidad o introduce una pausa breve.
Recoge 2–4 segundos, para 1 segundo y reanuda. En la pausa el señuelo cae un poco y luego vuelve a arrancar con vibración fuerte. Este cambio de ritmo es muy efectivo con bass y lucio cuando están siguiendo.
Deja que baje cerca del fondo (sin apoyarlo) y luego levanta la caña para “subir” el señuelo unos metros. A continuación, baja la caña y deja caer manteniendo tensión. En esa caída llegan muchas picadas. Es una técnica muy buena en embalse, sobre escalones y en zonas de piedras.
Si pescas praderas de hierba, puedes hacer una recogida que toque hierba y, cuando notes que se engancha, das un tirón para liberarlo. Ese “salto” repentino provoca ataques por reacción, especialmente en lucio.

Un lipless crankbait no es solo un señuelo “de búsqueda”; es una herramienta para trabajar bordes. En embalse, los bordes más productivos suelen ser: el borde de vegetación sumergida, el borde de un escalón (cambio de 1–2 m), el borde de una punta que entra en profundidad y el borde de una mancha de roca. En río, el borde es la transición entre corriente y remanso. Colocar el VIB en ese límite hace que el pez lo detecte por vibración y lo ataque por reacción.
Si pescas desde orilla, una táctica muy eficaz es lanzar en abanico y “mapear” por capas: haces varios lances con conteo corto (somero), luego subes a conteo medio (media agua) y finalmente conteo largo (cerca de fondo). Cuando aparezca el primer toque, repite exactamente el mismo conteo y la misma cadencia. En lipless, la consistencia es clave, porque muchas picadas llegan en la caída y necesitas tener el mismo control de tensión para detectarlas.
Si notas que hay actividad (persecuciones, toques tímidos o fallos), cambia primero la pausa y el ritmo antes de cambiar de señuelo. Con el Stalker 70S, estas cadencias suelen funcionar muy bien:
Un detalle importante: si la vibración desaparece de golpe, no siempre es que el pez lo haya tocado; muchas veces es hierba en el triple. Revisa y relanza. Un VIB que vibra “limpio” pesca; uno con hierba es invisible.
La ventaja del hundimiento es que puedes controlar la profundidad sin complicarte. Si quieres pescar más profundo, usa puntera baja y mantén una velocidad media. Si quieres pescar más alto (sobre vegetación o piedras), sube puntera y mete pausas frecuentes: el señuelo cae en la pausa, pero la recuperación lo vuelve a elevar. Ajusta el conteo de forma práctica: si con 5 segundos ya tocas fondo, baja a 3; si con 3 no notas nada, sube a 6–8. Con 14,2 g, el señuelo baja con facilidad, así que a menudo la diferencia está en el ángulo y en no dejarlo “apoyarse” en el fondo.
Con triples, el objetivo no es clavar “a lo bruto”, sino mantener tensión constante. Al notar la picada, clava con un movimiento firme y continuo, y deja que el freno trabaje. Un freno demasiado cerrado puede abrir el triple o desgarrar la boca, especialmente en peces que cabecean. En lucio, considera un bajo adecuado a dientes según normativa y preferencias.
Por seguridad, usa alicates y manipula el pez con control. Los lipless se usan con tirones y el pez suele venir moviendo la cabeza; es fácil clavarse un triple en el momento de la suelta si no tienes la herramienta preparada.
Con 14,2 g, una caña de spinning de rango medio (por ejemplo 10–30 g o 10–35 g) va muy bien. Un carrete 2500–3000 con trenzado te da sensibilidad y control, y un bajo de fluorocarbono ayuda frente a la abrasión. Para lucio, según normativa y costumbre de tu zona, valora un bajo resistente (fluoro más grueso o un tramo específico) para evitar cortes.
Este VIB es especialmente útil en embalses y lagos donde el pez está repartido y hay que localizarlo. También funciona en ríos anchos con tablas y pozas, donde el lance largo es clave. En días de viento, un lipless suele ser más fácil de lanzar y controlar que un minnow con babero, y mantiene mejor la acción.
En un VIB, el color y el brillo tienen un impacto real porque el señuelo se mueve con vibración y genera destellos. En agua clara, suele funcionar mejor un patrón natural (plateados, dorados suaves, tonos de pez pasto). En agua tomada o con poca luz, sube el contraste (vientre claro, tonos más marcados o acabados más reflectantes). Si el día está muy soleado, un exceso de brillo puede ser contraproducente; en ese caso, un acabado más mate o natural a veces da más picadas.
La regla práctica es: empieza con un color “seguro”, y si ves seguimientos o toques sin ataque, cambia de color antes de cambiar de zona. Muchas veces el pez está, pero necesita un estímulo distinto para terminar de morder.
En primavera, el lipless es perfecto para buscar peces activos y patrullas cerca de orilla, especialmente en embalses con vegetación que empieza a crecer. En verano, funciona bien al amanecer y atardecer, o cuando el pez se coloca en escalones de profundidad: ahí el conteo y el yo-yo te ayudan a presentar el señuelo en la capa correcta. En otoño, cuando los depredadores comen fuerte para prepararse, el VIB con recogida lineal y cambios de ritmo puede ser devastador. En invierno, reduce velocidad, alarga pausas y explota el yo-yo cerca del fondo, siempre evitando apoyar el señuelo para no enganchar.
Los lipless suelen montar triples y eso implica más enganches si pescas cerca de piedras o ramas. Para minimizar pérdidas:
No. El Stalker 70S encaja muy bien con bass, perca y otros depredadores. La vibración y el tamaño son muy “universales”.
Cuando necesitas vibración, lance y control por conteo. En viento, agua tomada o pesca de búsqueda, un VIB suele dar ventaja.
Lo notarás en la puntera: una vibración constante. Si deja de vibrar, puede llevar hierba o estar yendo demasiado lento.
Incluye 1 lipless crankbait ALLBLUE Stalker 70S listo para pescar.














excelente producto 👌

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