





Un jig head (anzuelo plomado) es uno de los montajes más sencillos y efectivos para pescar con señuelos blandos. Combina un anzuelo con una cabeza de plomo que aporta peso, estabilidad y un punto de ataque natural. Este set FTK en 5 g, 12 g y 25 g (pack de 2 unidades) está orientado a pesca práctica: montar, lanzar y empezar a pescar sin complicaciones, tanto en agua dulce como en agua salada.
La elección del jig head no es solo el peso. Importa la forma de la cabeza (en este caso tipo rombo), la resistencia del anzuelo y el equilibrio con el vinilo. Cuando todo encaja, el señuelo cae natural, mantiene una trayectoria estable y la clavada mejora, porque el anzuelo queda bien presentado y con buena penetración.
El peso define la capa de pesca, el control y el ritmo. En general, conviene usar el mínimo peso que te permita mantener contacto con el señuelo. Si vas demasiado pesado, el vinilo baja muy rápido y pierde tiempo “pescando”; si vas demasiado ligero, la línea hace barriga y no detectas la picada.
Las cabezas con geometría marcada suelen ayudar a estabilizar la caída y a mantener el señuelo “recto” cuando hay deriva. En recuperaciones lentas, una cabeza bien diseñada evita que el vinilo gire. Además, al tocar fondo, la forma puede favorecer pequeños rebotes sin enganchar tanto como otras geometrías, aunque esto depende también del terreno y de cómo trabajes el señuelo.

En la práctica, el tamaño del anzuelo es lo que decide cuántas picadas se convierten en pez. Si montas un vinilo largo con un anzuelo corto, el pez puede morder la cola y fallarás clavadas. Si montas un vinilo pequeño con un anzuelo demasiado grande, el conjunto se vuelve rígido y el vinilo pierde acción. Para acertar rápido:
Una comprobación rápida: con el vinilo montado, tira suave y observa si el cuerpo se curva. Si se curva, ese vinilo tenderá a girar y perderás efectividad.
La regla número uno para un jig head es el montaje recto. Si el vinilo queda torcido, girará como una hélice y perderá naturalidad. Para montarlo bien:
Un vinilo recto se traduce en más picadas. Un vinilo que gira, espanta y retuerce la línea.
La más simple y efectiva en muchas ocasiones. Ideal para lubina patrullando o bass en medias aguas. Mantén la puntera media y siente el señuelo.
Recoge 2–3 segundos y pausa. En la pausa el vinilo cae y muchas picadas llegan justo al reiniciar. Controla la línea: si se para antes de tiempo, clava.
Deja tocar fondo, levanta con la caña y deja caer de nuevo. Es útil cuando el pez está pegado al fondo o en escalones. Ajusta el peso para no enganchar en exceso.
Si pescas desde altura, baja el señuelo y anímalo con micro tirones. Los jig heads transmiten muy bien y permiten una presentación precisa.
En agua salada, este tipo de montaje se usa mucho para lubina y depredadores de puerto o ría. En agua dulce, es un clásico para black bass, percas y otros peces que reaccionan a vinilos con control de caída. Cambia el peso y el tamaño del vinilo según actividad y profundidad.
Una caña de spinning ligera/media-ligera con buena sensibilidad ayuda a notar picadas en pausa. El trenzado fino mejora el contacto, y un bajo de fluorocarbono aporta resistencia a la abrasión. Ajusta el freno: con anzuelos plomados no hace falta clavar de forma exagerada; una clavada firme y progresiva suele ser suficiente.
Para que un jig head rinda, el tamaño del anzuelo debe acompañar al vinilo. Si el anzuelo es demasiado pequeño, el vinilo queda mal sujeto y la clavada puede fallar. Si es demasiado grande, el señuelo pierde movilidad y se ve artificial. Un buen criterio es que la curvatura del anzuelo “abrace” el cuerpo del vinilo sin aplastarlo y que la punta quede libre para penetrar.
Antes de pescar, monta el vinilo en seco y comprueba dos cosas: que la cola queda libre (sin interferencias) y que el vinilo no queda curvado. Si se curva, al recuperar girará y perderás naturalidad, además de retorcer la línea.
Más allá de la tabla de pesos, conviene pensar en “sensación” y ángulo de línea:
Un truco útil: si al dejar caer el señuelo la línea forma demasiada barriga y no notas nada, sube peso. Si el señuelo toca fondo demasiado rápido y no te da tiempo a trabajar la pausa, baja peso.
Con jig head, muchas picadas llegan en la caída o justo al iniciar la recogida. Aprende a reconocer el “paro”: la línea deja de hundir antes de tiempo, cambia el ángulo o notas un peso constante. En ese momento, baja puntera, toma contacto y clava de manera progresiva. No hace falta una clavada violenta: el anzuelo ya va expuesto y suele penetrar bien.
Si pescas con trenzado, la clavada transmite más directo; con monofilamento, necesitarás un poco más de recorrido. En ambos casos, ajusta el freno para que el pez no abra el anzuelo ni rompa el bajo en el primer tirón.
El jig head es un montaje directo, pero en fondo con piedra o algas puede enganchar. Para reducirlo:
Si te quedas enganchado, no tires como loco: cambia el ángulo (mueve la posición), destensa, y vuelve a tensar con suavidad. Muchas veces se libera.
En costa y roca, el punto débil suele ser el bajo. Un fluorocarbono ayuda por abrasión, pero revisa rozaduras con frecuencia. Con trenzado, el contacto es máximo y notarás más picadas en caída, pero también transmites más “tirón”; por eso ajusta el freno y evita clavar con violencia. Si pescas muy fino, un monofilamento puede amortiguar y reducir sueltas con anzuelos pequeños.
Como nudo de referencia, usa uno que te dé confianza y repítelo siempre: mejor un buen nudo repetido que cambiar de nudo cada día. Tras varios enganches, revisa el ojo del anzuelo plomado y el primer metro de bajo: es donde aparecen los micro daños.

El 12 g suele ser el punto medio para costa y rías. Si tu zona es muy somera, 5 g; si necesitas profundidad o lance, 25 g.
Sí, siempre que el tamaño del vinilo sea compatible con el anzuelo. Un vinilo demasiado grande quedará mal; uno muy pequeño puede no sujetarse bien.
No es “mejor” en todo. El jig head es más directo y transmite muy bien; el texas evita enganches en cobertura. Elige según el terreno.
Incluye 2 unidades de jig head FTK (peso según selección).
















buenos anzuelos y pinturas y acabados perfectos. rep miendo mucho comprar . yo he comprado varias veces

como siempre muy satisfecho con estas cabezas plomadas. recomiendo mucho este vendedor . muy efectivos

todo perfecto como siempre. Buenos acabados y fuertes anzuelos para la pesca de la lubina. ya garantizo que no sé doblan

Buono
cabezas de buena calidad las pedí más veces , pero esta vez me las mandaron de otro color al que yo pedí
Las cabezas están hechas discretamente. El problema son los ganchos... Son enormes, gigantescos y no se pueden poner en los neumáticos porque son realmente demasiado desproporcionados. Pecado de hecho
Producto, OK recomiendo
Producto está bien lo recomiendo
Muy bien