





El ALLBLUE WAHOO es un señuelo de metal tipo jig (o cuchara de jigging) con un perfil ancho pensado para pescar depredadores tanto desde costa como en pesca vertical ligera. Se ofrece en diferentes pesos (20 g, 30 g, 40 g y 60 g), lo que permite adaptarlo a múltiples escenarios: playas con corriente, espigones, zonas de roca, desembocaduras e incluso embarcación cuando queremos una caída rápida y una acción marcada.
Este tipo de jigs son un recurso muy útil porque combinan tres cualidades que suelen ser difíciles de encontrar en un mismo señuelo: distancia de lance, capacidad de bajar a la capa correcta y una acción atractiva incluso con movimientos sencillos. El perfil ancho genera destellos y una caída con “planeo” que puede disparar ataques por reacción, especialmente cuando el depredador está cazando alevines.
Un jig fino suele cortar mejor el agua y bajar más rápido, pero un jig ancho como este puede ofrecer una caída más “viva”: se mueve lateralmente, marca destellos y permanece algo más de tiempo en la zona de ataque. Esto es interesante cuando los peces están suspendidos o cuando quieres que el señuelo haga algo incluso en la pausa. En shore jigging, muchas picadas llegan justo al caer o al iniciar la recogida tras un parón.
Además, el cuerpo ancho suele estabilizar la vibración en recuperaciones medias, lo que ayuda a mantener una trayectoria consistente cuando hay ola o corriente lateral. Para el pescador, esto se traduce en más control y menos sensación de “señuelo muerto”.
La elección del peso es el primer ajuste para que el señuelo trabaje bien. No se trata de lanzar por lanzar: se trata de alcanzar la zona de pesca y mantener contacto. Una guía práctica:
En general, usa el peso mínimo que te permita notar el jig y mantener la línea con un ángulo razonable. Si vas demasiado ligero, perderás contacto; si vas demasiado pesado, el señuelo caerá “a plomo” y tendrás menos tiempo en la capa de ataque.
Es la forma más simple y efectiva para empezar. Lanza, deja hundir unos segundos (o cuenta hasta que notes fondo) y recoge a ritmo medio. Un jig ancho puede atraer por destellos. Si notas que tocas fondo demasiado pronto, acelera ligeramente o reduce el tiempo de hundimiento.
Alterna 2–3 tirones con la puntera y una pausa corta. La pausa permite que el jig planee y caiga. Muchas picadas llegan en esa caída, así que presta atención a la línea. Esta técnica funciona bien con jurel y con depredadores que cazan en medias aguas.
Deja caer al fondo y realiza una elevación con la caña (o con 4–6 vueltas de manivela) y vuelve a dejar caer. Es muy útil cuando el pescado está pegado al fondo o cuando hay escalones. Mantén el freno ajustado y controla el descenso: si la línea se destensa de golpe, puede ser una picada.
En vertical, un jig ancho puede ser letal si lo trabajas con movimientos cortos. Baja hasta la capa deseada y anima con micro tirones, pausas y pequeños cambios de ritmo. Lo importante es que el señuelo vuelva a caer con naturalidad. Si hay corriente, el 40 g o 60 g ayudará a mantenerlo cerca del punto.
Una de las ventajas de un jig ancho es que puedes cubrir mucha agua y muchas capas sin cambiar de señuelo. Si llegas a un spot nuevo, usa este plan para encontrar la altura de actividad:
Cuando recibas el primer toque, repite exactamente el mismo conteo y la misma cadencia varias veces. En shore jigging, la repetición y la capa correcta suelen dar más peces que “inventar” una técnica distinta cada lance.

El jig por sí solo no pesca: pesca el conjunto (anzuelo + anilla + bajo + freno). En general, los assist hooks suelen dar buena tasa de clavada en picadas en caída y reducen enganches en fondo, mientras que los triples pueden funcionar bien si el depredador golpea de lado en recuperaciones rápidas. Si pescas roca o escalones, prioriza montajes que no “barran” el fondo constantemente y revisa split rings: un anillo fatigado se abre antes de lo que imaginas.
Como regla práctica:
Un jig ancho es un señuelo de búsqueda, pero aun así conviene lanzar con intención. En costa, busca:
Si el mar está tomado, el perfil ancho y el destello te ayudan a ser visible. Si el agua está muy clara y hay presión, baja ritmo, alarga la pausa y trabaja el planeo: muchas picadas llegan cuando el jig “se queda” y parece una presa fácil.

Para costa, una caña de spinning media (o media/potente según el peso) y un carrete con buena capacidad de lance funcionan bien. Un trenzado mejora el contacto y la detección de picadas en la caída; añade un bajo de fluorocarbono si pescas en roca o con peces de dientes/abrasión. Ajusta el freno para que permita una salida controlada: con triples o assist hooks no hace falta una clavada exagerada.
En días de sol o aguas claras, los acabados que generan destello suelen destacar. En agua tomada, un color más contrastado o con detalles puede ayudar a que el depredador “encuentre” el señuelo. Más allá del color, lo decisivo suele ser la velocidad y la capa: si no hay picadas, cambia el conteo de hundimiento, modifica el ritmo y prueba pausas más largas.
No. Aunque es muy usable para lubina, también es efectivo para jurel, caballa y otros depredadores costeros. Cambia el peso y el ritmo según la especie y el agua.
Para costa, el 30 g suele ser el punto medio. Si tu zona tiene corriente o viento habitual, el 40 g puede ser aún más práctico.
Si el jig no baja a la capa o no notas contacto, probablemente vas rápido o demasiado ligero. Ajusta el conteo, baja la puntera y prueba pausas: el planeo del jig es parte de su magia.
Incluye 1 jig/cuchara ALLBLUE WAHOO (peso según selección).















El jig se ve genial, es una lástima que haya pocos colores. Me gustaría que hubiera más colores como el Vaho regular. Me decepcionó la velocidad de entrega; no sé qué causó el retraso, pero la entrega tardó más de un mes. Para ser honesto, ya estoy acostumbrado a entregas tan largas; todos mis pedidos recientes no tardaron más de 2 semanas.