





Este señuelo combina una cabeza de metal con anzuelo de hundimiento lento y faldas de goma que imitan el movimiento de un calamar. Ideal para jigging en aguas profundas, su diseño permite que el cebo se deslice suavemente y mantenga una postura natural durante la recuperación.
Disponible en tres pesos — 150 g, 180 g y 200 g — para adaptarse a distintas corrientes y especies objetivo. El cuerpo metálico brinda durabilidad frente a impactos con rocas o estructuras, mientras que las faldas de goma generan vibraciones que atraen a depredadores como el mero, el dentón y el pez luna.
El diseño tipo Inchiku con cabeza grande facilita el hundimiento controlado, reduciendo el riesgo de enredos en el fondo. Al recuperar el señuelo con tirones cortos y pausas, las faldas se contraen y expanden simulando la escape de un calamar herido, lo que provoca picadas agresivas.
Para mantener su rendimiento, enjuagar con agua dulce después de cada salida y secar bien las faldas de goma. Guardarlo en una caja rígida evita que el anzuelo se deforme y prolonga la vida útil del producto.
Es eficaz para especies de fondo como mero, dentón, pez luna y también para pelágicos que cazan cerca del fondo.
Sí, el anzuelo de metal está afilado y listo para usar, aunque se recomienda revisarlo antes de cada jornada.
Las faldas están integradas al cuerpo; para reemplazar sería necesario adquirir un nuevo señuelo.
El de 150 g es ideal para corrientes suaves, el 180 g para aguas moderadas y el 200 g para fondos profundos o corrientes fuertes.