Análisis de Experto
Experto verificadoAnálisis general del producto
He tenido el IENYRID IE-ES60 en mis manos durante varias semanas y puedo decir que se trata de un scooter eléctrico que no pasa desapercibido. Con un motor de 2400 W y una batería de 48 V y 23 Ah, estamos ante un equipo que se posiciona claramente en el segmento de gama media-alta. Lo he probado en desplazamientos diarios por Madrid, tanto por carril bici como por calles con tráfico moderado, y también en alguna salida por caminos de tierra compactada en la sierra. La primera impresión es de solidez: no es un juguete, se nota que está construido para aguantar un uso exigente.
Calidad de materiales y fabricación
El chasis transmite rigidez. No he detectado holguras en el sistema de plegado tras varias semanas de uso, algo que en scooters de este peso (alrededor de 30 kg) es fundamental. Las soldaduras parecen limpias y los acabados de la plataforma, donde apoyas los pies, cuentan con un grip adecuado que no se degrada con la humedad matinal.
Las ruedas de 11 pulgadas con cámara interior son un acierto para el tipo de uso que se le va a dar. El diámetro mayor filtra mejor las irregularidades del asfalto español, que como todos sabemos no brilla precisamente por su uniformidad. Eso sí, al llevar cámara y no ser tubeless, conviene llevar siempre un kit de reparación de pinchazos y revisar la presión al menos una vez por semana. Yo lo he hecho y la diferencia en confort de marcha es notable entre 3,0 y 3,5 bares.
La pantalla es legible a plena luz del día, aunque bajo sol directo de mediodía cuesta un poco leer los datos con precisión. Muestra velocidad, nivel de batería y modo de conducción, que es lo esencial. Los faros delanteros y el piloto trasero cumplen su función sin ser excepcionales: iluminan lo justo para ser visto y ver, pero no esperes una potencia de faro de moto.
Rendimiento en el agua
Perdonad, quiero decir rendimiento en la carretera y el camino. Los 2400 W del motor se notan desde el primer momento. En aceleraciones desde parado, la respuesta es contundente sin resultar brusca, lo cual se agradece cuando llevas prisa por la mañana. He probado subidas con pendientes del 12-15% y el motor no ha mostrado signos de ahogo, manteniendo una velocidad constante que te permite llegar arriba sin tener que impulsarte con el pie.
La batería de 23 Ah ofrece una autonomía que, en uso real mixto, ronda los 40-50 km dependiendo del modo de conducción, el peso del usuario y el perfil del terreno. En trayectos predominantemente llanos y con aceleraciones suaves, he llegado a superar esa cifra. Con aceleraciones frecuentes y uso del modo de máximo rendimiento, la autonomía baja de forma sensible. Es lógico y coherente con la capacidad declarada.
Los frenos de disco en ambas ruedas ofrecen una frenada progresiva y predecible. En mojado, la distancia de frenado aumenta de forma esperable, pero la modulación es buena: no tienes esa sensación de bloqueo repentino que generan algunos frenos de menor calidad. He frenado en bajadas pronunciadas sin que el sistema mostrara fading, lo cual indica que la disipación de calor es adecuada para un uso urbano normal.
La suspensión, combinada con el diámetro de las ruedas, filtra bien los baches de tamaño medio. En juntas de dilatación y adoquines sueltos, el scooter se mantiene estable. Donde noto cierta limitación es en impactos secos y repetitivos: ahí la suspensión trabaja, pero transmite más vibraciones de las que me gustaría al manillar.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que destaca:
- Motor de 2400 W con entrega de potencia lineal. No da tirones y responde bien en subidas.
- Batería de 23 Ah con autonomía real suficiente para varios días de desplazamiento sin recarga.
- Ruedas de 11 pulgadas que mejoran notablemente el confort respecto a modelos de 8 o 10 pulgadas.
- Frenos de disco duales con buena modulación, incluso en superficie mojada.
- Sistema de plegado robusto que no genera holguras tras uso prolongado.
Lo que se puede mejorar:
- Peso de 30 kg. No es un scooter que vayas a subir y bajar escaleras a diario sin esfuerzo. Si vives en un tercero sin ascensor, plantéatelo dos veces.
- Batería no extraíble. Tener que llevar el scooter completo hasta un enchufe para cargarlo es un inconveniente si no tienes sitio adecuado en el garaje o en la planta baja.
- Pantalla mejorable bajo sol directo. Sería deseable mayor brillo o un tratamiento antirreflejos.
- Ruedas con cámara en lugar de tubeless. Funciona, pero tubeless ofrecería mayor comodidad ante pinchazos y la posibilidad de usar líquido sellante.
Veredicto del experto
El IENYRID IE-ES60 es un scooter eléctrico serio para quien necesita cubrir distancias de media a larga distancia con solvencia. No es un producto de iniciación: su peso, su potencia y sus dimensiones requieren cierta experiencia previa sobre dos ruedas. Si vienes de un patinete de 250 W con ruedas de 8 pulgadas, el salto es abismal y conviene adaptarse con calma, especialmente a la hora de frenar y tomar curvas a velocidad.
En comparación con otras opciones del mercado en su rango de precio, el IE-ES60 ofrece una relación potencia-autonomía competitiva. No destaca por refinamiento extremo ni por acabados premium, pero cumple con creces en lo fundamental: motor fiable, batería con capacidad honesta y frenos que inspiran confianza.
Mi consejo de uso: si lo vas a emplear a diario, invierte en un buen candado de U, revisa la presión de neumáticos semanalmente y acostúmbrate a usar el modo de velocidad limitada en zonas concurridas. Los 60 km/h que alcanza son una cifra interesante, pero en vía pública española el límite legal para VMP es de 25 km/h. Respétalo por tu seguridad y la de los demás. Para el mantenimiento, limpia los contactos de los frenos cada mes y verifica que los tornillos del sistema de plegado mantienen su par de apriete. Con estos cuidados, es un equipo que puede dar muchos kilómetros de servicio sin problemas graves.
















