Análisis de Experto
Experto verificadoAnálisis general del producto
El HASIDA M9 es un carrete de perfil bajo con claro enfoque en la relación calidad-precio dentro del segmento de salada. Llevo varias temporadas probándolo en distintos escenarios —desde lanzados en la costa de Cádiz hasta jornadas de jigging ligero en el Mediterráneo— y puedo decir que cumple sin aspavientos, aunque con matices importantes según el uso que se le quiera dar.
Está disponible en varios tamaños, desde el ligero 1500 (198 g) hasta el corpulento 6000 (435 g), lo que permite cubrir desde spinning fino hasta pesca de media potencia. La versión que más he manejado es la de tamaño 3000, que me parece el punto óptimo para pesca versátil en costa y embarcación ligera.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo totalmente metálico es su principal carta de presentación. Aquí encontramos aluminio en el chasis y el rotor, y acero inoxidable en el eje principal. Esto se nota nada más ponerlo en la mano: no tiene esa holgura típica de carretes mixtos con plástico en el cuerpo. Las tolerancias entre engranajes son correctas para el rango de precio, sin juego lateral apreciable en el rotor.
Los 9+1 rodamientos de bolas son acero inoxidable, algo de agradecer en agua salada. No esperéis la sedosidad de un Daiwa o Shimano de gama alta, pero el giro es fluido y constante. Tras varias jornadas sin un lavado escrupuloso (lo reconozco, no siempre soy diligente), el carrete seguía girando sin rugosidades ni puntos duros.
El sellado de 6 capas es otro acierto. He probado el carrete en condiciones de surfcasting con oleaje y salpicaduras constantes, y el interior se ha mantenido seco. No obstante, recomiendo encarecidamente un lavado con agua dulce después de cada salida al mar; la anodización del aluminio es correcta, pero no eterna si se descuida.
La manivela intercambiable para diestros y zurdos es un detalle práctico que no todos los fabricantes incluyen en este rango. Los pomos de goma TPE ofrecen buen agarre incluso con las manos mojadas, aunque en jornadas muy largas se echa en falta un diseño más ergonómico que distribuya mejor la presión.
Rendimiento en el agua
El sistema de freno de carbono con rango de 6-12 kg se comporta de forma progresiva y constante. Lo he puesto a prueba con lubinas de tamaño medio en la desembocadura del Guadalquivir y con alguna seriola pequeña en el Estrecho. La transición entre el arranque y el pleno frenado es suave, sin tirones bruscos que puedan partir el bajo de línea. Para piezas de hasta 5-6 kg va sobrado; a partir de ahí, conviene ajustar bien el drag para no forzar los engranajes internos.
La relación de engranajes dual (5.2:1 para potencia, 4.7:1 para velocidad) se agradece en situaciones cambiantes. Para jigging ligero con vinilos en fondos rocosos uso la 5.2:1, que permite forzar la recogida sin que el carrete se resienta. En cambio, para recuperar señuelos superficiales rápidos o cubrir mucha agua en poco tiempo, la 4.7:1 acelera la jornada. El cambio entre relaciones no es instantáneo —hay que abrir y cambiar el engranaje—, pero es un proceso sencillo que se aprende rápido.
El mecanismo de oscilación lenta 2.5× cumple su función de tender el hilo de forma uniforme, lo que favorece lanzados largos y evita que el nylon se entierre en sí mismo en el carrete. He conseguido distancias respetables con señuelos de 20-30 gramos desde la playa, aunque sin alcanzar las cotas de un carrete específico de surfcasting.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Construcción totalmente metálica por un precio contenido
- Freno de carbono progresivo y fiable en el rango medio
- Versatilidad de tamaños para distintas modalidades
- Relación calidad-precio muy competitiva frente a alternativas de gama de entrada de marcas consolidadas
- Peso contenido (el 1500 es ideal para cañas ultraligeras de spinning)
Aspectos mejorables:
- La manivela, siendo funcional, podría ganar en ergonomía para sesiones largas
- El acabado superficial (anodizado) es correcto pero sensible a roces con rocas o metales
- Sería de agradecer que incluyera una funda o estuche básico para protegerlo cuando no se usa
- La bobina metálica está bien construida, pero el borde podría estar mejor pulido para evitar roces en la línea en lanzados muy potentes
Veredicto del experto
El HASIDA M9 es un carrete que cumple lo que promete: un cuerpo metálico robusto, un freno fiable y una versatilidad que lo hace útil en varias modalidades de pesca en agua salada. No es un carrete de alta gama, pero tampoco lo pretende. Está dirigido al pescador que quiere alejarse del plástico sin tener que desembolsar 200-300 €, y en ese nicho cumple de sobra.
Si buscas un carrete para iniciarte en la pesca de mar o para tener un equipo de respeto sin arruinarte, el M9 es una opción sólida. Si eres un pescador exigente que necesita un tiro de freno milimétrico para torneos o especies muy potentes, quizá debas mirar hacia gamas superiores. Dicho esto, para el 90 % de las situaciones de pesca recreativa en las costas españolas, este carrete responde con solvencia.
Mi recomendación: acompáñalo con un lavado de agua dulce tras cada uso y una engrasada ligera al inicio de temporada, y te dará varias temporadas de buen servicio sin sorpresas.






















