Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo varias temporadas metiendo cañas en el agua, desde los embalses de Extremadura hasta las rompientes del Cantábrico, y la Butterfly de HASIDA (o HISTAR, según el lote de importación) ha sido una de esas sorpresas que te hacen replantearte la relación calidad-precio en la gama media-alta. No es una caña que grite "tope de gama" por su estética —es sobria, casi discreta—, pero en la mano y, sobre todo, bajo carga, demuestra una ingeniería que compite de tú a tú con referencias japonesas que doblan su precio. He probado las tres referencias principales: la 1.89 m (L), la 2.04 m (M) y la 2.07 m (MH), tanto en spinning como en casting, centrando mis jornadas en lubina y pez mandarín (black bass en embalses, aunque el mandarín es el objetivo nominal en Asia, aquí la acción encaja perfecto en nuestro black bass de torneo y lubina de roca). La versatilidad real no está en el papel, sino en cómo la transición de punta a talón gestiona la energía en lances técnicos y en la extracción en coberturas difíciles.
Calidad de materiales y fabricación
El blank es el alma de esta caña. El tejido cruzado a 45° con carbono 30T y 40T no es solo marketing: se traduce en una ausencia total de espina dorsal (spine) perceptible al girar el blank bajo carga, lo que garantiza que la curva de trabajo sea simétrica en cualquier plano. En la báscula, mi unidad de 2.04 m (M) spinning marcó 98 g, un peso pluma para una caña con esa reserva de potencia. El acabado de la resina es mate, sin burbujas ni exceso de epoxy en las uniones de las secciones —algo que se agradece al desmontar tras días de salitre—. Las anillas FUJI SIC K-frame son, sin duda, el componente "premium" visible. El marco en K evita que el trenzado se enganche en el cerco al lanzar con viento cruzado o al recoger holgura rápido, y el óxido de aluminio (SIC) disipa el calor en lances largos con PE fino (0.06-0.10 mm). El portacarretes es de los tipo "skeleton" o luz transparente; sujeta el pie del carrete con firmeza milimétrica, aunque el anillo de bloqueo roscado tiende a aflojarse con la vibración constante del motor del barco —un toque de cinta de teflón en la rosca soluciona la vida—. La empuñadura de EVA de alta densidad con perfil "golf" (acampanado en la base) rellena la palma y aísla del frío del carbono en jornadas de invierno; no gira, no resbala con manos mojadas y no absorbe olores.
Rendimiento en el agua
La 1.89 m (L) – 4-12 g: Es una varita mágica para light game puro. La monté con un 2500 y PE 0.06 para pescar lubinas en espumeros con soft jerks de 3.5" y cabezas plomadas de 3-5 g. La punta XF detecta la picada en la caída —el "tick" característico del vinilo tocando fondo— y la reserva del talón clava en seco sin arrancar el anzuelo de la boca blanda. En embarcación, lanzando bajo manglares (simulando obstáculos), la precisión es quirúrgica. Ojo: no le pidas lances de 50 metros con 10 g de plomo; su ventana óptima es 5-8 g.
La 2.04 m (M) – 7-21 g: Mi favorita para costa y roca. Con un 3000 y PE 0.8-1.0, mueve walkers de 90-110 mm (12-18 g) con una facilidad pasmosa. La acción XF/F permite "pasear" el señuelo con muñeca sin fatiga, y la recuperación de la punta tras el twitch es instantánea, sin rebote parásito. En una sesión de lubinas en acantilados con viento nordeste de 15 nudos, la caña cortaba el aire y colocaba el señuelo en la "cocina" una y otra vez. Tiene columna vertebral para sacar un pez de 3 kg de entre las lajas sin que el blank se doble en U, pero la punta protege el terminal en la cabezada final.
La 2.07 m (MH) – 10-30 g (estimado real): La bestia para cobertura pesada. La probé en el Ebro a final de verano, buscando black bass gordos entre troncos sumergidos con texas de 14 g y jigs de 10 g + trailer. La acción XF aquí brilla: el hookset es un latigazo seco que atraviesa la mandíbula dura y el plástico. La potencia MH real (no inflada) saca al pez de la maleza ya, sin negociación. En casting, con un perfil bajo de 7.2:1, la gestión de la línea es limpia gracias a las anillas K; ningún lazo en el backlash inicial. Es una caña física: tras 4 horas de flipping y pitching, el antebrazo nota el peso del conjunto, pero la empuñadura reparte la carga.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que me convence:
- Ratio sensibilidad/peso: Pocas cañas en este rango de precio (entorno 180-220 €) transmiten la textura del fondo —arena, roca, fango— con tanta claridad a través del blank de alto módulo.
- Recuperación de la punta (recovery): Es rapidísima. Fundamental para animar jerkbaits suspendidos o topwaters nerviosos sin crear holgura incontrolable.
- Anillado FUJI K-SIC: Cero enredos con trenzados finos (PE 0.06-0.08) y durabilidad probada tras 60+ salidas sin un solo cerco rayado.
- Estética funcional: Sin pintadas llamativas que delatan al pez en agua clara; el carbono visto mate pasa desapercibido.
Lo que puliría:
- Fragilidad punta MH: En la 2.07 m, la punta es tan fina y reactiva que un high-sticking accidental (levantar el pez verticalmente desde el kayak) la pone en riesgo. Requiere disciplina: luchar siempre con el talón.
- Rosca portacarretes: El anillo de aluminio anodizado es bonito pero blando; en casting, el torque del carrete lo afloja. Solución casera obligada.
- Tapón trasero: El de goma dura incluido es funcional pero feo y se pierde fácil. Un tapón de corcho natural o aluminio mecanizado elevaría la percepción de gama.
- Disponibilidad de repuestos: Romper una sección en España implica gestión con distribuidor asiático; plazos de 3-4 semanas. Las grandes marcas (Daiwa, Shimano, Major Craft) tienen stock en Europa.
Veredicto del experto
La Butterfly no es una caña "para todo" en el sentido genérico; es una herramienta especializada en pesca técnica con señuelos artificiales donde la sensibilidad, la ligereza y la respuesta rápida son innegociables. Si tu pesca se basa en lances a ciegas con plomos de 30 g o curricán, busca otra cosa. Pero si pasas horas mecanografiando twitches a un jerkbait en una corriente de ría, metiendo texas en el corazón de un árbol caído o "paseando" un pencil al amanecer en un acantilado, esta caña te devuelve información que otras ocultan.
Mi recomendación por modelo:
- 1.89 m L Spinning: Imbatible para light rockfishing, ajing y lubinas finas en espuma. Imprescindible si usas PE ≤ 0.08.
- 2.04 m M Spinning: La navaja suiza. La compraría yo para mi única caña de lubina/black bass en costa y embalse. Equilibrio perfecto.
- 2.07 m MH Casting: Especialista en power fishing en cobertura. Para bass de torneo o lubinas de kilo en roca profunda con señuelos de 15-25 g.
Consejo de mantenimiento: Limpia las anillas con agua dulce y un cepillo de dientes suave tras cada salida en mar. Engrasa ligeramente la rosca del portacarretes con grasa de teflón cada 10 salidas. Guárdala en su funda de tela (incluida, de buena factura) dentro del tubo rígido; las uniones spigot de alto módulo no toleran golpes laterales en el maletero del coche.
En resumen: una caña de diseño honesto, materiales de verdad y acción deportiva pura. Compite en prestaciones con gamas de 300-400 € de las "grandes" y, tratada con el respeto que merece un blank de 40T, durará muchas temporadas. La tengo en la estantería de "las de confianza".














