






El crankbait KMRESA de 80 mm y 8,5 g es un señuelo artificial tipo wobbler diseñado para la pesca de lubina, lucio y carpa. Su cuerpo semirrígido y paleta frontal generan un movimiento de balanceo pronunciado al recuperar el sedal, imitando a un pez herido o despistado. Funciona tanto en agua dulce como salada, y es compatible con la mayoría de carretes y cañas de spinning o baitcasting de acción media.

Al recuperar el señuelo, la paleta choca contra el agua generando vibraciones que los depredadores detectan con su línea lateral. El resultado es una llamada de atención eficaz incluso en aguas turbias o con poca luz. La profundidad de trabajo ronda entre 1 y 2 metros, ideal para pescar en orillas, desembocaduras y zonas de vegetación sumergida.

Viene equipado con anzuelos triples de acero y anillas de conexión reforzadas. Puedes usarlo directamente o cambiar los anzuelos por modelos sin muerte si prefieres la pesca con devolución. Su peso de 8,5 gramos lo hace lanzable con cañas ligeras y permite cubrir distancias medias sin esfuerzo.

Aplicaciones recomendadas:

El señuelo se vende por unidad y está fabricado en material ABS de alto impacto, lo que lo hace resistente a mordiscos y golpes contra rocas o troncos. Los acabados de pintura incluyen detalles oculares realistas y escamas reflectantes que mejoran su atractivo visual bajo el agua.

Para montarlo, usa un nudo improved clinch o palomar directamente a la anilla de proa. Si buscas más profundidad, añade un pequeño plomo de 1-2 g a 30 cm del señuelo. Si prefieres una acción más superficial, recoge más rápido o utiliza una caña de punta blanda.

No es un señuelo ideal para pesca vertical o en aguas muy profundas (>3 m). Tampoco está recomendado para especies de boca muy pequeña. Sin embargo, para el lucio, la lubina y la carpa en aguas someras a medias, responde muy bien.

Al ser un wobbler flotante, si detienes la recogida el señuelo asciende lentamente hacia la superficie. Esto genera un ascenso que suele provocar ataques reflejos en los depredadores que lo siguen sin decidirse. Es una técnica sencilla pero muy efectiva, especialmente en jornadas de baja actividad.

Trabaja entre 1 y 2 metros de profundidad con recogida constante. Dependiendo del grosor del sedal y la velocidad de recuperación, puede rozar los 2,5 m en condiciones favorables.
Sí, los anzuelos y anillas son de acero resistente a la corrosión. No obstante, conviene enjuagarlo con agua dulce después de cada jornada en el mar para alargar su vida útil.
El nudo improved clinch o el palomar ofrecen buena retención. Evita nudos que deslicen, porque el movimiento del wobbler puede aflojarlos con el tiempo.
Sí, incluye anzuelos triples de acero montados de fábrica. Si practicas captura y suelta, puedes sustituirlos por anzuelos sin muerte del mismo tamaño.
Las carpas atacan este tipo de wobblers por reacción territorial o alimenticia, sobre todo si el agua está turbia. Úsalo en primavera y verano cerca de la superficie para mejores resultados.