Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de una década probando inchiku jigs en el Mediterráneo y el Atlántico, y puedo decir que el Countbass de 180g se sitúa en un punto interese bastante honesto dentro del mercado actual. Lo he trabajado en salidas desde el puerto de Garrucha hasta los caladeros de Cabo de Gata, con profundidades que oscilaban entre los 25 y los 45 metros, y con corrientes variables que iban desde el reposo casi total hasta esos dos nudos que menciona el fabricante. El concepto de base es sólido: un jig vertical con anzuelo de asistencia superior que imita un pulpo, pensado para especies de fondo como el pargo, el mero o la corvina. No es una revolución, pero tampoco pretende serlo. Es una herramienta de trabajo que cumple con lo que promete.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo de plomo de alta densidad se nota en la mano nada más sacarlo del embalaje. Tiene un peso bien distribuido que se traduce en una caída vertical limpia, sin esos giros erráticos que arruinan la presentación de jigs más baratos. La pintura epoxi de alto brillo ha resistido sin problemas los roces contra fondos de roca y cascajo durante las sesiones que le he dedicado. En este aspecto, el acabado supera a los jigs lacados convencionales, que suelen saltarse a las primeras de cambio contra estructuras abrasivas.
El anzuelo principal de acero al carbono mantiene un afilado químico correcto tras varias capturas. No es el mejor acero que he visto en un jig, pero tampoco decepciona. Lo que realmente marca la diferencia es el sistema de asistencia superior: el cuerpo de silicona con tentáculos está montado sobre un anillo que permite sustituirlo sin complicaciones. Tras varias jornadas, la silicona muestra signos de uso lógico —algunos tentáculos doblados y mordiscos superficiales—, pero la estructura se mantiene íntegra. El anillo de unión es un detalle que agradezco, porque la asistencia es un consumible y poder cambiarla sin tener que deshacer nudos complicados ahorra tiempo a bordo.
Rendimiento en el agua
Aquí es donde este Countbass demuestra por qué lo llevo en la caja. La caída es recta y predecible, algo fundamental cuando trabajas sobre fondos estructurados donde un jig que se desvía termina enganchado. En el ascenso, la acción de aleteo que genera el cuerpo del jig combinada con el movimiento de los tentáculos de silicona crea un perfil vibrante que he visto funcionar especialmente bien con pargos inactivos.
En una salida concreta, con mar en calma y agua bastante clara a unos 35 metros, los pargos golpeaban sin comprometerse. Cambié a este inchiku con asistencia y la tasa de clavado mejoró de forma notable. El anzuelo superior hace su trabajo: cuando el pez ataca corto y solo roza la cabeza del jig, la asistencia se clava donde el anzuelo principal no llega. No es magia, es geometría básica aplicada al diseño.
Con corrientes laterales de aproximadamente un nudo y medio, el jig mantiene una trayectoria estable. He notado que a partir de ahí la deriva empieza a afectar la verticalidad, pero esto es común a la mayoría de jigs en este rango de peso. Para corrientes más fuertes, convendría subir a un modelo de 250g o más.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que funciona bien:
- Sistema de enganche dual: la asistencia de pulpo no es un gimmick. Aumenta las posibilidades de clavado real, especialmente con especies que atacan con cautela como el pargo rojo.
- Caída vertical estable: el equilibrio interno está bien calibrado. El jig no gira ni se desvía de forma excesiva durante el descenso.
- Pintura resistente: el acabado epoxi aguanta el contacto con fondos duros mejor que la mayoría de alternativas en este tramo de precio.
- Asistencia reemplazable: el anillo de unión facilita el mantenimiento y permite adaptar colores de silicona a las condiciones del día.
Lo que se podría mejorar:
- El anzuelo principal podría ser de un acero de mayor gama. Tras capturas de mero de cierto tamaño, he apreciado una ligera pérdida de filo que obliga a repasar con lima.
- La silicona de la asistencia, aunque funcional, se degrada con el uso prolongado. Sería deseable que el fabricante ofreciese recambios oficiales en lugar de depender de asistencias genéricas del mercado.
- No incluye faldeta adicional: algunos inchiku incorporan una pequeña falda de fibras sintéticas que añade volumen y vibración. Aquí se confía exclusivamente en los tentáculos de silicona, lo cual funciona pero limita las opciones de personalización.
Veredicto del experto
El Countbass de 180g es un jig de fondo honesto y bien pensado para pesca embarcada en vertical. No es el producto más refinado que he probado, pero tampoco necesita serlo para cumplir su función. Su mayor acierto es el anzuelo de asistencia con imitación de pulpo, que resuelve un problema real: los ataques cortos de especies de fondo que no tragan el señuelo con convicción.
Para pescadores que ya dominan la técnica de jigging vertical y buscan un señuelo de trabajo fiable para profundidades de 15 a 50 metros, es una compra sensata. No lo recomendaría para principiantes ni para pesca desde costa, ya que su diseño está optimizado para la vertical desde embarcación.
Un consejo práctico: lleva siempre una o dos asistencias de repuesto en la caja. La silicona sufre con los dientes del mero y con el roce contra la roca, y no hay nada peor que quedarse sin asistencia efectiva cuando los peces están activos. También recomiendo revisar el afilado del anzuelo principal antes de cada jornada y repasar con una lima fina si es necesario. En pesca de fondo, un anzuelo que no penetra al primer tirón es una captura perdida.

















