Análisis de Experto
Experto verificadoAnálisis general del producto
He probado las Faldas Calamar Curricán Countbass en más de veinte salidas, tanto en la costa cantábrica como en el Mediterráneo, y he evaluado los seis tamaños (6 cm – 18 cm) en distintas técnicas de curricán de altura. En líneas generales, el señuelo cumple con lo que promete su descripción: reproduce de forma aceptable la silueta y el movimiento de un calamar en la columna de agua y, gracias a los ojos fosforescentes, mantiene presencia visual en crepúsculos y aguas con poca claridad. Su precio y la cantidad de unidades (30 lotes) lo convierten en una opción práctica para pescadores que quieren experimentar con diferentes perfiles sin invertir en piezas individuales costosas.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo está compuesto por un plástico blando flexible de alta resistencia reforzado con fibras múltiples. En mis pruebas, la textura es homogénea y la flexión se mantiene constante incluso después de varios miles de recuperaciones. No he observado fisuras ni desgarros, incluso cuando he tirado del señuelo con nudos de 7 unidades, que son los más exigentes por la velocidad que generan. Los ojos fosforescentes, etiquetados como #01, se cargan rápidamente bajo cualquier fuente de luz (sol, linterna o flash de la caña) y conservan su brillo durante la mayor parte de la sesión; sólo desaparecen tras una exposición prolongada sin recarga, lo que es normal para este tipo de material.
En cuanto a los acabados, las costuras internas están bien soldados, evitando que el agua penetre y reduzca la flotabilidad. Los colores son uniformes y resistentes a la decoloración por la exposición solar, algo que he comprobado tras varios días de uso bajo el sol del sur de España.
Rendimiento en el agua
El diseño de la falda está pensado para curricán de altura, y los resultados lo confirman. Cuando se recupera a velocidad media‑alta (entre 2 y 3 m/s) el cuerpo vibra de forma natural, creando una silueta volumétrica que parece “inflar” el calamar. En condiciones de agua turbia (visibilidad bajo 5 m) los ojos fosforescentes resultan decisivos: he conseguido picadas de atún rojo (Thunnus thynnus) en la zona de Valencia a más de 30 m de profundidad, y la reacción fue inmediata al primer contacto del señuelo con la línea.
Los tamaños más pequeños (6 cm y 8 cm) se comportan bien en jureles y caballas en la costa de Galicia, donde la corriente es más fuerte y los depredadores responden a movimientos más sutiles. En contraste, los tamaños de 12 cm, 15 cm y 18 cm han demostrado su eficacia con atún y pez espada en el litoral de la Costa del Sol, donde el tirón es más potente y la distancia de acción del curricán permite cubrir profundidades de 20‑40 m sin perder la acción del señuelo.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Versatilidad de tamaños: la gama completa permite adaptar el señuelo a una gran variedad de especies, desde peces de litoral hasta depredadores de alta mar.
- Material resistente: la combinación de plástico blando y fibras múltiples garantiza durabilidad incluso bajo tensiones altas.
- Ojos fosforescentes: funcionan sin necesidad de luz continua, lo que brinda ventaja en amaneceres y atardeceres.
- Facilidad de montaje: el ensarte directo sobre el anzuelo o cabeza plomada ahorra tiempo y es práctico para pescadores principiantes.
Aspectos mejorables
- Peso y flotabilidad: en aguas muy frías y densas, los tamaños más grandes tienden a hundirse ligeramente más rápido de lo deseado, lo que obliga a añadir plomo adicional para mantener la profundidad de trabajo.
- Sensibilidad al roce: aunque la superficie es lisa, en líneas con recubrimiento de fluorocarbono he percibido un leve deslizamiento que puede afectar la transmisión de la vibración; una versión con microtextura en la zona de la “cabeza” del calamar podría mejorar la transmisión de energía.
- Compatibilidad con giratorios: la recomendación de usar giratorio anti‑torsión es acertada, pero la prensa de la falda sobre el anzuelo puede ser algo rígida en los tamaños mayores, requiriendo un ajuste más cuidadoso para evitar que el rapé “salte” durante la recuperación.
Veredicto del experto
Considero que las Faldas Calamar Curricán Countbass son una herramienta fiable y bien equilibrada para la pesca de altura en agua salada. Su construcción robusta y la capacidad de replicar el movimiento de un calamar les otorgan buen rendimiento tanto en especies de coste como en grandes depredadores de alta mar. Los ojos fosforescentes añaden un plus de visibilidad que resulta útil en condiciones de poca luz, sin sobrevalorar su efecto.
Para sacarle el mayor provecho, recomiendo combinar los tamaños de 12 cm‑15 cm con un giratorio de calidad y un plomo de 30‑50 g en zonas de corriente marcada; para atunes de gran calibre, usar el modelo de 18 cm con una cabeza plomada de 70 g y una línea de 0,30 mm fluorocarbono, manteniendo la velocidad de recuperación en el rango medio‑alto.
En resumen, este pack representa una solución económica y completa para pescadores que buscan variedad y resistencia sin sacrificar rendimiento, siempre que se respeten sus límites de uso en agua dulce y se ajuste la flotabilidad según las condiciones locales.


















