Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El Countbass 70mm 8,5g se presenta como un señuelo de perfil shad wobbler que, sobre el papel, apunta directamente a un nicho muy concreto: la pesca de reacción en aguas someras. He tenido ocasión de probarlo en varias salidas durante los últimos meses, alternándolo con otros señuelos de mi caja, y puedo decir que cumple con lo que promete, aunque con matices que merece la pena desgranar.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo está fabricado en plástico duro con una capa de acabado brillante que, tras varias jornadas de uso, se comporta razonablemente bien frente a los roces con cañas, rocas y dientes de lucio. La pintura se mantiene sin desconcharse prematuramente, algo que siempre agradezco en señuelos de este rango de precio. Las uniones entre las mitades del cuerpo no presentan rebabas, y el ojete frontal está bien insertado.
El sistema de imán de ayuda al peso se nota en el lance. No es un señuelo que vuele como un jerkbait de 15 gramos, pero para sus 8,5 g ofrece una trayectoria estable y predecible incluso con vientos laterales moderados. El balance interno está bien resuelto, sin ruidos extraños al agitarlo.
Los anzuelos de serie son tamaño #8, correctos para empezar, aunque en mi caso los sustituí por unos VMC del mismo talle a las pocas sesiones. Los originales clavan bien en bocas de black bass, pero en lucios medianos noté que las puntas pierden filo con cierta facilidad, sobre todo tras enganchar en fondos pedregosos.
Rendimiento en el agua
He probado el Countbass en tres escenarios distintos: un embalse castellano de aguas claras con poblaciones de black bass y lucioperca, un tramo medio de río de corriente suave con lucios, y una laguna somera con vegetación dispersa.
En el embalse, con agua a unos 14 °C y algo de viento de cara, el señuelo nada a una profundidad que ronda el metro justo, quizá metro y medio si forzáis la recogida lenta con una caña de acción media. La vibración que transmite es marcada pero contenida: no es el bamboleo amplio de un crankbait clásico, sino un balanceo más contenido, de dardo corto, que a los black bass les encanta en los días en que no quieren morder cualquier cosa. Tuve varias picadas franco en las que el pez atacó en el momento justo de un cambio de ritmo, justo al acelerar la recogida.
En el río, con corriente moderada, se comportó mejor de lo que esperaba para un señuelo de este peso. Mantiene el rumbo sin girar sobre sí mismo, lo cual es un punto a favor cuando se pesca en canales estrechos donde hay que ceñirse a una línea concreta.
Donde más limitado lo he encontrado es en aguas con vegetación sumergida o manchas de algas. Al ser flotante, al parar la recogida asciende lentamente, lo que ayuda a librar algunos enganches, pero si la maleza es densa, los anzuelos triples se llenan de restos y el señuelo pierde completamente la acción. No es un problema exclusivo de este modelo, pero conviene tenerlo presente si soléis pescar en zonas muy sucias.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- La acción de nado es coherente y bien definida; los depredadores responden bien a ese movimiento vibratorio y contenido.
- El acabado aguanta dignamente el uso continuado, con una pintura que no salta a la primera de cambio.
- El sistema magnético de lanzado se nota y mejora la precisión en distancias medias.
- Muy buen comportamiento en corriente para ser un señuelo ligero.
Aspectos mejorables:
- Los anzuelos de serie son funcionales pero mejorables; en mi opinión, ganan mucho con un cambio a aceros de mayor calidad.
- La gama de colores podría ser más extensa. Las opciones actuales cubren lo básico, pero echamos en falta algún patrón más natural para aguas muy claras.
- El rango de profundidad se queda corto si queréis trabajarlo a más de metro y medio; no es un defecto de diseño, pero limita su uso en según qué épocas del año.
Veredicto del experto
El Countbass 70mm 8,5g es un señuelo cumplidor que entiende su papel y lo ejecuta bien. No va a revolucionar vuestra caja de señuelos, pero sí puede convertirse en ese comodín al que recurrís cuando los peces están activos cerca de la orilla y queréis algo que provoque reacciones sin necesidad de trabajar demasiado el engaño. Es ideal para primavera y otoño, en aguas someras de embalses y ríos de corriente moderada, con especies como el black bass o el lucio como objetivo principal.
Lo recomendaría sobre todo a pescadores que buscan un shad wobbler fiable para jornadas de pesca de reacción, o a quienes quieren ampliar su colección con un señuelo que cumple sin estridencias. Por precio y rendimiento, cumple. Si le cambiáis los anzuelos y lo usáis con cabeza, os dará buenas tardes de pesca.


















