





El chaleco salvavidas de pesca Ghotda está diseñado para pescadores que pasan muchas horas cerca o sobre el agua y quieren combinar seguridad, comodidad y capacidad de almacenamiento. Gracias a su construcción en poliéster resistente y espuma EPE de alta flotabilidad, el chaleco proporciona un apoyo extra en caso de caída accidental al agua, ayudando a mantener el cuerpo a flote mientras te concentras en volver a una posición segura.
Este modelo ofrece una capacidad de flotación orientativa de hasta 95 kg, por lo que resulta adecuado para un amplio rango de usuarios adultos. Aunque no sustituye a un chaleco homologado en aquellas situaciones donde la normativa lo exige, supone una excelente ayuda a la flotación para pesca recreativa desde orilla, embarcación ligera o kayak, aportando tranquilidad adicional cuando el terreno es resbaladizo o el mar está algo movido.
El exterior del chaleco está confeccionado en tejido de poliéster, capaz de resistir rozaduras con rocas, ramas o bordes de embarcaciones. En el interior se aloja la espuma EPE, distribuida estratégicamente para mantener el torso a flote sin limitar en exceso la movilidad de hombros y brazos. Este equilibrio entre seguridad y libertad de movimiento es fundamental cuando se lanzan señuelos, se manejan cañas largas o se trabaja con peces de buen tamaño cerca de la orilla.
Gracias a la combinación de materiales, el chaleco conserva su capacidad de flotación tras múltiples usos, siempre que se seque correctamente y se evite almacenarlo comprimido durante largos periodos de tiempo. Un mantenimiento básico y un enjuague con agua dulce tras las jornadas en el mar ayudan a prolongar su vida útil y a mantener la espuma en buen estado.
Uno de los puntos fuertes de este chaleco Ghotda son sus 11 bolsillos con cremallera repartidos en la parte frontal. Estos compartimentos permiten llevar siempre a mano cajas pequeñas de señuelos, bobinas de sedal, alicates, tijeras, mosquetones y otros accesorios imprescindibles para la jornada. De esta forma se reduce la necesidad de abrir y cerrar mochilas o tambuchos, algo especialmente útil cuando se está de pie sobre un kayak o una roca estrecha.
Además de los bolsillos, incorpora múltiples bucles y puntos de fijación donde enganchar herramientas, pinzas porta-señuelos o luces químicas. Esta organización hace que cada elemento tenga su lugar, evitando enredos y permitiendo localizar rápidamente lo que necesitas en plena acción de pesca.
El chaleco cuenta con correas de ajuste en hombros y laterales que permiten adaptarlo a diferentes tallas y tipos de cuerpo. Un buen ajuste es clave para que el chaleco no se mueva en exceso al lanzar o caminar, y para que en caso de caída al agua permanezca en su sitio proporcionando la flotación adecuada.
El diseño de la parte trasera deja suficiente espacio libre en la zona de los hombros, algo especialmente importante cuando se utiliza una mochila ligera o se rema en kayak. De esta manera se reduce el número de puntos de presión y se mejora el confort durante largas jornadas de pesca, ya sea en verano con ropa ligera o en invierno encima de varias capas térmicas.
Para aumentar la seguridad en condiciones de poca luz, el chaleco incorpora elementos reflectantes en la espalda y en la zona de los hombros. Estos detalles facilitan que otros pescadores o embarcaciones puedan localizarte cuando amanece, anochece o hay niebla ligera, añadiendo un extra de visibilidad a la protección que ya ofrece la propia flotabilidad del chaleco.
Los distintos colores disponibles, como gris, verde, rojo o azul, permiten escoger el que mejor se adapte a tu estilo y al entorno donde pescas habitualmente. Algunos pescadores prefieren tonos discretos que se integran en el paisaje, mientras que otros optan por colores más vivos para reforzar su visibilidad desde la distancia.
Para mantener el chaleco salvavidas Ghotda en buenas condiciones se recomienda enjuagarlo con agua dulce tras cada uso en mar o en aguas con mucha suciedad. A continuación, conviene dejarlo secar a la sombra, en un lugar bien ventilado, evitando fuentes de calor directas que puedan deteriorar el tejido o la espuma interna.
También es aconsejable revisar periódicamente el estado de las cremalleras, costuras y correas de ajuste. Si se detecta desgaste en alguna zona, es mejor repararla o sustituir el chaleco antes de que pueda comprometerse la seguridad. Guardarlo colgado y sin peso encima ayuda a conservar su forma y a que esté listo para la próxima salida de pesca.




