Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo varias semanas probando este carrete en salidas de spinning costero por el Cantábrico y el Mediterráneo, y la primera sensación al sacarlo de la caja es que esos 149 gramos no son una cifra de catálogo: se notan, y mucho, cuando encadenas lances durante tres o cuatro horas seguidas. Lo he montado en cañas de 2,40 a 2,70 metros, potencias medias entre 10 y 30 gramos, y el equilibrio resultante permite trabajar walking the dog, poppers y vinilos sin que la muñeca acuse el cansancio a mediodía. No es un carrete de gama alta pura —el precio lo delata—, pero en su segmento ofrece una relación peso-rendimiento que obliga a revisar qué estamos dispuestos a pagar por según qué prestaciones.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo y el rotor están mecanizados en aluminio forjado en frío, con un anodizado que hasta ahora ha resistido la niebla salina sin mostrar picaduras ni pérdida de brillo. La bobina, también de aluminio, presenta un labrado superficial que mejora el agarre del trenzado bajo tensión y evita que la primera capa se hunda al apretar el freno. He detectado un juego axial mínimo en el eje principal —apenas perceptible al tacto—, algo que en esta franja de precio suele ser más evidente. Los 8+1 rodamientos son de acero inoxidable sellado; tras una docena de jornadas con arena y salpicaduras constantes, la fluidez del giro no ha variado. El freno STB —sistema de freno progresivo de disco de carbono— va montado sobre una arandela de teflón que reparte la presión de forma homogénea; no he notado saltos ni tirones bruscos al soltar línea en carreras largas. La manivela, de aluminio macizo con pomo de EVA de alta densidad, transmite solidez sin añadir gramos innecesarios. El único detalle mejorable es el tornillo de sujeción de la manivela: roscado en el propio cuerpo de aluminio, puede aflojarse con la vibración si no se aprieta con llave de torque suave; llevo una gota de frenarroscas media y problema resuelto.
Rendimiento en el agua
La relación 7.2:1 es, para mi estilo de pesca, el punto dulce. Recupera 98 centímetros por vuelta —medido con trenzado PE 1.5—, lo que permite mantener el ritmo a poppers de 90 mm sin forzar la cadencia de giro, y a la vez da margen para bajar revoluciones cuando el vinilo pide pausa. En lances a favor de viento con señuelos de 18-22 gramos, la bobina de perfil bajo y labio biselado reduce el efecto «nido de ratas» al mínimo; he lanzado con trenzado 0.14 mm y fluorocarbono 0.28 mm de bajada sin enredos reseñables. El freno de 5 kg reales —comprobado con dinamómetro a 4,8 kg antes de que el disco ceda— cubre holgadamente lubinas de 3-4 kg, serviolas de 5-6 kg y palometones que tiran franco. En una sesión de serviolas en roca, un ejemplar de 5,7 kg me sacó 40 metros de línea en dos carreras; el STB dosificó la resistencia sin sobrecalentarse, y la recuperación posterior fue limpia, sin ruidos metálicos ni vibraciones en el rotor. Con peces más grandes —dentones de 8 kg o bonitos de 10 kg— el freno se queda corto y el chasis empieza a flexionarse; no es su hábitat natural y no lo vendo como tal.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que brilla:
- Peso real de 149 g verificado en báscula de precisión; fatiga casi nula en jornadas de 6-7 horas.
- Giro sedoso desde el primer uso; los rodamientos no necesitan «rodaje» para expresar su suavidad.
- Freno STB progresivo y predecible; ideal para quien prefiere ajustar antes de pescar y no tocar durante la pelea.
- Recuperación rápida (7.2:1) que casa perfecto con señuelos de superficie y vinilos de natación constante.
- Estanqueidad aceptable: tras enjuagues a presión suave, ni rastro de sal en el interior del cuerpo.
Lo que se puede pulir:
- Tornillo de manivela sin tratamiento antidesprendimiento; conviene revisarlo cada pocas salidas.
- Capacidad de línea algo justa en bobina shallow: 150 m de PE 1.5 o 120 m de PE 2.0; para lances extremos o peces que corren mucho, se queda corto.
- Ausencia de arandela de empuje en el eje principal; el juego axial, aunque mínimo, podría crecer con el tiempo si no se engrasa el contacto eje-piñón cada temporada.
- Pomo de EVA que, aunque cómodo, absorbe olor a cebo y sal; un pomo de corcho sintético o aluminio would envejecer mejor.
Veredicto del experto
Este SAMOLLA se ha ganado un hueco fijo en mi bolsa de spinning costero ligero. No pretende ser un Stella ni un Twin Power, ni lo necesita: por el precio que marca, entrega ligereza real, suavidad de giro y un freno que cumple su función sin dramas en el rango de especies para el que fue diseñado —lubinas, serviolas medias, palometones, anjovas—. Si tu pesca se desarrolla en costa, embarcación ligera o kayak, con señuelos de 10-30 gramos y buscas reducir gramos sin sacrificar control, es una compra sensata. Para pelágicos de verdad, pesca a fondo con plomos de 100 g o lances de surfcasting, mira gamas superiores con chasis de una pieza y frenos de 10+ kg. Mi consejo: engrasa los rodamientos con grasa ligera de base de calcio cada seis meses, aprieta el tornillo de manivela con llave dinamométrica a 0,8 Nm y enjuaga con agua tibia —nunca a presión directa— tras cada salida. Así te durará temporadas enteras sin perder un ápice de esa fluidez que hoy exhibe.













