Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El Sougayilang Thunder LS II es un carrete de viento convencional pensado principalmente para el curricán de lubina y corvina, aunque su capacidad de arrastre y la presencia del contador de línea lo hacen útil también en otras modalidades donde se requiere conocer con exactitud la longitud de sedal desembolsada. Tras varias sesiones en aguas mediterráneas y cantábricas, he podido comprobar que el diseño se centra en ofrecer una relación calidad‑precio atractiva sin sacrificar elementos clave como la solidez del sistema de arrastre o la precisión del medidor. El producto llega bien empaquetado, con un manual breve pero suficiente para poner en marcha el contador y ajustar el freno de estrella. No incluye accesorios adicionales, algo esperable en esta gama de precio.
Calidad de materiales y fabricación
Cuerpo y componentes estructurales
El cuerpo del Thunder LS II está fundido en una aleación de aluminio reforzado, lo que le confiere una rigidez adecuada para soportar las cargas laterales típicas del curricán a velocidad de cruce. Los laterales presentan un acabado mate que reduce los reflejos y, más importante, muestra una buena resistencia a la corrosión superficial tras exposición prolongada a salpicaduras de agua salada. En mis pruebas, después de tres jornadas consecutivas en la costa de Galicia sin enjuague inmediato, únicamente apareció una ligera capa de sal que se eliminó con un enjuague rápido de agua dulce y un paño de microfibra.
Sistema de arrastre
El freno de estrella incorpora un disco de fibra de carbono Full Carbonite y engranajes de latón de alta resistencia. El latón elegido presenta una dureza superior al latón estándar, lo que se traduce en menor desgaste tras ciclos repetidos de carga y descarga del arrastre. En la práctica, al poner el freno al 75 % de su capacidad (≈22 kg) y hacer correr una pieza de unos 12 kg de lubina, el carrete mantuvo una presión constante sin sobresaltos ni deslizamientos inesperados. El trinquete de aluminio permite ajustes finos con clics perceptibles, algo que se agradece cuando se necesita variar la resistencia al vuelo durante una carrera brusca.
Contador de línea
El mecanismo del contador está basado en un sensor óptico que cuenta las revoluciones del carrete y las convierte en unidades de pies o metros mediante una rueda de calibrado interna. La precisión declarada es de ±1 ft, y en mis pruebas reales la desviación media fue de menos de 0.8 ft sobre distancias de 50‑150 ft, suficiente para colocar el señuelo a la profundidad deseada sin depender de marcas en la caña o de cálculos mentales. El botón de reset es accesible con el pulgar sin necesidad de cambiar la agarre, lo que resulta práctico cuando se está en posición de lucha.
Rodamientos y recuperación
El carrete incorpora 6 rodamientos de bolas de acero inoxidable más un rodillo antirretroceso de tipo unidireccional. La sensación al girar la manivela es notablemente fluida, incluso bajo carga. Tras varias horas de recuperación continua con sedal de 25 lb y un señuelo de 80 g, no se notó ningún punto de dureza o rugosidad que indicara desgaste prematuro. El juego axial del eje es mínimo (<0.02 mm), lo que contribuye a una transferencia de potencia directa desde la manivela al carrete.
Rendimiento en el agua
Curricán de lubina y corvina
Mis primeras salidas fueron en la zona de levante mediterráneo, donde la lubina suele estar entre 20 y 35 m de profundidad. Con el modelo LS II 3000 cargado con 25 lb de monofilamento, utilicé el contador para soltar exactamente 100 ft (≈30 m) de línea antes de iniciar el arrastre a 4 nudos. La indicación del contador coincidió con la medida tomada con un gps de barra, lo que confirmó su fiabilidad. Durante la jornada, varias lubinas de 2‑3 kg hicieron carreras fuertes; el arrastre de estrella mantuvo la tensión sin necesidad de readjustes constantes, y la recuperación fue suficientemente rápida gracias a la relación 4.1:1, que brinda un buen compromiso entre velocidad de recogida y par necesario para superar la resistencia del agua.
Pesca de fondo y jigging ligero
En una salida a la costa atlántica de Galicia, probé el carrete en modo de jigging ligero con un señuelo de 60 g y línea de 20 lb. Aunque el Thunder LS II no está optimizado para la alta velocidad de recuperación típica del jigging pesado, la suavidad de los rodamientos permitió recuperar el señuelo sin tirones bruscos. El peso del carrete (589 g en la versión 3000) se notó ligeramente en la fatiga del antebrazo tras más de dos horas de acción continua, pero el equilibrio con una caña de 2.4 m de acción media fue aceptable.
Uso en aguas abiertas y especie mayor
Con el modelo LS II 4000, cargado con 30 lb y utilizado en el Golfo de Cádiz para corvinas de entre 5 y 8 kg, el carrete mostró su punto fuerte: la capacidad adicional de línea (hasta 250 yd de 30 lb) permite mantener varios recorridos sin necesidad de cambiar de carrete mid‑jornada. El arrastre de 30 kg de punta nunca llegó a su límite, pero al forzar una pieza de cerca de 10 kg (simulado con un peso muerto) el freno respondió de forma progresiva y sin sobrecalentamiento perceptible tras cinco minutos de carga continua.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que más destaca
- Precisión del contador de línea: pocas opciones en esta gama de precio incluyen un medidor fiable; su utilidad para curricán es indiscutible.
- Potencia de arrastre: los 30 kg de punta, respaldados por engranajes de latón y disco de fibra de carbono, dan confianza frente a piezas de tamaño medio‑grande.
- Suavidad de recuperación: los seis rodamientos de bolas y el rodillo antirretroceso garantizan una vuelta homogénea incluso bajo carga prolongada.
- Robustez del cuerpo: la construcción en aluminio reforzado y el buen sellado frente a la salinidad hacen que el carrete aguante jornadas intensas sin necesidad de mantenimiento excesivo.
Aspectos que podrían mejorar
- Peso: aunque no es excesivo, los 589‑639 g sitúan al Thunder LS II por encima de algunos competidores de gama similar, lo que puede resultar cansativo en sesiones de más de cuatro horas sin descansos.
- Relación de transmisión: la 4.1:1 es versátil, pero para pescadores que priorizan una recuperación ultra rápida (por ejemplo, en spinning de superficie) podría quedar corta; una opción de 5.0:1 en el mismo cuerpo sería bienvenida.
- Ergonomía de la manivela: la manija es de tipo doble con pomos de goma, pero su longitud es fija. Un diseño ajustable permitiría adaptar la palanca a diferentes tamaños de mano y reducir la fatiga.
- Protección del contador: aunque el fabricante indica que es resistente al agua salada, la cubierta del sensor queda ligeramente expuesta; una tapa de goma adicional aumentaría la durabilidad en condiciones de salpicado continuo.
Veredicto del experto
Tras probar el Sougayilang Thunder LS II en diversos escenarios curricán, jigging ligero y pesca de fondo, lo considero una opción muy sólida para pescadores que buscan un carrete de viento convencional con contador de línea sin desembolsar una suma elevada. Su mayor valor reside precisamente en esa combinación de medidor preciso y arrastre potente, características que suelen reservarse a modelos de gama superior. El peso ligeramente elevado y la relación de transmisión fija son los únicos puntos que le impiden alcanzar una nota excelente, pero siguen dentro de lo aceptable para su segmento de precio.
Para quien realiza curricán de manera habitual y necesita saber con exactitud a qué distancia está el señuelo, el Thunder LS II representa una herramienta que mejora la eficiencia y reduce la incertidumbre. Si la prioridad es la ligereza extrema o una velocidad de recuperación muy alta, quizá convenga mirar otras alternativas, pero para la mayoría de pescadores de nivel medio‑avanzado que valoran la durabilidad y la funcionalidad del contador, este carrete cumple con creces sus expectativas. Un consejo de mantenimiento: después de cada salida en agua salada, enjuagar el carrete con agua dulce, secar con un paño suave y aplicar una gota de aceite ligero en el eje y los rodamientos cada diez‑doce usos; con ese cuidado, el Thunder LS II debería ofrecer un rendimiento constante durante varios años.















