





La práctica caña de pescar en hielo para invierno de SEACHASER está diseñada para quienes buscan un equipo fiable en lagos y ríos congelados. Con 58 cm de longitud y un cuerpo ultraligero, esta caña telescópica se despliega en segundos y se reduce a solo 30 cm para guardarla cómodamente en la mochila o la caja de pesca.

El blank de fibra de carbono de alta calidad hace que la caña pese muy poco sin sacrificar resistencia. Esto se nota especialmente tras horas sujetándola sobre el agujero de hielo: el brazo no se fatiga y se mantiene la concentración en la señal.

Incluye dos puntas de alta sensibilidad (acción suave y media) que se cambian según la especie objetivo. La punta suave es ideal para percas y truchas, mientras que la media responde mejor con luciopercas o lucios. Ambas transmiten hasta las picadas más sutiles, algo crítico cuando los peces de agua fría muestran poco apetito.

El mango de EVA ofrece un agarre firme y cálido incluso con guantes mojados o temperaturas bajo cero. No resbala, y eso da confianza al clavar el anzuelo. La combinación de peso reducido y empuñadura cómoda hace que esta caña sea fácil de operar durante toda una jornada de pesca en hielo.

Al cerrarse hasta 30 cm, cabe en fundas cortas y no estorba al caminar de un agujero a otro. Está pensada para desplazamientos frecuentes sobre hielo, donde cada gramo y cada centímetro cuentan. Es compatible con señuelos ligeros y cebos naturales para agua dulce.

Perfecta para el pescador de hielo que valora la sensibilidad por encima de la potencia bruta. No es una caña para batallar con grandes depredadores, pero sí para maximizar las capturas de especies de agua fría en jornadas largas. Si buscas una caña de pescar en hielo ligera, sensible y fácil de transportar, la SEACHASER cumple sin complicaciones.

Está diseñada para peces de agua fría como perca, lucioperca, lucio y trucha en lagos y ríos congelados.
Las dos puntas intercambiables se enroscan o encajan en la punta del blank. No requiere herramientas: se elige la de acción suave o media según la especie y el señuelo.
Sí, su diseño telescópico la reduce a 30 cm, lo que permite guardarla en mochilas, fundas cortas o cajas de pesca sin ocupar espacio.
El EVA mantiene sus propiedades antideslizantes incluso a temperaturas bajo cero y no transmite tanto frío como otros materiales, lo que mejora el agarre con guantes.
Aunque está optimizada para pesca en hielo en agua dulce, también puede usarse en aguas abiertas con señuelos ultraligeros, siempre que no se requiera un lance largo.