






Llevar una mini bomba infladora de bicicleta en la mochila o alforja marca la diferencia entre un contratiempo rápido y un paseo arruinado. Este modelo de aleación de aluminio pesa lo justo para no lastrar el equipaje y ocupa apenas 17,5 cm, el tamaño de un bolígrafo grande. En carretera o ciudad, tenerla a mano significa recuperar la presión en pocos minutos.
Su mecanismo de pedal permite inflar sin agacharse ni hacer fuerza extraña: apoyas el pie, bombeas y la válvula hace el resto. Funciona tanto en bicicletas de carretera como de montaña, y también sirve para balones, colchonetas y juguetes hinchables. El cuerpo de aluminio aporta firmeza sin añadir peso muerto.

Está disponible en negro, plata, azul y rojo. El acabo metalizado resiste rozaduras y el uso continuado. Al ser tan pequeña, cabe en el bolsillo lateral de una mochila o incluso en el hueco del cuadro si llevas soporte.

Aunque está pensada para bicicletas, su boquilla universal se adapta a la mayoría de válvulas. Puedes usarla para:

Sí, la boquilla incluye un adaptador que funciona con ambos tipos de válvula, las más comunes en bicicletas de carretera y montaña.
Al ser de aleación de aluminio, su peso es muy reducido, aunque el fabricante no especifica una cifra exacta. En la mano se siente ligera, similar a un marcador grueso.
Sin problema. Sus 17,5 cm de largo permiten guardarla en cualquier bolsillo de maillot o chaqueta ciclista sin que moleste al pedalear.
Puede aportar algo de aire en una emergencia, pero no está diseñada para alcanzar las altas presiones que requiere un neumático de automóvil. Es ideal para bicicletas y artículos de aire a baja/media presión.
Muy poco. Con mantenerla limpia y seca después de usarla en ambientes húmedos es suficiente. De vez en cuando puedes revisar que el émbolo se mueve con suavidad.
El paquete incluye la bomba y el adaptador para válvulas. No incluye funda ni soporte, aunque por su tamaño compacto no resulta necesaria.