





Cuando pescas con señuelos blandos (shads, vinilos tipo sábalo o “soft lures”), una de las frustraciones más comunes es notar el ataque y fallar la clavada: mordidas cortas, peces que solo agarran la cola, seguimientos sin decisión o depredadores que atacan de lado. El aparejo stinger HUNTHOUSE está diseñado precisamente para minimizar ese problema. Combina un anzuelo principal con un anzuelo doble tipo “stinger” que queda más atrás, aumentando el porcentaje de clavadas cuando el pez no entra a la cabeza del vinilo.
Este tipo de aparejos se usa mucho con shads de cuerpo voluminoso y cola de pala, pero también puede funcionar con vinilos alargados si el tamaño y la distancia entre anzuelos se adapta bien. Aquí la referencia del producto es clara: está pensado para vinilos de 9 cm y 12 cm, un rango muy habitual para pesca de depredadores tanto en agua dulce como en costa.
Un stinger no es un “anzuelo extra por capricho”. Se usa cuando:
En cambio, no es la mejor elección si pescas zonas con mucha roca/algas y necesitas un montaje muy anti-enganche, o si estás en una normativa que limita el número de anzuelos. En esas situaciones, un montaje texas o un anzuelo simple puede ser más práctico.
La longitud del vinilo manda. Con 9 cm sueles buscar un señuelo más “ligero” y fácil de mover con poco plomo, ideal para pesca fina o cuando el pez come pequeño. Con 12 cm ganas presencia y vibración, y el stinger empieza a tener todavía más sentido porque aumenta la superficie de mordida sin perder el punto de clavada.
Si la lubina está cazando alevines, 9 cm puede ser suficiente. Si está comiendo sardina/boquerón o hay mar tomado, 12 cm suele destacar mejor. En agua dulce, para lucio o perca grande, 12 cm suele ser el tamaño “comodín” cuando buscas un pez de calidad.
La clave para que el vinilo nade bien es que el aparejo quede recto. Un vinilo montado torcido gira y pierde naturalidad. Para montar:
Un detalle importante: el stinger debe ir lo bastante atrás para “cazar” mordidas cortas, pero no tan atrás que el vinilo se vuelva inestable o se enganche con facilidad.

El aparejo por sí mismo no “pesca”: lo que pesca es el vinilo con su cola trabajando en la capa correcta. Si te pasas de peso, el shad cae a plomo, pierde vibración y el stinger puede enganchar más. Si vas demasiado ligero, pierdes contacto y no detectas el toque. La mejor regla es usar el mínimo peso que te dé control en tu escenario.
Si notas que el vinilo se enreda con el stinger en el lance, no es solo un problema de aparejo: muchas veces es exceso de peso y falta de tensión al final del lance. Cierra pick-up rápido, baja la puntera y empieza a recuperar suave para estabilizar el conjunto.
Una vez tienes el montaje recto, el siguiente paso es “afinar” la posición del doble anzuelo. Si tienes ataques a la cola y fallas, atrasa ligeramente el stinger (sin tocar la pala). Si tienes muchas clavadas pero se sueltan, revisa el freno y la tensión: con doble anzuelo, suele funcionar mejor una clavada firme y tensión constante, no tirones.
En pesca de lubina, un patrón común es que el pez muerda la zona media/trasera, especialmente con agua clara. Ahí el stinger destaca. En lucio, a veces el ataque es más franco, pero el stinger sigue siendo útil cuando el pez “muerde corto” o cuando el shad es muy largo para el anzuelo principal.

La técnica depende del montaje y del peso que uses, pero con shads de 9–12 cm suelen funcionar tres patrones muy estables:
Con un stinger, conviene mantener tensión en la línea para notar el toque y clavar con decisión. Evita darle demasiado tiempo al pez: al haber doble anzuelo, muchas picadas se convierten en clavadas rápidas.
Para lubina, el stinger es muy útil cuando hay ataques de “cola”, típico en días de agua clara o cuando siguen el vinilo sin tragárselo. Prueba recogidas con pausas y cambios de ritmo. Para lucio en agua dulce, asegúrate de revisar el bajo: los dientes castigan el material y el doble anzuelo aumenta la probabilidad de roce. Para otros depredadores (perca, baila), un vinilo de 9 cm con presentación lenta puede ser sorprendentemente efectivo.
El objetivo del stinger es cubrir la zona donde el pez muerde corto, pero sin interferir en la cola del shad. Como regla práctica, coloca el doble anzuelo en el último tercio del vinilo, pero dejando la pala libre para que trabaje. Si el stinger queda demasiado cerca de la cola, el vinilo puede perder vibración; si queda demasiado adelantado, volverás a fallar picadas traseras.
En ataques muy cortos (típico de lubina desconfiada), puedes adelantarlo un poco. En cambio, si notas muchos enganches o el señuelo se enreda en el lance, retrásalo ligeramente o reduce la talla del doble. Ajustar 1–2 cm puede cambiar completamente el resultado.
Manipular dobles anzuelos exige cuidado. Usa alicates para montar y desanzuelar, y evita apretar el vinilo con la mano cerca de las puntas. Si pescas en mar o salobre, aclara el aparejo con agua dulce y sécalo antes de guardarlo; la corrosión aparece rápido en puntos críticos como ojos y uniones.
Antes de cada sesión, revisa:
Mejora sobre todo cuando el pez muerde corto o ataca la cola. Si los peces ya entran bien a la cabeza del vinilo, un montaje simple puede ser suficiente.
Sí, siempre que el material y la normativa lo permitan. En mar, revisa la corrosión; en dulce, ajusta el bajo según especie.
Shads de 9–12 cm y cuerpos que permitan colocar el stinger sin bloquear la cola. Si el vinilo es muy fino, quizá baste un anzuelo simple.
En zonas con muchas algas/roca, o cuando buscas un montaje muy anti-enganche, un anzuelo simple (o texas) puede ser más práctico. También si la normativa limita anzuelos múltiples.
Incluye el aparejo HUNTHOUSE para señuelos blandos (tamaño según selección) listo para montar en vinilos de 9 cm y 12 cm.
















