





Un buen señuelo no pesca si el anzuelo falla. Los anzuelos triples FTK de acero con alto contenido de carbono están pensados como recambio para quienes quieren mantener sus señuelos duros (wobblers, minnows, crankbaits, cucharillas, jigs) en estado óptimo. Cambiar los triples es una de las mejoras más efectivas y económicas: un anzuelo más afilado y con buen temple aumenta la tasa de clavada y reduce pérdidas cuando el pez cabecea o ataca de lado.
Este set incluye tallas habituales en pesca deportiva: #4, #2, #1, 1/0 y 3/0. Con ese rango cubres desde señuelos pequeños para trucha o perca hasta señuelos mayores para lubina, lucio o depredadores de mayor porte (según montaje y normativa de tu zona). La presencia de púas ayuda a retener el pez una vez clavado, especialmente en especies que sacuden la cabeza.
Elegir talla no es “poner el más grande”. Un triple demasiado grande cambia la acción del señuelo, aumenta enganches y puede descompensar el nado. Un triple demasiado pequeño reduce clavada. Como guía práctica:
Si dudas, mira el tamaño del triple original del señuelo y mantén una talla similar. Si quieres aumentar clavada sin cambiar la acción, prioriza la calidad y afilado antes que subir tamaño.
El acero alto carbono suele ofrecer un buen equilibrio entre dureza, afilado y resistencia. En la práctica, significa puntas que “muerden” rápido y penetran con menos esfuerzo, algo clave en ataques explosivos. A cambio, puede requerir más cuidado frente a la corrosión si pescas en salobre o mar. La recomendación es simple: tras pescar, seca los triples y, si hay agua salada, enjuaga con agua dulce y seca bien. Guardarlos mojados en una caja cerrada acelera la oxidación.
No hace falta esperar a que un triple esté destruido. Cambia cuando:
Para cambiar triples usa un alicate de anillas (split ring pliers). Evitarás deformar anillas y, sobre todo, te protegerás las manos: los triples afilados son peligrosos. Trabaja con el señuelo inmovilizado y, si puedes, con guantes finos. Asegúrate de que el triple queda bien orientado y que no roza el cuerpo del señuelo al moverse, para no limitar la acción.
Si nunca has cambiado triples, este proceso te evita la mayoría de errores:
Una buena práctica es cambiar triples y split rings a la vez si el señuelo ya ha pescado mucho en roca o en mar: una anilla fatigada puede abrirse antes que el propio anzuelo.

Muchas pérdidas en señuelos no vienen de la lucha, sino de la primera penetración. Una punta que ha rozado piedra, arena o incluso el propio triple opuesto puede quedar con una micro rebaba. A simple vista parece afilada, pero en la clavada resbala y no entra. Si pescas en roca, revisa puntas con frecuencia: en lubina es común que el ataque sea lateral y necesitas que la punta muerda al instante.
Cuando actualizas triples, puedes “afinar” el comportamiento del señuelo, pero siempre con cuidado. En minnows flotantes, un triple más pesado puede hacer que el señuelo se vuelva suspendido o incluso se hunda lentamente. En jigs o cucharillas, un triple muy grande puede matar el balanceo. Si tu objetivo es solo mejorar clavada, lo más seguro es mantener talla y mejorar calidad/afilado.
Si buscas más resistencia (por ejemplo para lucio o depredadores fuertes), sube robustez de alambre o split ring, pero compensa con el freno del carrete: el conjunto “anzuelo + anilla + bajo” aguanta más si evitas tirones secos y dejas correr al pez en los primeros cabezazos.
En algunas zonas, los triples están restringidos o se recomienda usar anzuelos simples sin muerte para facilitar la suelta. Verifica la normativa local y adapta tu montaje. Si practicas captura y suelta, considera aplastar la muerte o usar triples barbless: reduces daños al pez y mejora la seguridad al desanzuelar.
Al cambiar triples, hay dos compatibilidades que conviene revisar además de la talla: el diámetro del alambre y el espacio libre del señuelo. En minnows o crankbaits pequeños, un triple con alambre muy grueso puede frenar la natación, hacer que el señuelo se tumbe o incluso provocar que se enganche con el otro triple. En señuelos más grandes (jerkbaits pesados, swimbaits), un alambre fino puede abrirse con un pez fuerte o un enganche.
Para acertar rápido, mira el triple original del señuelo y busca mantener una relación similar. Si tu objetivo es mejorar clavada, muchas veces basta con mantener la misma talla y montar un triple más afilado y fiable. Si tu objetivo es aumentar resistencia, entonces sí tiene sentido subir un poco de robustez, pero sin comprometer el movimiento del señuelo.
En pesca de lubina desde roca, lucio en agua dulce o depredadores fuertes, los enganches y las carreras bruscas exigen robustez. En esos casos, un triple de buena dureza y con un ojo bien cerrado ayuda a evitar aperturas. Si pescas con freno apretado o con trenzado, cualquier punto débil se nota antes. Ajusta el freno y deja trabajar el equipo: los triples aguantan mejor cuando no reciben tirones secos constantes.
Los triples, por muy buenos que sean, sufren con la sal y la humedad. Si pescas en mar o salobre:
Un truco práctico: si guardas señuelos para costa, añade una bolsita antihumedad (silica gel) en la caja para reducir condensación.
Incluso un triple nuevo puede perder punta por roces con piedra o por engancharse en el fondo. Para comprobarlo rápido, apoya la punta sobre la uña: si “se clava” o se queda, está bien; si resbala, necesita repaso o sustitución. En pesca con señuelos, ese detalle se traduce en peces clavados o ataques fallidos. Si utilizas piedra de afilar, hazlo con cuidado para no debilitar la punta ni cambiar demasiado el ángulo.
Sí, ayudan a retener, pero también complican la suelta y aumentan el riesgo de pinchazos. Si haces captura y suelta, valora aplastar la muerte.
Suele encajar entre #2 y #1 según el señuelo. Lo mejor es igualar la talla original y ajustar solo si necesitas más separación o más mordida.
En muchos señuelos sí. Ganarás en suelta y reducirás enganches, pero puedes perder algo de clavada en ataques laterales. Depende de tu objetivo.
Incluye anzuelos triples FTK en tallas seleccionadas (según variante) listos para montar como recambio en señuelos.

















