





Los anzuelos triples BLUX 2X Strong en patrón O'Shaughnessy están pensados para pescadores que quieren un recambio fiable en sus señuelos y montajes, especialmente cuando hay posibilidades reales de clavar un pez fuerte. El concepto 2X Strong hace referencia a un alambre más robusto que un triple estándar, lo que mejora la resistencia frente a tirones, carreras y palancadas típicas cuando un depredador se revuelve cerca de la superficie o de la estructura.
Este pack incluye 10 unidades (según la talla seleccionada) y cuenta con un acabado de estaño mate orientado a soportar mejor la corrosión en entornos de mar. Son una opción práctica para tener siempre repuestos en la caja: cuando un triple pierde filo, se abre tras varias capturas o se oxida, un cambio rápido devuelve al señuelo su efectividad.
La talla del triple afecta directamente al equilibrio del señuelo, a la capacidad de clavada y al porcentaje de enganches accidentales. Como orientación general, las tallas pequeñas (#10, #8) se usan en señuelos compactos o montajes finos, mientras que #6 y #4 suelen encajar en señuelos más largos, jigs o minnows de mayor volumen. Antes de cambiar el triple, revisa el tamaño de las anillas (split rings), el espacio disponible y si el señuelo necesita mantener una flotabilidad/acción concreta.
Un buen criterio es buscar un equilibrio: un triple demasiado grande puede "matar" la acción, aumentar enganches en hierbas y provocar que las puntas se crucen con el cuerpo del señuelo. En cambio, un triple demasiado pequeño puede reducir el porcentaje de clavadas en ataques laterales.
Para un cambio limpio, utiliza alicates abre-anillas y revisa que el triple quede orientado sin forzar las puntas. Tras pescar en agua salada, enjuaga los anzuelos con agua dulce, sécalos bien y guarda el material en una caja ventilada. Un mantenimiento sencillo alarga la vida del acabado y ayuda a mantener el filo.
Si utilizas estos triples como recambio habitual, crea una rutina: al terminar la jornada, aclara, seca y revisa punta por punta. Un triple puede parecer “bien” a simple vista y, sin embargo, tener una de las puntas doblada o ligeramente abierta; esa pequeña deformación es justo la que hace perder una picada buena. Cuando detectes una punta roma, puedes repasar el filo con una lima fina o, si el desgaste es evidente, sustituir el triple completo para volver a un nivel de confianza alto.
En muchos señuelos comerciales, el anzuelo que viene de serie es suficiente para empezar, pero no siempre está pensado para escenarios duros: rocas, algas, saltos del pez, agua salada y sesiones largas. Tener un set de recambios como este te permite mantener el señuelo “a punto” durante toda la temporada. El resultado no es solo clavar más: también reduces el riesgo de que el pez se suelte cuando tira con fuerza o sacude la cabeza cerca de la orilla.
Además, cambiar a un modelo 2X Strong puede ser una decisión táctica: cuando la especie objetivo es potente o cuando pescas con trenzado y un freno relativamente cerrado, el sistema sufre más. Un triple reforzado ayuda a aguantar esa tensión extra, siempre que el resto del conjunto (anillas, grapas, nudos y línea) esté a la altura.
En minnows y jerkbaits, el triple influye en la acción y en la flotabilidad. Si el señuelo es suspendido (suspending), un cambio de tamaño o de peso puede hacer que flote o se hunda más rápido. Por eso, lo ideal es mantener un tamaño similar al original y, si buscas más resistencia, apostar por el “2X Strong” en la misma talla. Comprueba el movimiento en el agua antes de pescar: un test en un cubo, una orilla tranquila o una piscina evita sorpresas.
En señuelos de superficie, los ataques suelen ser explosivos y el pez a menudo golpea de lado. Un triple bien afilado y resistente mejora el porcentaje de clavadas, sobre todo en la cola, donde muchos depredadores muerden para frenar la presa. En estos casos, la resistencia extra es un plus: el pez puede saltar y usar el propio señuelo como palanca.
En cucharillas y jigs, el triple puede montarse en la cola o como recambio del original. Ten en cuenta que en metal jigging, muchos pescadores combinan assist hooks arriba y un triple atrás para capturas más limpias. Si tu zona tiene mucha roca o algas, un triple grande puede enganchar más, así que ajusta talla y busca el equilibrio entre eficacia y practicidad.
La numeración de anzuelos funciona al revés de lo que mucha gente piensa: cuanto mayor es el número, más pequeño es el anzuelo. Dicho esto, la elección final depende del señuelo, de la especie y del tipo de picada. Como referencia rápida (siempre orientativa), puedes usar esta relación con el tamaño del artificial:
Un truco sencillo: con el triple colocado, comprueba que las puntas no se crucen entre sí ni se enganchen en el cuerpo del señuelo cuando lo mueves. Si el señuelo “se frena” o se enreda, baja un tamaño o revisa la longitud de las anillas. En muchos casos, cambiar una split ring por otra un poco más pequeña (pero resistente) soluciona el problema sin tocar el tamaño del anzuelo.
El principal beneficio de un triple reforzado es la tranquilidad: cuando clavas un pez serio, el conjunto aguanta mejor tirones, carreras y movimientos bruscos. Esto es especialmente útil en spinning costero, jigging ligero y pesca de depredadores en estructuras, donde el pez intenta refugiarse y no puedes darle demasiada cuerda.
Como contrapartida, un alambre más grueso requiere un poco más de fuerza para penetrar. Para compensarlo, asegúrate de pescar con el freno bien ajustado y mantener tensión constante. En ataques tímidos o peces pequeños, un triple muy reforzado puede bajar algo la efectividad; por eso, en escenarios ultraligeros o con peces muy recelosos, quizá te interese una talla más pequeña o un montaje menos “pesado”.
Si has tenido fallos en superficie (pica y no se clava), prueba a cambiar la cadencia del señuelo y, además, a revisar el tamaño del triple de cola: muchas veces, un triple ligeramente más grande en la parte trasera aumenta el porcentaje de clavada en ataques cortos. Eso sí, hazlo sin alterar demasiado la acción del señuelo.
El acabado de estaño mate ayuda a proteger, pero en mar el mantenimiento sigue siendo clave. Aclara con agua dulce al terminar, evita guardar los triples mojados y, si puedes, deja la caja abierta unos minutos para que ventile. En salidas largas, una simple toalla o gamuza para secar los señuelos antes de guardarlos reduce mucho la oxidación.
Cuando guardes recambios, separa los triples en un compartimento propio y añade, si tienes, una bolsita antihumedad. Así, cuando necesites cambiar un anzuelo en plena jornada, tendrás repuestos que “pinchan” de verdad. La confianza en el anzuelo es parte del éxito: si dudas del filo o del estado, lo más eficiente suele ser cambiarlo en el momento.
Los triples son extremadamente eficaces, pero también peligrosos. Manipúlalos siempre con cuidado, especialmente cuando estás en la orilla con viento o en una embarcación. Usa alicates largos para desanzuelar y, si vas a transportar señuelos montados, valora protectores de puntas o gomas para evitar enganches en la ropa. En caso de accidente, no improvises: una extracción mal hecha puede empeorar la herida.
Un consejo práctico: cuando cambies un triple, trabaja sobre una mesa o una superficie estable y sujeta el señuelo por el cuerpo, nunca por el anzuelo. Si el señuelo resbala, el triple puede clavarse con fuerza. Con unas rutinas simples, evitas sustos y cuidas tus manos, que son tu herramienta principal en la pesca.







Incluye 10 anzuelos triples BLUX 2X Strong en la talla seleccionada (#4, #6, #8 o #10).











