





Este pack de anzuelos explosivos para carpa está pensado para pescadores que utilizan montajes de cebado intensivo y necesitan máxima eficacia en la clavada. Cada montaje combina 12 anzuelos de acero al carbono dispuestos alrededor del punto central de cebado, unidos por una cuerda resistente y protegidos por una manguera anti-enredo que evita que la línea principal de PE se enrede durante el lance o la caída.
Este tipo de gancho explosivo se utiliza principalmente en escenarios de carpfishing y pesca de ciprínidos en aguas quietas o de corriente suave, donde se presenta una bola de cebo o un amasijo de engodo en torno al que se distribuyen los anzuelos. Cuando la carpa succiona el cebado, las múltiples puntas incrementan las posibilidades de que al menos uno de los ganchos se clave en el labio del pez, aumentando así la tasa de éxito respecto a un montaje tradicional de un solo anzuelo.
Los 12 anzuelos de cada montaje están fabricados en acero al carbono de alta calidad, un material conocido por su equilibrio entre dureza y elasticidad. Esto permite que las puntas se mantengan afiladas tras múltiples clavadas y que resistan bien la presión de carpas potentes sin deformarse con facilidad.
El afilado de fábrica proporciona una penetración rápida en el momento de la picada, algo esencial en montajes donde el pez puede soltar el cebo con rapidez si nota resistencia extraña. Mantener los anzuelos limpios y revisar periódicamente el filo ayudará a conservar sus prestaciones a lo largo de toda la temporada.
Una de las grandes ventajas de este sistema es la presencia de una manguera protectora que envuelve parte del montaje y actúa como guía para la línea principal. Esta manguera evita que el trenzado de PE se enrolle alrededor de los anzuelos durante el lance o en la caída del conjunto hacia el fondo, reduciendo de forma significativa los enredos y los nudos no deseados.
Gracias a esta protección, el sedal se mantiene más libre para reaccionar ante la picada, ofreciendo una señal más clara en la caña o en el detector de picadas. Además, se reduce el riesgo de daños en la línea por rozamiento directo con las aristas metálicas de los ganchos.
El diseño tipo "explosión" se basa en disponer 12 ganchos alrededor del punto central de cebado. Esta configuración permite cubrir un área mayor con cada montaje, lo que se traduce en una probabilidad más alta de que el pez quede correctamente clavado cuando se alimenta del engodo.
En determinadas situaciones, como fondos muy blandos o zonas con peces recelosos, este tipo de montajes puede marcar la diferencia entre tener picadas esporádicas o lograr capturas de forma más constante. No obstante, es importante utilizarlos con criterio y respetar siempre la normativa local de pesca, ya que en algunos lugares puede haber restricciones sobre el número de anzuelos permitidos por línea.
Estos anzuelos explosivos son especialmente útiles en escenarios de pesca estática, como embalses, lagos o canales de corriente lenta donde las carpas se alimentan de grandes cantidades de cebo en un área reducida. Funcionan muy bien combinados con cebos pastosos, mezclas de harina, maíz, pellets remojados u otros preparados que formen una masa compacta alrededor de los ganchos.
En situaciones donde los peces se muestran desconfiados ante montajes más visibles, el uso de este sistema puede aumentar el porcentaje de clavadas sin necesidad de incrementar el diámetro de la línea o el tamaño del plomo. Es una opción interesante para pescadores que ya tienen experiencia en carpfishing y desean experimentar con otro tipo de presentaciones.
Antes de cada jornada, conviene revisar que todos los ganchos estén bien afilados y libres de óxido. Si se observa alguna punta dañada, es recomendable sustituir el montaje o, en su defecto, retirar el anzuelo en mal estado. Tras la pesca, enjuagar el conjunto con agua dulce y dejarlo secar a la sombra prolongará la vida útil tanto de los anzuelos como de la cuerda y la manguera.
Guardar los montajes en una caja específica para terminales, evitando que los ganchos se entrelacen entre sí, ayudará a mantenerlos ordenados y listos para la siguiente salida. También es buena idea revisar periódicamente los nudos que unen los anzuelos a la cuerda, asegurándose de que no presenten desgaste ni deshilachados.




