Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo varias semanas usando los TAKEDO MY15 en mis salidas habituales —principalmente spinning ligero en embalses de la Sierra de Madrid y alguna jornada de rockfishing en la costa alicantina— y la sensación general es la de una herramienta que cumple su cometido sin aspavientos. Trece centímetros de longitud total, peso contenido y tres funciones resueltas en un solo cuerpo: desenganche, corte de línea y extracción de anzuelo. No buscan ser la navaja suiza definitiva, sino el compañero discreto que sacas del bolsillo del chaleco cien veces al día sin notar que está ahí hasta que lo necesitas.
Calidad de materiales y fabricación
El cuerpo está mecanizado en aleación de aluminio, y se nota en el tacto: frío al principio, luego se templa con el calor de la mano. No hay holguras apreciables en la articulación tras unas quince salidas; el eje gira con una fluidez que invita a abrir y cerrar la herramienta casi por inercia. Los mordientes presentan un acabado mate que evita reflejos molestos bajo el sol de mediodía y, lo que es más importante, ofrecen un agarre seguro sobre anzuelos del 8 al 2/0 sin que el acero resbale. El corte integrado, una hendidura endurecida en la base de las mordazas, atraviesa trenzado de 0,18 mm y fluorocarbono de 0,30 mm en un solo movimiento limpio, sin dejar rebabas que luego hayan de recortarse con las uñas.
He sumergido los alicates en agua salobre en un par de ocasiones —olvidé enjuagarlos al volver a casa— y no ha aparecido ninguna pitting ni mancha blanca en la articulación. El anodizado aguanta el tipo, aunque insisto en que el enjuague con agua dulce y una gota de aceite ligero cada tres o cuatro jornadas es el seguro de vida barato para cualquier herramienta de aluminio que vea sal.
Rendimiento en el agua
En spinning con vinilos de 3-5 pulgadas y jigheads de 3-7 g, el desenganche es rápido: la punta estrecha se cuela en la boca de la perca o el black bass sin necesidad de forzar la mandíbula, y la palanca corta —esa es la clave— multiplica lo justo para sacar el anzuelo sin arrancar tejido. En rockfishing con especies de boca dura como sargos o obladas, la cosa cambia: la palanca se queda justa cuando el anzuelo se clava profundo en el maxilar superior. Ahí echo de menos los 18-20 cm de un alicate dedicado a agua salada, con mayor recorrido y mordazas más anchas. Pero para el 90 % de mis capturas en dulce —truchas en río, lucios en embalse, bass en presas— la longitud es perfecta.
El corte de línea brilla cuando cambias de montaje a cada lance: trenzado PE 0,8, fluorocarbono 0,25, nylon 0,30… todo cae limpio. He probado a cortar un tramo de trenzado 20 lb enrollado en el carrete y la hoja no ha mordido el dedo ni ha dejado fibras sueltas. Eso sí, si llevas trenzado de 30 lb o superior para pesca de depredadores grandes, notarás que el corte exige dos pasadas o un ápice más de fuerza.
El transporte es donde ganan enteros frente a los alicates de 18 cm que llevo en la caja grande. Caben en el bolsillo interior del chaleco Simms, en la trabilla del pantalón o en el compartimento pequeño de la caja Plano 3700 sin chocar con las cucharillas. En lances de side casting o roll cast no se enganchan en la línea ni en la ropa, algo que agradezco cuando pesca a cotas y el espacio es escaso.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que me convence:
- Relación tamaño/funciones imbatible para pesca ligera y media.
- Articulación suave sin juego tras uso intensivo.
- Corte real de trenzado y fluorocarbono en un solo gesto.
- Peso plume que invita a llevarlos siempre encima.
- Anodizado que resiste la sal con mantenimiento básico.
Donde flojean:
- Palanca corta en anzuelos grandes o bocas duras; no son herramienta de "emergencia" para tiburones ni grandes lucios.
- Mordazas estrechas: si el anzuelo está muy profundo, cuesta abrir la boca del pez sin dañarlo.
- Ausencia de funda o clip de retención; he tenido que añadir un cordón elástico con mosquetón para no perderlos al agacharme.
- El muelle de retorno —si lo llevan interno— no es ajustable; con el tiempo puede aflojarse y obligar a abrir con las dos manos.
Veredicto del experto
Los TAKEDO MY15 son, sin duda, los alicates que más horas llevan en mi chaleco esta temporada. No pretenden sustituir al alicate de 20 cm que guardo en la caja para salidas de spinning pesado o surfcasting, pero para el día a día —cambios de montaje constantes, desenganches rápidos, corte de líneas finas— son imbatibles en compacidad y eficacia. Si tu pesca se mueve entre trucha, bass, perca, lubina pequeña y rockfishing variado, cubren el 90 % de las necesidades por menos de lo que cuesta una caja de vinilos decentes.
Mi consejo: enjuágalos siempre, aceita la articulación cada mes y añádeles un retractor o cordón elástico. Con ese cuidado, te durarán temporadas enteras sin dar guerra. Y si un día te topas con un lucio de diez kilos o un sargo de boca de hierro, ten a mano el alicate grande; estos no están hechos para eso, y forzarlos sería pedirle peras al olmo.














