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Vinilo calamar VIB doble gancho – TPR plasticidad UV mar

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Descripción

Calamar Blando 90g 130g con Doble Gancho — Cebo UV TPR para Pesca en Mar Profundo

El calamar blando con doble gancho de Topline Tackle es un señuelo VIB de hundimiento diseñado para pesca en aguas profundas. Fabricado en TPR flexible, imita el movimiento natural de un calamar real mientras desciende, generando vibraciones que atraen depredadores como lubinas, jureles y meros.

Dos tamaños para distintas profundidades

ModeloLongitudPesoProfundidad máxima
90g133 mm90 g40 m (130 pies)
130g150 mm130 g70 m (230 pies)

El modelo de 90g funciona bien en calas y zonas de media profundidad. El de 130g alcanza fondos más profundos, ideal para pesca a bordo o desde embarcación en zonas de corriente.

Características que marcan la diferencia

  • Cuerpo de TPR flexible: se mueve con naturalidad sin necesidad de recuperación rápida
  • Efecto UV luminoso: el brillo residual resulta visible en aguas turbias o durante la pesca nocturna
  • Ojos 3D realistas: aportan un punto focal que los depredadores identifican como presa viva
  • Doble anzuelo de alto carbono: punta afilada y cuerpo plano para mayor tasa de clavado

Cuándo usar este señuelo VIB de calamar

Este cebo blando para pesca en mar destaca cuando los peces se encuentran en fondo y no reaccionan a señuelos superficiales. La técnica consiste en dejarlo hundir hasta la profundidad deseada y realizar recuperaciones lentas con pausas, aprovechando la vibración natural del cuerpo durante el descenso vertical.

No es el señuelo ideal para pesca en superficie o aguas muy someras (menos de 5 m). En esas condiciones, un popper o spinnerbait dará mejores resultados.

Preguntas Frecuentes

¿De qué material está fabricado el cuerpo del cebo?

El cuerpo está fabricado en TPR (caucho termoplástico), un material flexible y resistente que imita la textura de un calamar real y soporta múltiples capturas sin deformarse.

¿Cuántos anzuelos incorpora y de qué tipo son?

Lleva dos anzuelos de acero alto carbono reforzados, con punta afilada y cuerpo plano para facilitar la penetración en la boca del pez.

¿A qué profundidad puedo pescar con cada modelo?

El modelo de 90g alcanza hasta 40 metros de profundidad. El modelo de 130g llega hasta 70 metros, adecuado para pesca de fondo en mar abierto.

¿El efecto UV brilla en la oscuridad?

Sí, el tratamiento UV genera un brillo luminoso residual que resulta visible en condiciones de poca luz o aguas turbias, aumentando la visibilidad del señuelo.

¿Qué técnica de recuperación se recomienda?

Deja hundir el señuelo hasta la profundidad objetivo y realiza recuperaciones lentas con pausas. La vibración natural del cuerpo durante el descenso vertical atrae a los depredadores sin necesidad de movimientos bruscos.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

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Hugo Martín Castillo
Especialista en electrónica, accesorios y organización de pesca
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

El calamar blando con doble gancho de Topline Tackle es un señuelo VIB de hundimiento que he puesto a prueba en diversas condiciones a lo largo de varias salidas al mar. Se trata de un artificial pensado para trabajar en columna de agua y fondo, con un perfil que imita la silueta y el movimiento descendente de un calamar real. Lo he probado tanto en el modelo de 90 g como en el de 130 g, y cada uno tiene su nicho de aplicación bien definido. No es un señuelo versátil para cualquier situación, pero cuando las circunstancias lo exigen, cumple con solvencia.

Calidad de materiales y fabricación

El cuerpo está fabricado en TPR (caucho termoplástico), un material que se nota flexible al tacto pero que mantiene una consistencia firme. Tras varias capturas de jurel y alguna lubina de talla media, el cuerpo no presenta deformaciones permanentes ni cortes en los tentáculos, lo cual indica una resistencia adecuada al uso repetido. Los ojos 3D están bien integrados y no se desprenden con facilidad, algo que agradezco porque es un punto débil habitual en muchos artificiales de este tipo.

Los dos anzuelos son de acero alto carbono con punta afilada y cuerpo plano. La geometría del cuerpo plano facilita la penetración, y en mis pruebas la tasa de clavado ha sido correcta. No obstante, el alambre no es de los más gruesos que he visto en esta categoría, y frente a un mero de cierto tamaño en zona de roca, la posibilidad de que el anzuelo se abra existe. Recomiendo revisar la punta después de cada sesión y, si se pesca en fondos rocosos, llevar un afilador de anzuelos a bordo.

El efecto UV del cuerpo es perceptible. No se trata de un brillo fosforescente intenso tipo pintura glow, sino de una luminiscencia residual que se aprecia mejor cuando el señuelo lleva un rato sumergido y las condiciones de luz son bajas. En aguas con turbidez moderada, este detalle marca la diferencia respecto a un señuelo sin tratamiento UV.

Rendimiento en el agua

He probado ambos modelos en el Cantábrico y en el Mediterráneo, con profundidades que iban desde los 20 hasta los 50 metros. El modelo de 90 g lo he utilizado principalmente en calas y zonas de media profundidad, donde la corriente no es excesiva. Su descenso es controlado y la vibración que genera durante la caída es suficiente para atraer la atención de lubinas que patrullan la zona. El de 130 g, con su mayor peso, llega al fondo con mayor rapidez y aguanta mejor las corrientes. Lo he empleado desde embarcación fondeada sobre bajos rocosos, y la capacidad de mantenerse en la zona de pesca sin que la corriente lo arrastre demasiado es notable.

La técnica que mejor resultado me ha dado es sencilla: dejar hundir el señuelo hasta la profundidad objetivo y realizar recuperaciones lentas con pausas. No hace falta animarlo con tirones agresivos; el propio perfil del cuerpo y los tentáculos flexibles generan un movimiento natural durante el descenso vertical que los depredadores interpretan como una presa vulnerable. En sesiones nocturnas, el efecto UV combinado con esta recuperación pausada ha sido especialmente productivo con jureles en banco.

Un aspecto a tener en cuenta es que este señuelo no está pensado para aguas someras. Por debajo de los 5 metros, su perfil de hundimiento y su acción no tienen sentido, y ahí otros artificiales como poppers o spinnerbaits son opciones más lógicas.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Material TPR resistente: soporta bien el uso repetido sin perder forma ni integridad estructural.
  • Efecto UV funcional: aporta visibilidad real en condiciones de poca luz y aguas con turbidez.
  • Doble anzuelo con geometría plana: mejora la probabilidad de clavado en bocas duras.
  • Dos pesos bien diferenciados: permiten adaptar la profundidad de trabajo sin cambiar de señuelo.
  • Acción natural en descenso: no requiere recuperación técnica compleja, lo que facilita su uso.

Aspectos mejorables:

  • Resistencia del anzuelo en fondos rocosos: el alambre podría ser de mayor sección para abordar especies de mayor porte sin riesgo de apertura.
  • Falta de anilla reforzada: la conexión entre el cuerpo y la línea podría beneficiarse de un anillamiento más robusto, especialmente en el modelo de 130 g donde las cargas son mayores.
  • Gama de colores limitada: la descripción no menciona variedad cromática, y disponer de tonos más adaptados a aguas claras sería un plus.

Veredicto del experto

El calamar blando con doble gancho de Topline Tackle es un señuelo honesto y bien concebido para su propósito: pescar en profundidad con una acción natural que no exige gran técnica por parte del pescador. Su relación calidad-precio es razonable dentro del segmento de artificiales de hundimiento, y el TPR empleado ofrece una durabilidad que supera la media de muchos competidores de precio similar.

Lo recomiendo para pescadores que trabajen desde embarcación o desde costa en zonas con desnivel pronunciado, especialmente en sesiones nocturnas o con agua algo turbia donde el efecto UV aporta ventaja. Si buscas un señuelo para superficie o para aguas poco profundas, este no es tu artificial. Pero si lo que necesitas es bajar rápido, mantener la zona de pesca y provocar picadas de lubinas, jureles o meros con una recuperación sencilla, este calamar blando cumple sin rodeos.

Un consejo práctico: tras cada salida, lava el señuelo con agua dulce y revisa el filo de los anzuelos. Un pequeño repaso con piedra de afilar o lima fina prolongará la vida útil del conjunto y evitarás perder piezas por un clavado deficiente.

Publicado: 21 de mayo de 2026

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