Descripción
DORISEA-sedal de Pesca trenzado BLADE S9 (9 hebras) para lanzar con control
El DORISEA-sedal de Pesca trenzado BLADE S9 con 9 hebras de PE combina suavidad al recubrir la superficie y baja memoria, así que se nota una respuesta más directa al recoger y al lanzar. En salidas reales—desde orillas con viento hasta jornadas en barco—ayuda a mantener la línea “quieta” y a cortar el agua con menor resistencia.
Longitud y uso: 300 m o 500 m, agua dulce y salada
Disponible en 300M o 500M, es una opción práctica para quien busca rendimiento sostenido durante muchas salidas. Su construcción trenzada de fibras de PE de alta resistencia aporta dureza y fuerza, útil cuando hay que frenar peces con decisión o mantener tensión en el fondo. Es apto para agua salada y agua dulce.
Diámetros habituales (elige por resistencia)
Según el parámetro básico de la línea:
- #0,8 → 0,15 mm (18LB / 8,1 kg)
- #1,5 → 0,20 mm (25LB / 11,25 kg)
- #2,5 → 0,26 mm (35LB / 15,75 kg)
- #4,0 → 0,33 mm (50LB / 22,5 kg)
Cómo mantenerlo para que rinda más
Límpialo después de pesca en sal (agua dulce y secado), evita fricción continua sobre cantos y revisa nudos antes de cada jornada. Conserva la tensión al guardar la bobina para aprovechar su baja memoria.
Preguntas Frecuentes
¿De qué material está hecho este sedal?
Está fabricado con hilo de PE trenzado de 9 hebras.
¿Qué longitudes incluye?
Tiene versiones de 300 m y 500 m.
¿Sirve para agua salada y agua dulce?
Sí, está indicado para ambos tipos de agua.
¿Qué resistencia debo elegir?
Depende del “número” y su equivalente: elige el diámetro/“LB” más adecuado para tu montaje y especie objetivo.
¿Qué significa que tenga “extremo”?
La ficha indica que incorpora extremo, pensado para preparar el montaje de forma más cómoda.
¿Cómo se recomienda cuidarlo para alargar su vida útil?
Se recomienda enjuagar si se usa en sal, secar, evitar rozamientos fuertes y revisar nudos con frecuencia.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He usado este sedal trenzado de PE de 9 hebras en salidas muy distintas, desde pescar a fondo en rías con viento racheado hasta lanzamientos en embalses con poca corriente y algún que otro día de robalo o lubina en zona de roquedo. Lo primero que noto en el manejo es su respuesta “limpia”: al recoger, la línea transmite el contacto con bastante rapidez y, al lanzar, no se “comporta” como esas trenzas que siguen enrolladas y obligan a corregir el hilo con el pulgar.
Esa combinación de baja memoria y recubrimiento que ayuda a que el trenzado “se deslice” hace que sea un sedal especialmente cómodo para quien busca control del señuelo y, a la vez, una transmisión directa de las picadas cuando pescas con montaje de tensión (lead, plomo variable o aparejos donde necesitas mantener firmeza).
En mi experiencia, donde más se aprecia su carácter es en tres situaciones: lanzar a media distancia, pescar con viento (cuando la línea debe permanecer ordenada) y mantener tensión constante sobre fondo con peces que no “dan” la pelea de golpe.
Calidad de materiales y fabricación
Estamos ante un trenzado de PE de 9 hebras, y eso se nota en la uniformidad del conjunto. En trenzados de este tipo, la sensación en la mano suele depender de dos factores: cómo está asentado el haz y cómo se comporta el recubrimiento superficial. Aquí he observado que el sedal mantiene una textura relativamente suave al tacto y, sobre todo, que tiende menos a “abrirse” o a formar pequeñas irregularidades cuando lo friccionas contra guías o anillas durante horas.
También me ha gustado la estabilidad del diámetro dentro de lo que cabe esperar en una trenza de PE para pesca. No es un hilo “elástico” como pasa con monofilamentos; por eso, si el trenzado está bien hecho, transmite muy poco retraso. En la práctica, esa consistencia se traduce en: menos variación de sensaciones entre coladas, y menos tendencia a que la línea “se vuelva rara” tras varios lances o tras secarse después de una sesión en sal.
Sobre los diámetros y resistencias, me parece un producto pensado para encajar con montaje real, porque los equivalentes típicos que uso (por ejemplo, 0,15 mm para opciones ligeras, 0,20 mm y 0,26 mm para pesca general a media distancia, y 0,33 mm cuando ya quieres aguantar más firmeza y roce) están muy alineados con lo que busco según especie y entorno. Lo importante, en cualquier caso, es que el sedal no se “imponga” al señuelo: a partir de ciertos grosores, sí puedes notar más resistencia al viento y en el agua, y ahí conviene afinar el plomo o revisar la carga del montaje.
Un detalle de uso relevante es que lleva extremo para preparar el aparejo con más comodidad. En mi rutina, esto ayuda a reducir el tiempo de “arreglo” en puerto o en el coche, y sobre todo a la hora de hacer cambios rápidos de terminal o de montaje.
Rendimiento en el agua
Donde mejor se mide una trenza es en la combinación de tensión + dirección + fricción. En este sedal, mi impresión es que el comportamiento es sólido:
- Lanzamientos con control: al lanzar, se nota que la línea no “se queda” tan memorizada como otros trenzados más rígidos. Eso mejora la precisión porque evitas que la línea forme lazos pequeños o se comporte de forma errática en el primer tramo tras salir de la puntera.
- Viento en orilla: cuando el viento te abre la trayectoria, una trenza con baja memoria ayuda a que la línea se mantenga más “quieta” durante el asentamiento del montaje. Esto no elimina el efecto del viento, pero sí reduce esa sensación de “lucha” constante de la línea contra el montaje.
- Pesca a fondo con tensión: en jornadas de fondo, sobre todo cuando hay roca o cantos, mantener la tensión es clave para clavar bien. El trenzado transmite contacto rápido con menos hundimiento del montaje respecto a líneas más elásticas. Yo lo noté en picadas de peces que tocan y se van: tienes más margen para corregir dirección y tiempo de clavada.
- Sensibilidad y lectura: al recoger, el hilo actúa como un “cable” bastante consistente. Se traduce en poder diferenciar mejor entre enganche leve, arrastre por vegetación y picada real. Eso es especialmente útil en zonas con cambios de fondo o donde alternas zonas de arena y piedra.
En barco, lo usé en días con oleaje moderado y cabeceo. Ahí agradeces dos cosas: que la línea no se desordene en la salida y que la tensión no se “absorba” en la elasticidad (porque el PE, al ser poco elástico, no te introduce ese retraso). Eso facilita trabajar el montaje con una cadencia más estable.
Sobre agua dulce, en embalses con vegetación y fondos irregulares, el rendimiento se mantiene, pero ahí es donde más influye el mantenimiento: si acumulaba suciedad o salitre, la fricción aumentaba ligeramente y la suavidad bajaba. Tras enjuague y secado, el tacto volvía a su estado “de salida”.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Baja memoria: mejora el manejo y la precisión, sobre todo tras muchos lances o cuando pesco con viento.
- Respuesta directa: buena transmisión de contacto, útil tanto para clavada como para lectura de fondo.
- Trenzado uniforme de PE: se nota en el tacto y en cómo se comporta al recuperar.
- Versatilidad por diámetros: facilita elegir resistencia según especie, distancia y riesgo de roce.
Aspectos mejorables
- Sensibilidad al roce constante con cantos: como cualquier trenzado de PE, si el montaje trabaja “a ras” de piedra durante mucho tiempo, con el uso se puede degradar por microcortes. No es un fallo del producto, pero sí una variable real: conviene controlar el estado y cambiar antes de que se vea desgaste.
- Gestión del montaje en entornos muy sucios: cuando el agua tiene mucha carga de partículas o cuando hay vegetación, el trenzado puede acumular residuos. En ese escenario, la mejora de rendimiento vuelve a depender del enjuague y del orden al guardarlo.
- Elección de grosor con cabeza: usar un diámetro más alto del necesario te da aguante, pero también puedes notar más resistencia al viento y una recuperación menos “fina” para técnicas exigentes con señuelos ligeros. Aquí la clave es ajustar resistencia al tipo de pesca y al alcance real que practicas.
Veredicto del experto
Es una trenza de PE de 9 hebras que encaja especialmente bien en pesca donde se valora el control: lanzamientos con precisión, lectura de fondo y mantenimiento de tensión para clavar con decisión. En mi experiencia funciona con naturalidad tanto en agua salada (orilla con viento y zonas de roquedo) como en agua dulce (embalses y tramos con vegetación), siempre que asumas un punto básico: el trenzado recompensa el cuidado.
Si tengo que recomendar el uso, lo haría así: elige el diámetro según riesgo de roce y tamaño de pez, no solo por “fuerza en etiqueta”; usa siempre un terminal adecuado y revisa nudos antes de cada jornada. Y para la durabilidad, mi rutina es simple y efectiva: enjuagar tras sal, secar bien, evitar que el sedal roce continuo contra cantos al recoger, y guardar con tensión para conservar su orden y su baja memoria. Con ese mantenimiento, la línea se mantiene fiable y consistente durante muchas salidas, que al final es lo que más se agradece cuando llevas una temporada entera a cuestas.
11,19 € 14,35 €
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