Descripción
5 piezas 3 colores 1,3g-10,5g tungsteno lágrima tiro pesas accesorios de pesca
Juego de 5 piezas 3 colores 1,3g-10,5g tungsteno lágrima pensado para ajustar el peso del montaje según la profundidad y la corriente, manteniendo el señuelo en la zona de ataque. La forma lágrima facilita un hundimiento relativamente estable y ayuda a que el aparejo se mantenga más “controlado” al lanzar y recoger.
Para qué sirve en pesca (y cómo elegir el gramaje)
- 1,3–3 g: suelen ir bien en poca profundidad o corrientes suaves, para presentaciones más ligeras.
- 5–10,5 g: útiles cuando necesitas ganar fondo rápido o compensar agua con más movimiento.
- Tres colores: orientativos para organizar montajes o diferenciar gramajes en tu caja.
Uso y montaje práctico
- Selecciona el peso que te lleve al “ritmo” de trabajo deseado (hundimiento y recuperación).
- Coloca el accesorio en tu montaje de tiro conforme a tu sistema habitual (línea, terminal o fijación que uses).
- Haz pruebas cortas: ajusta un paso de gramaje si no llegas a la profundidad objetivo o si la deriva es excesiva.
Mantenimiento rápido
Limpia con agua tras usar en salobre o agua con barro y seca antes de guardar. Revisa el estado del montaje para mantener una conexión firme.
Preguntas Frecuentes
¿Qué incluye el paquete?
Incluye 5 piezas de tungsteno con 3 colores y un rango de 1,3 g a 10,5 g.
¿Para qué tipo de pesca sirve la forma lágrima?
Suele utilizarse en montajes donde interesa un hundimiento eficiente y una presentación más controlada.
¿Cómo elijo entre 1,3 g y 10,5 g?
Depende de la profundidad y la corriente: más gramaje para bajar más rápido y/o compensar más movimiento del agua.
¿Se pueden usar con cualquier montaje?
Funciona como accesorio de peso para montajes de pesca; ajusta la fijación a tu sistema habitual.
¿Cómo se cuida para que dure más?
Limpia y seca tras la jornada, y revisa la fijación para evitar holguras.
5 piezas 3 colores 1,3g-10,5g tungsteno lágrima tiro pesas accesorios de pesca: un set práctico para afinar el descenso y la estabilidad del montaje según el día de pesca.
Con la garantía de:
Opiniones (2)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Están muy bien hechos, ¡altamente recomendados!
Están muy bien hechos, ¡altamente recomendados!
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He usado sets de plomos/pesos de tungsteno tipo “lágrima” para pesca de aproximacion y control del fondo —sobre todo cuando quiero que el montaje llegue rápido a la zona útil y, a la vez, que el aparejo no se vuelva errático. En esta gama de pesos, el gran valor suele estar en la graduación: con varios gramajes puedes adaptar el hundimiento y la deriva sin tener que cambiar toda la configuración cada vez.
La forma lágrima, además, marca una diferencia práctica. En mi experiencia, favorece un descenso relativamente estable y un comportamiento más “limpio” durante la recogida que otras geometrías más planas o cilíndricas. No es magia: si hay corriente fuerte o viento cruzado, el aparejo va a moverse, pero la lágrima tiende a mantener el conjunto más predecible, lo que se nota especialmente en perchas, black bass de embalses y doradas en tramos de agua algo movida.
Lo que más me gusta de este tipo de set es su encaje natural en una forma de pescar muy concreta: ajustar al ritmo del agua. En lugar de intentar forzar siempre la misma presentación, vas buscando el “punto” en el que el montaje cae a fondo sin quedarse suspendido y, al recoger, no se te va demasiado arriba.
Calidad de materiales y fabricación
El tungsteno, cuando está bien trabajado, tiene dos ventajas claras frente a plomos de plomo tradicional: mayor densidad (mismo peso en menos volumen) y sensación de montaje más compacto. En la práctica, eso se traduce en que el peso ofrece mejor “autoridad” sobre la trayectoria, especialmente cuando pescas con terminales finos o cuando necesitas que el conjunto pase por zonas con vegetación sin abrir la estructura de forma exagerada.
En acabados, suelo fijarme en tolerancias y calidad del grabado/forma: que no haya rebabas en el punto de contacto, que el cuerpo mantenga el perfil consistente y que la fijación (anclaje o paso) no genere holguras. En este tipo de accesorios, lo más delicado no es el peso en sí, sino la unión con el resto del montaje: si el agujero o el sistema de enganche queda “justo” y bien centrado, el conjunto trabaja con menos torsión y menos fatiga en el terminal.
Sobre los tres colores, yo los uso más como herramienta de organización que como indicador real de comportamiento en el agua. Aun así, el pintado (si lo lleva) debería ser resistente a roce y salpicaduras de barro. Tras varias sesiones, cuando la pintura se degrada en exceso, acaba quedándose en el agua o raspándose con el paso por guías/vegetación; aquí lo importante es que no afecte al rozamiento ni genere partículas que luego acaben en el terminal.
Rendimiento en el agua
He probado estos gramajes en tres escenarios bastante típicos en España: rías y canales con deriva moderada, embalses con viento y corrientes residuales cerca de presas/compuertas, y tramos de río con agua más “abierta” donde el fondo no es totalmente uniforme.
Con gramajes bajos (zona baja del rango): los utilizo cuando quiero mantener el montaje controlado a poca profundidad o cuando la corriente es suave. Aquí la lágrima ayuda porque el aparejo no cae en picado de forma exagerada. El resultado suele ser una presentación más “natural” con menos rebote en la recogida. Para especies como perca y black bass en zonas de rocas o vegetación baja, ese punto es clave: si el peso cae demasiado agresivo, te arranca la presentación de la columna de agua donde el pez está dispuesto a atacar.
Con gramajes medios: son mi base cuando necesito llegar al fondo y, a la vez, que la deriva no se coma el trabajo. Con black bass en embalse, sobre todo en días de luz cambiante, ajusto para que el señuelo o el cebo toque fondo lo justo y no se quede “atrapado” durante largos segundos. El set de pesos permite ir bajando o subiendo rápidamente hasta que el montaje marca el ritmo que busco.
Con gramajes altos (zona alta del rango): se notan especialmente si hay corriente o si pescas en profundidad donde el hundimiento rápido marca la diferencia. En ríos con agua movida o en zonas con viento que levanta la línea, un peso más alto reduce el tiempo que el conjunto pasa fuera del rango. Con doras o ciprínidos grandes de comportamiento más lento, esa estabilidad ayuda a que el pez tenga el montaje más tiempo “visible” y no lo pierdas por falta de contacto con el fondo.
En cuanto a tolerancia del aparejo, el tungsteno suele ayudar a mantener mejor el contacto: aunque la caña y el hilo sean finos, el peso “manda” y evita que el montaje quede flotando. Eso sí: si te pasas de gramaje, el montaje puede quedar demasiado rígido en la caída y disminuir la naturalidad en la recogida lenta.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Ajuste fino real: la disponibilidad de varios gramajes te permite reaccionar rápido a cambios de profundidad y corriente sin rehacer el montaje.
- Comportamiento controlado por la forma lágrima: suele mejorar la previsibilidad del descenso y la recogida frente a cuerpos menos hidrodinámicos.
- Uso práctico en caja: los tres colores facilitan tener “familias” de pesos localizadas, especialmente cuando vas alternando técnicas o zonas.
Aspectos mejorables (desde el uso)
- Fijación y alineación: es el punto donde más varía la calidad entre gamas. Yo recomendaría comprobar en la primera salida que el enganche queda centrado y que no hay juego excesivo al mover el conjunto con la mano.
- Resistencia del acabado: si el recubrimiento (color) es muy blando, puede aparecer desgaste en contactos repetidos con piedras o vegetación. No suele ser un problema estructural, pero sí afecta a la limpieza y a que el peso “ensucie” el terminal con restos.
- Consistencia entre piezas: cuando usas varios gramajes, esperas que el rendimiento sea progresivo. Si una pieza del rango se desvía (por forma ligeramente distinta o por peso real distinto), se nota sobre todo al afinar en cambios de un par de metros.
Veredicto del experto
Lo veo como un set muy utilizable para pesca de fondo y pesca de precisión donde el control de la trayectoria manda. Si te mueves entre poca profundidad y tramos más profundos, o si la corriente cambia con el viento y la hora, tener varios gramajes tipo lágrima te evita “inventar” presentaciones con un solo peso.
Mi recomendación práctica: antes de lanzarte a pescar serio, haz dos o tres pruebas cortas en el mismo punto, con la línea bien tensada, para calibrar cuánto tarda el montaje en tocar fondo y cómo se comporta en recuperación. Ajusta el gramaje buscando el equilibrio entre contacto con el fondo y naturalidad del movimiento. En mantenimiento, yo los limpio con agua tras jornadas con salobre o barro y reviso la fijación para que el montaje no coja holguras con el uso. Así es como estos pesos sacan el mejor rendimiento día tras día.
5,99 €
Productos relacionados
- Línea trenzada PE JOF multifilamento súper resistente para pesca
- Perlas luminosas fluorescentes para pesca en agua salada y dulce
- Señuelo popper flotante lápiz con cola giratoria para mar
- Giratorios de nudo para frijoles espaciales con soporte flotante
- Anillas para señuelos de acero inoxidable negras con conectores
- Cuaderno de Pesca con Encuadernación Espiral Tapa Dura Premium