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Plomo Tungsteno Lágrima para Drop Shot

(Votos: 3) 13 unidades vendidas

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Descripción

Plomo de tungsteno de lágrima: control de profundidad con menos volumen

Este plomo de tungsteno de lágrima está pensado para pescadores que necesitan ajustar el hundimiento de sus señuelos con precisión sin añadir volumen innecesario al montaje. Gracias a su núcleo de tungsteno de alta densidad, consigue más peso en menos espacio que los plomos de plomo tradicionales: lances más directos, menos resistencia al aire y una presentación más natural en la capa de agua objetivo.

La geometría tipo gota no es solo estética: estabiliza el señuelo durante la caída y evita giros indeseados en corrientes moderadas. En la práctica, se nota sobre todo cuando pescas con vinilos o jigs ligeros y necesitas que el conjunto llegue al fondo rápido sin "paracaidismo".

Pesos disponibles: elige según la situación

PesoUso típico
1,8 – 2,7 gAguas someras, presentaciones sutiles
3,5 – 5,3 gProfundidad media, corriente ligera
7 – 10,5 gCalado rápido, viento en contra
14 gFondos profundos, corrientes fuertes

Packs de 5 o 10 unidades: listos para cambiar sobre la marcha

Se venden en blísteres de 5 o 10 piezas. Llevar varias tallas en la caja de aparejos permite adaptar el montaje en segundos cuando cambian las condiciones —marejada, hora del día, actividad de los peces— sin tener que rehacer nudos complejos.

Preguntas Frecuentes

¿Qué pesos incluye la gama?

Desde 1,8 g hasta 14 g en siete tallas escalonadas (1,8 / 2,7 / 3,5 / 5,3 / 7 / 10,5 / 14 g).

¿Cuántas unidades trae cada pack?

Dos opciones: pack de 5 unidades o pack de 10 unidades.

¿De qué material es exactamente el núcleo?

Tungsteno de alta densidad (≈19,3 g/cm³), considerablemente más denso que el plomo (11,3 g/cm³).

¿Sirve para pesca en mar y agua dulce?

Sí. Su forma y densidad funcionan en ambos medios; enjuaga con agua dulce tras usarlo en salobre para alargar su vida útil.

¿Cómo se monta en el aparejo?

Se ensarta en la línea principal antes del bajo o se fija con una goma stopper; el orificio central está pulido para evitar desgaste del nylon o trenzado.

Con la garantía de:

Opiniones (3)

Opiniones de clientes que compraron este producto

А***н RU
7/19/2026
5/5
Variante: Color:Marrón
Б***ч RU
3/13/2026
5/5
Variante: Color:Dorado
3***r PL
12/17/2025
5/5
Variante: Color:Marrón

Análisis de Experto

C
Carmen López Martínez
Especialista en surfcasting y pesca desde costa
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Llevo varias temporadas llevando estos plomos de tungsteno en la caja de aparejos, y se han convertido en mi referencia para montajes ligeros donde la presentación lo es todo. La geometría de lágrima no es un capricho estético: cumple una función hidrodinámica real. He probado alternativas esféricas, cilíndricas y de oliva, pero esta forma ofrece el mejor compromiso entre estabilidad en la caída y ausencia de giros parásitos cuando la corriente aprieta o cuando recupero con tirones secos. El rango de pesos —desde 1,8 g hasta 14 g— cubre el 90 % de mis necesidades en rockfishing, light jigging y pesca al lanzado con vinilos en estuarios y rompientes. No es un plomo para todo, pero en su nicho es imbatible.

Calidad de materiales y fabricación

El núcleo de tungsteno de alta densidad (≈19,3 g/cm³) se nota en mano nada más sacarlo del blíster. Un plomo de 7 g de esta serie ocupa sensiblemente menos volumen que uno de plomo de 10 g, y esa compacidad se traduce en dos ventajas inmediatas: menor resistencia al aire en el lance y una silueta más discreta bajo el agua. El acabado mate oscuro evita destellos innecesarios en días soleados, algo que agradezco cuando busco lubinas recelosas en agua clara.

El orificio central está pulido con esmero; he pasado trenzado PE 0,8 y fluorocarbono 0,25 mm sin notar rozaduras tras jornadas enteras de lances. En plomos de plomo baratos el borde del taladro suele ser el punto débil que acaba partiendo el bajo tras unas horas de pesca; aquí no he tenido ningún incidente. La inserción del tungsteno en la carcasa —que parece una aleación ligera con recubrimiento anticorrosión— está bien resuelta: no hay holguras ni rebabas, y tras enjuagues sistemáticos con agua dulce después de cada salida en mar, no ha aparecido ni un punto de óxido en los ejemplares que llevan más de un año en uso.

Los blísteres de 5 y 10 unidades están pensados para el pescador que cambia de peso sobre la marcha. Llevar dos o tres tallas en el bolsillo del chaleco permite adaptarse a la marejada o a la hora del día sin volver al coche. El packaging es funcional, compacto y resiste el trajín de la caja de aparejos mojada.

Rendimiento en el agua

He usado esta gama en escenarios muy distintos: desde calas someras de la Costa Brava con 1,8-2,7 g para presentar gusanas de 2 pulgadas sobre praderas de posidonia, hasta desembocaduras del Cantábrico con 10,5-14 g para mantener un jig de 15 g pegado al fondo con corriente de 2-3 nudos. La respuesta es consistente.

En lances largos con trenzado fino, la menor sección del plomo reduce el efecto «paracaídas» que sufren los plomos de plomo de igual peso. Gano metros de distancia y, sobre todo, precisión: el señuelo entra en el agua con una trayectoria más limpia y alcanza la capa de agua objetivo antes. Con vinilos tipo shad de 3-4 pulgadas y plomos de 3,5-5,3 g, la caída es vertical y estable; el señuelo no gira sobre su eje, lo que evita que la cola se enrede en la línea —un problema frecuente con plomos esféricos en corrientes transversales.

En pesca a fondo con goma stopper, el plomo se queda fijo en la posición elegida sin deslizarse involuntariamente, pero permite ajustar la profundidad en segundos tirando del stopper. He probado también el montaje «drop shot» inverso con el plomo por debajo del señuelo, y la forma de lágrima mantiene el conjunto equilibrado sin que el plomo tienda a adelantarse al vinilo en la recuperación.

Donde más se nota la densidad del tungsteno es en viento en contra. Con 7-10,5 g consigo lances que con plomo de plomo equivalente me obligarían a subir un tamaño, con el consiguiente aumento de volumen y pérdida de sensibilidad. La transmisión de la picada a través del plomo es nítida; al ser más duro que el plomo, no amortigua las vibraciones sutiles de una lubina tocando el vinilo con la boca.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Lo que destaca:

  • Relación peso/volumen insuperable frente al plomo tradicional.
  • Estabilidad en caída: nada de giros indeseados en corrientes moderadas.
  • Orificio pulido de fábrica: cero desgaste en trenzados finos y fluorocarbonos.
  • Acabado mate discreto y resistente a la corrosión con mantenimiento básico.
  • Escalado de pesos lógico: saltos de 0,9-1,8 g en la zona baja y de 3-3,5 g en la alta, lo que permite afinar mucho.

Lo que se podría mejorar:

  • El precio unitario es sensiblemente superior al plomo de plomo; en pesqueras con muchos enganches (rocas afiladas, restos de redes) duele perder una unidad de 14 g. Para esos días llevo plomos de plomo baratos de sacrificio y reservo el tungsteno para zonas limpias.
  • En tallas de 1,8 y 2,7 g el orificio es justo para nudos gruesos; si usas unión Albright o FG con trenzado >PE 1,0, puede costar pasarlo. Yo suelo ensartar antes de hacer el nudo final o uso un stopper de goma fina.
  • La gama salta de 10,5 g a 14 g; echo en falta una talla intermedia de 12 g para transiciones suaves en fondos de 25-30 m con corriente variable.

Veredicto del experto

Si tu pesca se basa en la precisión —light rockfishing, eging ligero, pesca al lanzado con vinilos en estuarios, drop shot en embalses—, estos plomos de tungsteno de lágrima son una inversión que se amortiza en lances más largos, presentaciones más naturales y menos tiempo rehaciendo montajes por roturas en el taladro. No son para todo: en surfcasting pesado, curricán o pesca a gran fondo con plomos de 50 g arriba, el plomo de plomo sigue siendo rey por economía. Pero en el rango de 1,8-14 g, donde cada gramo y cada milímetro de perfil cuentan, el tungsteno marca la diferencia.

Mi consejo: compra un blíster de 10 unidades con las tallas 2,7 / 3,5 / 5,3 / 7 / 10,5 g —cubre el 80 % de situaciones en costa atlántica y mediterránea— y guarda el de 14 g para días de mar de fondo o corrientes de ría fuertes. Enjuágalos siempre con agua dulce al volver a casa; el recubrimiento aguanta, pero la sal es implacable a largo plazo. Y ten a mano unos stoppers de goma de 1,5 mm: son el compañero perfecto para ajustar la profundidad sin nudos adicionales. Con ese kit en el chaleco, tienes el control de profundidad resuelto para casi cualquier salida ligera.

Publicado: 23 de agosto de 2026

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