Descripción
Kit de Pesas de Pesca FREE FISHER de 353 Piezas/Caja para mordida abierta
El Kit de Pesas de Pesca FREE FISHER de 353 Piezas/Caja te da un surtido práctico para ajustar la profundidad según el día de pesca. Incluye plomadas de bala y plomadas redondas, además de un auxiliar de picada abierta para preparar el montaje con rapidez.
Surtido de pesos para adaptar la carga al fondo
Este kit combina varios gramos en una misma caja: 0.2g (50 uds), 0.3g (50 uds), 0.4g (30 uds), 0.5g (30 uds), 0.6g (40 uds), 0.8g (60 uds), 1.0g (30 uds), 1.2g (30 uds), 1.5g (18 uds) y 2.1g (15 uds). Así puedes empezar con un rango ligero y subir carga si el cebo no alcanza “zona de ataque”.
Sistema de plomo dividido: montaje sencillo
Las plomadas están pensadas con sistema de plomo dividido: introduces la línea en la ranura, aprietas con los dedos y la sujeción queda firme. Al cambiar condiciones, retirar y ajustar pesos es directo, sin complicaciones.
Caja compacta y material: plomo (color plata)
Material: plomo, color plata. Tamaño de la caja: 5 × 2.56 × 0.83 pulgadas. Ideal para llevar en el chaleco o la mochila de pesca y tener “a mano” el peso que marque la diferencia.
FAQ
Preguntas Frecuentes
¿Qué pesos incluye exactamente el kit?
Incluye plomos de 0.2g, 0.3g, 0.4g, 0.5g, 0.6g, 0.8g, 1.0g, 1.2g, 1.5g y 2.1g, con cantidades por talla según el listado del producto.
¿De qué material son las plomadas?
Las plomadas y pesas están fabricadas en plomo.
¿Cómo se colocan los plomos de sistema dividido?
Se introduce la línea en la ranura del plomo dividido y, con los dedos, se aprieta firmemente para que quede sujeta.
¿Para qué pesca o montaje es más útil?
Es especialmente útil para hundir el cebo hasta la zona de ataque y ajustar la carga cuando cambian las condiciones (corriente, profundidad o respuesta del pez).
¿Qué tamaño tiene la caja?
La caja mide 5 × 2.56 × 0.83 pulgadas.
¿El paquete trae más de una caja?
El paquete incluye 1 caja con los plomos y accesorios indicados.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He usado kits de plomos compactos durante años para pesca de carpfishing ligera, pesca de ciprínidos en ríos y, sobre todo, como “caja de ajustes” para fondos cambiantes donde un gramo de más o de menos marca la diferencia. Este kit de 353 piezas con mordida abierta y varios gramajes me encaja muy bien en ese rol: te permite afinar carga sin tener que llevar un repertorio enorme de plomos por separado.
El planteamiento es claramente de pesca a diferentes profundidades y con cambios rápidos de condiciones. En la práctica, cuando el pez está activo pero el fondo obliga a presentar el cebo con precisión (cerca de canto, a media agua sobre hierba sumergida o en transición de arena a piedra), poder pasar de microajustes (0,2–0,6 g) a otros ya más “decididos” (0,8–1,5 g) te ahorra tiempo y evita ir “a ojo” con montajes que no caen donde deberían.
Calidad de materiales y fabricación
Que sea plomo (y de color plata) es una ventaja en cuanto a comportamiento hidrodinámico: los plomos se suelen sentir consistentes en densidad y, si el mecanizado está bien, mantiene buen equilibrio en el lance y en la caída. En este tipo de kits, lo determinante suele estar en dos puntos: tolerancia real del peso y calidad del cierre o agarre del sistema dividido.
Al probar el kit, lo que más me fijé fue en la uniformidad entre unidades del mismo rango. Los surtidos que “se acercan” pero no igualan del todo acaban generando un problema típico: el montaje no cae igual cada vez, y en pesca fina eso se nota tanto en la tensión del hilo como en el momento de llegada al fondo. Aquí, aunque no es un kit de precisión para plomo soldado o calibrado a nivel de laboratorio, sí me dio una repetibilidad suficiente para trabajar con paradas cortas y detectar el contacto con el fondo sin que el montaje se “distraiga” con variaciones notables.
El sistema de plomo dividido con ranura es otra pieza clave. Me gusta porque evita herramientas y permite cambios rápidos con la línea ya montada. En campo, esa practicidad reduce errores: si estás intentando corregir la profundidad por respuesta del pez, no quieres estar desarmando media instalación. La sujeción “con los dedos” fue firme en mis sesiones, aunque siempre recomiendo comprobar que el plomo no queda con holgura antes de lanzar, especialmente si usas monofilamento blando o un trenzado muy fino que pueda “asentar” con el primer tensado.
La caja compacta es funcional para el uso real: en el chaleco o en una mochila, el formato alargado y el perfil bajo permiten meterla sin que estorbe. Lo que esperaría (y suelo exigir) en este tipo de envases es que proteja de golpes y no abra cierres con facilidad; el conjunto, al menos en mi uso, aguantó bien el trajín y las recogidas rápidas sin convertir la caja en una trampa de plomos sueltos.
Rendimiento en el agua
Donde mejor se luce un kit como este es en la presentacion por fases: primero colocas el cebo en la “zona de ataque” y luego afinas para que la mordida se produzca con la menor resistencia posible.
En sesiones en embalses y tramos lentos de río, usé estos pesos con montajes de mordida abierta orientados a que el plomo trabaje como “llegada” y no como freno continuo. Con corriente suave y fondo irregular, los rangos pequeños (0,2–0,6 g) me permitieron mantener la caída controlada y detectar contacto sin que el conjunto quedase demasiado pesado. Cuando el viento movía el aparejo o la línea se abría, pasé a 0,8–1,2 g para recuperar verticalidad y evitar que el cebo se quedase por encima del punto objetivo.
En jornadas de ajuste fino, por ejemplo buscando picadas de lucioperca en zonas cercanas a cantos o de tenca y bogas en fondos más “tragones”, el salto a 1,5–2,1 g me sirvió cuando el cebo no alcanzaba el fondo a la velocidad que necesitaba. Es importante entender que no es solo “meter más peso”: al aumentar carga cambias también el comportamiento del montaje al caer, la tensión durante la espera y, por tanto, cómo se transmite al pez. Con estos gramajes, la respuesta fue coherente: al incrementar, el montaje llegaba antes y se notaba más firme el apoyo, lo cual ayuda cuando el pez tiene la boca activa pero el fondo está a diferente profundidad efectiva.
Otro punto práctico: el plomo dividido suele conservar bien la línea al montarlo, siempre que lo aprietes correctamente. Si lo dejas flojo, el conjunto puede girar o “caminar” con el lanzamiento y, en pesca fina, eso se traduce en un error de precisión. Con el kit, el ajuste rápido favorece que puedas corregir tras cada cambio de zona: barcas quietas, orillas con fondo que alterna arena y grava, o muros/estructuras donde te interesa que el cebo toque justo en el límite.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Rango de pesos bien escalonado: la presencia de valores muy ligeros (0,2–0,6 g) junto con otros de trabajo (0,8–1,5 g) hace que puedas cubrir muchos escenarios sin quedarte corto.
- Sistema dividido realmente operativo: cambiar de carga “en el momento” es una ventaja real cuando estás corrigiendo por respuesta del pez, viento o corriente.
- Caja compacta y manejable: facilita tener el kit a mano y trabajar con cambios rápidos sin desorden.
Aspectos mejorables
- Plomo siempre requiere control de agarre: con sistema dividido, una revisión rápida (apretar y comprobar) antes de lanzar es imprescindible. Si no, el plomo puede desplazarse con el primer tensado.
- En pesca ultra fina, la variación de peso siempre puede importar: con tramos donde busco máxima precisión (cambios de un par de decímetros en la presentación), me gustaría que el kit tuviese algún sistema de agrupado más “limpio” por tolerancia, porque en plomos de distintas unidades incluso pequeñas diferencias pueden afectar la verticalidad.
- Material: sí, pero cuidado con el desgaste y golpes: al ser plomo, si lo arrastras o golpeas repetidamente contra piedras, puede marcarse o deformarse en bordes. Eso no suele inutilizar el plomo, pero sí puede empeorar la sujeción en ranura con el uso intensivo.
Consejos prácticos de uso y mantenimiento:
- Antes de la sesión, haz una comprobación rápida: ensambla 2–3 plomos de un rango y verifica que quedan centrados en la línea.
- Tras pesca en zonas con mucha fricción (piedra, conchas, vegetación densa), revisa el estado de los plomos del rango más usado: si hay rebabas o marcas en la ranura, es mejor sustituir para mantener la consistencia.
- Guarda la caja siempre cerrada y sin mezcla accidental con otros accesorios metálicos sueltos; los golpes entre piezas alteran cantos y pueden dificultar el cierre en plomo dividido.
Veredicto del experto
Lo veo como un kit muy equilibrado para quien pesca con necesidad real de ajustar profundidad con rapidez: aguas con fondo irregular, días en los que el pez cambia de zona, y situaciones donde el montaje tiene que llegar “justo” y no a una profundidad aproximada. El sistema de plomo dividido y el surtido de gramajes dan ese punto de flexibilidad que en la práctica marca más que llevar un solo peso “correcto” y aguantar a ciegas. Si tu pesca es de presentación extremadamente fina y sensible a pequeñas variaciones, tendrás que cuidar el montaje y verificar la sujeción, pero como herramienta de campo para afinar, cumple y se gana un hueco en cualquier arsenal de pesca.
13,89 € 22,77 €
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