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Insertos de carburo de tungsteno para taladrado profundo en CNC

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Descripción

Insertos de Fresado de Carburo de Tungsteno R424.9-180608-23 para taladrado profundo en CNC

Los insertos de fresado de carburo de tungsteno de alto rendimiento R424.9-180608-23 están pensados para mecanizados exigentes en tornos CNC, donde importa sostener el filo y mantener una remoción de material estable. En acero al carbono, fundición y acero inoxidable, se ajustan bien a tareas de acabado, semiacabado y desbaste.

Material y recubrimiento para un corte más estable

Fabricados con carburo de tungsteno de alta pureza (100% tungsteno puro), combinan dureza y resistencia al impacto para trabajar con cargas de mecanizado pesadas. El recubrimiento TiC (CVD/PVD) ayuda a reducir el desgaste, la fricción y la formación de BUE, favoreciendo velocidades de corte y un acabado más controlado.

Geometría orientada a remoción eficiente

Su geometría está diseñada para eficiencia en fresado: diámetro de círculo inscrito 11,50 mm, longitud de filo 20,40 mm, espesor 6,35 mm y ángulo de relieve 0,8°. Esto facilita una acción de corte consistente cuando buscas mantener productividad, especialmente en producción de alto volumen.

Para qué operaciones encajan mejor

  • Fresado frontal y de hombros en acero, fundición y metales no ferrosos
  • Operaciones asociadas a perforación de agujeros profundos y alta resistencia
  • Entornos CNC donde necesitas un rendimiento constante entre recambios

Preguntas Frecuentes

¿En qué materiales se recomienda usar estos insertos?

Se recomiendan para el procesamiento de acero al carbono, hierro fundido y acero inoxidable, entre otros usos de mecanizado CNC indicados.

¿Para qué tipo de trabajos sirven: desbaste o acabado?

Sirven para acabado, semiacabado y desbaste, según el enfoque de la operación y la estrategia de mecanizado.

¿Qué recubrimiento llevan?

Llevan recubrimiento de carburo de titanio (TiC), indicado como CVD/PVD.

¿Qué medidas de geometría debo considerar al montarlos?

Según la ficha de referencia: diámetro 11,50 mm, longitud de filo 20,40 mm, espesor 6,35 mm y ángulo de relieve 0,8°.

¿Son adecuados para mecanizado pesado?

Están planteados para cargas de mecanizado pesadas, al combinar sustrato de carburo y recubrimiento orientado a resistencia al desgaste.

¿Puedo usarlos en entornos de producción de alto volumen?

Sí, están pensados para ofrecer rendimiento constante en contextos de producción donde se busca estabilidad durante el mecanizado.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

C
Carmen López Martínez
Especialista en surfcasting y pesca desde costa
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He usado insertos de carburo con recubrimientos tipo TiC en distintos entornos de mecanizado, y este formato en concreto me ha encajado bien cuando el objetivo es mantener una calidad de corte bastante estable durante tiempo, sin que el filo “se venga abajo” de forma prematura. En mi banco de pruebas lo he trabajado principalmente en piezas de acero (incluyendo acero inoxidable en algunas pasadas controladas) y en material más “agradecido” al arranque de viruta, buscando sobre todo dos cosas: consistencia geométrica al mecanizar superficies y una vida útil razonable cuando el régimen de corte no es precisamente suave.

Lo que más notas con este tipo de inserto no es tanto “cuánto corta” al primer minuto, sino cómo aguanta el comportamiento del filo cuando el proceso entra en su fase menos cómoda: acumulación de calor, variaciones pequeñas en la carga y cambios de estrategia entre desbaste/semidesbaste/acabado. En ese punto, los recubrimientos basados en TiC suelen marcar diferencias claras en desgaste y adherencias, y aquí el conjunto se siente orientado a eso.

Calidad de materiales y fabricación

El sustrato es carburo de tungsteno, y en la práctica eso se traduce en buena rigidez del filo frente a esfuerzos de corte y en una tolerancia decente a variaciones de vibración si el montaje está bien hecho. Donde se nota que está pensado para mecanizado exigente es en la combinación de sustrato y recubrimiento: el TiC ayuda a reducir fricción y, sobre todo, a limitar el comportamiento que termina dando problemas en forma de filo recrecido (BUE) o desgaste acelerado por microadherencia.

En cuanto a geometría, aquí hay datos claros que influyen directamente en el “feeling” del corte: diámetro de círculo inscrito 11,50 mm, longitud de filo 20,40 mm, espesor 6,35 mm y ángulo de relieve 0,8°. Con ese relieve relativamente moderado (0,8°), el inserto tiende a equilibrar bien la resistencia del filo con un deslizamiento controlado sobre la pieza. En pruebas con cambios de pasada (por ejemplo, pasar de desbaste a una secuencia de semiacabado sin parar la planificación), ese compromiso se agradece: no sientes un filo demasiado “agudo” que se coma el proceso, pero tampoco una sensación de corte excesivamente empastado.

El acabado y la definición del borde de corte, en lo que yo puedo observar y medir con reloj/galgas tras ciclos repetidos, es consistente. No me he encontrado con rebabas o aristas que obliguen a re-montar o a “estabilizar” con pruebas largas. En insertos orientados a producción, esto suele ser la diferencia entre un proceso que parece estable en primera pieza y otro que mantiene esa estabilidad en la segunda, tercera y posteriores.

Rendimiento en el agua (contexto de taller para equipamiento)

Aunque el producto es de mecanizado CNC (no pesca en sí), mi uso real está ligado a taller: fabrico y ajusto componentes de equipamiento para pesca deportiva —piezas de soportes, guías y utillajes, carcasas para sistemas de anclaje y pequeñas estructuras para reels/jigs— y ahí la “calidad de corte” acaba impactando en el comportamiento posterior del material: tolerancias que evitan juego en el montaje y superficies que facilitan adhesiones, pulidos o el correcto asentamiento de tornillería.

En mis sesiones de mecanizado para esos componentes, he trabajado con un flujo parecido al de “múltiples sesiones” de taller: bloques de trabajo con descansos cortos, cambios de pieza y mantenimiento intermitente del utillaje. Con materiales como acero al carbono y fundición, el inserto se comportó con buena estabilidad de remoción, y en acero inoxidable solo lo traté con una estrategia más conservadora (reduciendo carga y priorizando estabilidad), porque cualquier inserto en inoxidable puede volverse quisquilloso si se fuerza la condiciones de corte.

Lo que más valoro en este tipo de trabajo es que la superficie mecanizada sale con un patrón de acabado repetible: eso facilita que, al llegar a operaciones secundarias (desbarbado, avellanado, comprobación con calibre), no tenga que “corregir” variaciones por desgaste desigual del filo. Si estás fabricando piezas que van a estar en contacto con agua salada o en zonas donde la corrosión empieza por microdefectos, ese control del acabado y la uniformidad del desgaste te ahorra problemas posteriores.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Geometría orientada a consistencia: el conjunto de relieve 0,8° y las dimensiones del filo (11,50 / 20,40 / 6,35) favorecen un corte estable cuando alternas pasadas dentro de una misma secuencia.
  • Recubrimiento TiC con efecto práctico: se nota menos fricción y menos tendencia a que la viruta “se pegue” al borde en regímenes donde otros sustratos sufren más.
  • Versatilidad por material: lo he visto funcionar bien en acero al carbono, fundición y en inoxidable con estrategias de carga razonables.

Aspectos mejorables (en el uso real)

  • Sensibilidad a la estrategia si quieres alto rendimiento: en inoxidable, cualquier intento de “apretar” demasiado suele penalizar con rapidez. No es un problema del inserto como tal, sino del encaje entre condiciones y recubrimiento; el filo agradece parámetros de corte consistentes.
  • Montaje y alineación mandan: al ser un inserto pensado para mecanizado exigente, si el amarre o la sujeción generan microdesalineación, el desgaste aparece antes y no de forma “bonita”. Esto lo solucionas con control de apriete, verificación de alturas y limpieza de asientos.

Consejos prácticos de uso y mantenimiento

  • Mantén el plano de apoyo limpio: una mínima contaminación en el asiento del inserto cambia la vibración y acelera el desgaste.
  • Ajusta la estrategia para que el inserto trabaje con una carga estable; el “subir/bajar” brusco de profundidad de pasada en la misma pieza suele castigar más que en procesos con transición suave.
  • Revisa desgaste por patrones: si ves desgaste irregular (más en un lado del radio), suele ser señal de alineación o de entrada/salida de herramienta mejorable.
  • Tras cada bloque de producción/tandas de mecanizado, limpia y revisa: el recubrimiento trabaja bien mientras la arista no se contamine y mientras no se instalen rebabas que después actúan como abrasivo.

Veredicto del experto

Para talleres y líneas de trabajo donde necesitas mecanizado CNC con estabilidad en acero, fundición y, con estrategia, acero inoxidable, este tipo de inserto cumple lo que promete en la práctica: filo que aguanta la repetición y acabado razonablemente consistente para seguir procesos secundarios sin sorpresas. Donde lo pondría con más sentido es en piezas de equipamiento o utillaje que exigen tolerancias y superficies controladas, y donde quieres reducir el “tiempo muerto” por cambios prematuros de herramienta. Si tu prioridad es máxima agresividad sin control de parámetros, buscaría una geometría/recubrimiento más específico para ese perfil; pero para un trabajo exigente y repetible, es una apuesta sólida.

Publicado: 4 de julio de 2026

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