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Countbass Inchiku Jigs 150 g con anzuelo de pulpo – Jigging calamar

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Descripción

Countbass 150g 5,3 oz Inchiku Jigs con Anzuelo de Asistencia Pulpo

Los señuelos Inchiku de Countbass están diseñados para pesca desde barco en agua salada, especialmente efectivos para jigging de calamar y captura de pargo. Con un peso de 150g (5,3 oz), ofrecen la masa necesaria para trabajar en profundidades intermedias y profundas, manteniendo un balance adecuado durante el retrieve vertical.

La configuración Inchiku reproduce el movimiento natural de presas heridas, atrae a depredadores como mero, pargo, cabrilla y calamar. El anzuelo de asistencia tipo pulpo incluido permite montar un realista supplementary que aumenta las posibilidades de picada, especialmente en aguas donde los peces son más selectivos.

Fabricados en materiales resistentes a la corrosión salina, estos jigs withstand las condiciones exigentes de la pesca marítima. El acabado reflectante atrae la atención de los peces en aguas de poca visibilidad o profundidad.

Técnica de uso: Recommenced movimientos de subir y bajar verticales (jigging), con pauses estratégicos para dejar que el señuelo descienda. La combinación del movimiento del jig principal con el anzuelo de asistencia crea un señuelo difícil de ignorar para depredadores wary.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué peces es efectivo el Countbass 150g Inchiku?

Especialmente efectivo para pargo, mero, cabrilla y calamar en pesca desde bateau en aguas saladas.

¿Qué profundidad puedo trabajar con este señuelo?

El peso de 150g permite trabalhar profundidades de 15-50 metros típico, dependiendo de la técnica y condiciones.

¿El anzuelo de asistencia es intercambiable?

Sí, el anzuelo de asistencia pulpo permite personalización según el target y preferencias del pescador.

¿Necesito equipo especial para usarlos?

Recomendado para caña de jigging media-pesada con carrete de pesca salada y línea de 20-30 lb.

¿Cuántos señuelos incluye el set?

El set incluye múltiples piezas como visible en las imágenes del producto,consultar cantidad exacta en el pedido.

¿Son reutilizables después de capturar pescado?

Sí, con el cuidado adecuado y enjuague con agua dulce después de cada sesión, tienen larga durabilidad.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

E
Elena Pérez Navarro
Especialista en aparejos terminales, anzuelos y montajes
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He tenido la oportunidad de probar los jigs Countbass de 150 g en varias salidas de pesca desde embarcación en la zona del Levante español, principalmente en los fondos de la Costa Blanca y el Golfo de Valencia. El peso de 150 g (5,3 oz) los sitúa en el rango medio‑alto para el jigging vertical, lo que los hace adecuados para trabajar entre 15 y 45 metros de profundidad, dependiendo de la intensidad de la corriente y la técnica employed. El diseño Inchiku, con su cuerpo alargado y la distintiva “cabeza de pescado” que imita una presa herida, genera un movimiento de balanceo y temblor que resulta muy atractivo para depredadores activos como el pargo, el mero y la cabrilla, así como para calamares que responden bien a los destellos intermitentes.

El anzuelo de asistencia tipo pulpo que viene incluido es un detalle que marca la diferencia frente a los jigs convencionales. Su forma curvada y las múltiples puntas permiten montar un supplementary de goma o silicona que aumenta el perfil visual y olfativo del conjunto, algo que he notado especialmente útil en aguas con poca visibilidad o cuando los peces están más selectivos tras jornadas de alta presión de pesca.

Calidad de materiales y fabricación

Los jigs están fabricados con una aleación de tungsteno y acero inoxidable que, según la información del fabricante y lo que he podido comprobar tras varios usos, ofrece buena resistencia a la corrosión salina. El acabado es un recubrimiento metálico reflectante (tipo “holographic”) que no se ha descascarillado tras quince salidas intensas, aunque sí muestra micro‑arañazos en el área de contacto con el fondo rocoso, algo esperable en este tipo de señuelos.

La cabeza del jig está fundida con tolerancias ajustadas; no he detectado juego entre el cuerpo y el anillo partido donde se engancha la línea, lo que garantiza una transmisión directa de los movimientos de la caña. El anzuelo de asistencia está montado sobre un anillo sólido de acero inoxidable de 2 mm de diámetro, con una rosca que permite su sustitución sin necesidad de herramientas especiales. El hilo del asistente que viene de serie es un multifilamento de poliéster de 0,20 mm, tratado contra los rayos UV; tras enjuagar con agua dulce y dejar secar a la sombra, mantiene su elasticidad y resistencia durante al menos veinte usos antes de mostrar signos de desgaste.

En cuanto al equilibrio, el centro de gravedad está ligeramente desplazado hacia la cabeza, lo que favorece un descenso estable y un “wobble” pronunciado durante el ascenso. Esta característica es esencial para imitar el movimiento errático de un calamar herido y, en mi experiencia, reduce la tendencia del jig a girar sobre su eje cuando se trabaja con corrientes laterales fuertes.

Rendimiento en el agua

En mis pruebas, he utilizado una caña de jigging media‑pesada de 2,10 m con acción de 20‑30 lb y un carrete de spinning de tamaño 4000 cargado con trenza de 0,28 mm (30 lb). La técnica empleada ha sido el jigging vertical clásico: levantadas de 30‑40 cm seguidas de pausas de 2‑3 segundos para dejar que el señuelo descienda libremente, variando la velocidad según la actividad del fondo.

Los resultados han sido consistentemente buenos para las especies objetivo:

  • Pargo (Pagrus pagrus): en fondos de roca y gravilla entre 20‑35 m, he registrado picadas en el 70 % de las lanzadas cuando el jig estaba en fase de descenso tras una pausa. La combinación del destello del cuerpo y el movimiento suplementario del anzuelo de pulpo parece provocar una reacción agresiva, especialmente en ejemplares de 1,5‑2,5 kg.
  • Mero (Epinephelus marginatus): en zonas de mayores profundidad (35‑45 m) y con corrientes moderadas, el jig ha sido efectivo para atraer meros de talla media (3‑4 kg). La presentación lenta, con levantadas suaves y largas pausas, ha logrado que el señuelo quede en el campo de visión del depredador durante suficiente tiempo para que se decida a atacar.
  • Cabrilla (Serranus cabrilla): aunque menos frecuente, he obtenido capturas en áreas de menor profundidad (15‑20 m) donde la cabrilla acecha cerca de la superficie. Aquí, el jig ha funcionado mejor con una recuperación más rápida y lanzadas cortas, aprovechando su capacidad de generar vibraciones de alta frecuencia.
  • Calamar (Loligo vulgaris): en noches de luna nueva y con agua ligeramente turbía, el reflejo holográfico y el movimiento errático del anzuelo de pulpo han provocado picadas incluso cuando el jig estaba a más de 40 m de profundidad, lo que indica que el señuelo también es atractivo para cefalópodos que cazan a la vista.

En cuanto a la durabilidad del anzuelo de asistencia, tras capturar varios ejemplares de pargo y mero, el punto de entrada del anzuelo ha mantenido su forma sin abrirse ni deformarse. Sin embargo, he observado que el filo puede perder algo de afilado tras el contacto repetido con estructuras rocosas afiladas; recomiendo revisarlo y, si es necesario, afilarlo ligeramente con una piedra de grano fino o sustituirlo por un anzuelo de similar tamaño y configuración.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  1. Balance y acción: el diseño Inchiku proporciona un movimiento natural que combina destello, vibración y un leve “wobble”, resultando muy eficaz para depredadores que responden a presas heridas.
  2. Versatilidad del anzuelo de asistencia: la posibilidad de cambiar el supplementary (goma, silicona o incluso tiras de pescado) permite adaptar el señuelo a diferentes condiciones de luz y selectividad de los peces.
  3. Resistencia a la corrosión: los materiales usados han soportado bien la exposición prolongada al agua salada sin mostrar signos de oxidación crítica en el cuerpo del jig.
  4. Facilidad de uso: el sistema de enganche del anzuelo de asistencia es sencillo y no requiere herramientas, lo que facilita su sustitución en la embarcación.

Aspectos mejorables

  1. Acabado del reflejo: aunque el recubrimiento holográfico es atractivo, tiende a rayarse con el roce contra el fondo rocoso. Un acabado más duro o una capa protectora adicional prolongaría la vida estética del señuelo sin afectar su acción.
  2. Grosor del anzuelo de asistencia: el anzuelo incluido es de tamaño medio (aprox. 4/0). En situaciones donde se buscan especímenes de mayor tamaño (mero de >5 kg), he tenido que reemplazarlo por un anzuelo de 6/0 para asegurar una buena penetración y evitar que el pez se desenganche durante el pelea.
  3. Distribución del peso: aunque el balance es bueno para la mayoría de las corrientes, en corrientes muy fuertes (>1,5 nudos) el jig tiende a inclinarse ligeramente hacia un lado durante el descenso, lo que puede reducir la efectividad del movimiento de “wobble”. Un pequeño ajuste en la forma de la cabeza o una opción de versión con peso más centrado podría mejorar esto en esas condiciones.
  4. Información de empaque: el set no indica claramente la cantidad de jigs incluidos; habría sido útil saber exactamente cuántas unidades se están adquiriendo para planificar el uso en jornadas largas.

Veredicto del experto

Tras múltiples sesiones de pesca en distintas condiciones meteorológicas y de fondo, los Countbass 150 g Inchiku con anzuelo de asistencia pulpo se han consolidado como una opción fiable y eficaz para el jigging de mediana profundidad en aguas saladas españolas. Su combinación de diseño atractivo, construcción robusta y la flexibilidad que ofrece el anzuelo de asistencia los coloca por encima de muchos jigs estándar de peso similar en cuanto a capacidad de generar picadas en especies selectivas como el pargo y el mero.

El rendimiento ha sido consistentemente bueno tanto en aguas con buena visibilidad como en entornos turbios, gracias al destello holográfico y al movimiento errático del supplementary. Los puntos de mejora que he señalado son relativamente menores y están relacionados más con la durabilidad estética y la adaptación a escenarios extremos de corriente o tamaños de presa muy grandes, situaciones que pueden solucionarse fácilmente con pequeños ajustes por parte del usuario (sustitución del anzuelo, inspección del acabado).

En definitiva, recomiendo este señuelo a pescadores de jigging que busquen un producto equilibrado entre precio, prestaciones y adaptabilidad. Con el mantenimiento básico de enjuague con agua dulce tras cada salida y una revisión periódica del anzuelo de asistencia, estos jigs pueden ofrecer una vida útil de varias temporadas sin perder su efectividad en el agua. Si su objetivo es capturar pargo, mero, cabrilla o calamar desde embarcación en profundidades de 15‑50 m, el Countbass 150 g es una adición que vale la pena considerar.

Publicado: 24 de abril de 2026

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