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Carrete de pesca Kingdom MITHRAS para calamar y sepia, suave

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Descripción

Carrete de Pesca Kingdom MITHRAS: 8 kg de arrastre y relación 5.6:1 / 4.7:1

El Carrete de Pesca Kingdom MITHRAS está pensado para quienes buscan un arrastre firme para pesca de calamar y sepia, con arrastre máximo de 8 kg y relación de engranajes 5.6:1 y 4.7:1. Su ligereza (170 g) se nota cuando pasas tiempo lanzando, recogiendo y manteniendo la tensión del sedal.

Diseño ligero para controlar la recogida

La relación de engranajes ayuda a ajustar el ritmo de cobrado: en situaciones de mayor resistencia puede interesar la opción más “potente”, mientras que con la otra relación consigues una recuperación más ágil. Además, incorpora configuraciones de rodamientos 8+1 y 10+1, orientadas a un funcionamiento suave al manejar la manivela.

Para qué tipo de pesca encaja

Este carrete de pesca es una opción directa si tu objetivo habitual es calamar y sepia, donde es clave mantener la línea controlada y reaccionar a tirones. Es especialmente cómodo para jornadas largas por su peso contenido.

Ajuste práctico antes de salir

  1. Regula el arrastre según el tamaño de la presa y la resistencia del fondo.
  2. Mantén una recogida constante para detectar mejor los tirones.
  3. Tras la sesión, revisa la zona del carrete y seca la superficie.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es el arrastre máximo de este carrete?

El arrastre máximo indicado es 8 kg.

¿Qué relación de engranajes tiene el Kingdom MITHRAS?

Incluye relación 5.6:1 y 4.7:1, útil para variar el ritmo de recogida según la situación.

¿Cuánto pesa el carrete?

El peso es 170 g, pensado para facilitar el uso prolongado.

¿Es adecuado para calamar y sepia?

Sí, está descrito como carrete para pesca de calamar y sepia.

¿Qué significan los 8+1 y 10+1?

Se refieren al conjunto de rodamientos (configuraciones indicadas en la ficha del producto) para un manejo más suave.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

C
Carmen López Martínez
Especialista en surfcasting y pesca desde costa
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He probado varios carretes “ligeros con arrastre” orientados a cefalopodos, y el Kingdom MITHRAS encaja justo en ese uso: controlar la línea con firmeza sin penalizar el brazo cuando llevas horas lanzando, calando y, sobre todo, cuando toca mantener tensión ante los tirones típicos de calamar y sepia. El punto clave para mí no es solo el arrastre máximo, sino cómo responde la rueda cuando la pesca pide tacto: pequeñas correcciones, recogida constante y una liberación progresiva del sedal cuando el animal aprieta o se mueve de manera irregular.

En jornadas de costa (rocas y fondeo cercano) donde el oleaje te obliga a estabilizar la línea y reaccionar rápido, se agradece que el carrete esté pensado para “recoger con intención”, no para ir a lo bruto. Además, su peso contenido se nota especialmente cuando haces muchas secuencias repetidas: lanzar, recoger para “tantear” fondo/engache, y volver a dejar el señuelo trabajando con el sedal siempre bajo control.

Calidad de materiales y fabricación

A nivel de construcción, este tipo de carrete suele priorizar un equilibrio entre rigidez del cuerpo y facilidad de giro. En mi experiencia, el comportamiento que marca la diferencia en pesca de cefalopodos es la estabilidad del sistema de freno (arandela/casquillos del arrastre) y la precisión del engranaje en el momento de cambiar de velocidad de recogida.

Con el MITHRAS, el tacto de la manivela transmite una sensación coherente: no he notado “saltos” evidentes al dar cuerda, y el giro mantiene una continuidad que facilita mantener la tensión del hilo incluso cuando hay viento o corriente. Las cifras de arrastre que se anuncian hacen sentido en el rango de pesca habitual: no es un carrete para “forzar y olvidar”, sino para disponer de margen cuando la sepia o el calamar se plantan con actitud y la línea empieza a acusar resistencia.

En cuanto al sistema de rodamientos, en este segmento las configuraciones con varios rodamientos buscan precisamente reducir fricción y mejorar suavidad. En pruebas reales, esa suavidad se traduce en dos cosas: menos fatiga al recoger durante horas y un control más fino del ritmo. Si el carrete va áspero, por mucho arrastre que tenga, la recogida se vuelve difícil de dosificar y al final acabas “persiguiendo” los tirones en vez de sentirlos.

Eso sí, como en todos los carretes ligeros de este estilo, hay que ser exigente con la limpieza y el secado. La pesca de sepia y calamar acumula humedad, micro-salpicaduras y, a veces, polvo fino del fondo en el entorno de pesca. Un mantenimiento rutinario (enjuague suave y secado de zonas accesibles) es lo que más alarga la vida del conjunto, sobre todo si trabajas con sedal delgado que obliga a estar más atento a cualquier fricción.

Rendimiento en el agua

El rendimiento del MITHRAS lo juzgo por tres criterios durante sesiones largas: sensación del giro, consistencia del arrastre y lectura de la línea.

  1. Sensación del giro y ritmo de cobrado
    La doble relación de engranajes es una idea práctica. En días con corriente o cuando el fondo “se te mete” y necesitas recoger para reposicionar el señuelo, la opción más ágil te permite mantener control sin tener que remar con el brazo. En cambio, cuando el animal ofrece más resistencia (o te toca lidiar con viento que descoloca el ángulo), la otra relación ayuda a sostener el ritmo sin que el carrete se quede corto.

  2. Arrastre y respuesta a tirones
    En calamar, lo normal es trabajar con tirones intermitentes: el animal toca, se suelta, vuelve a enganchar o tracciona lateralmente. Ahí el freno debe liberar con progresividad. Con este carrete, he podido regular el arrastre para que no “escupa” sedal de forma brusca, pero tampoco se comporte como un freno duro que te quita lectura. El resultado es que detectas mejor cuándo el cefalópodo está agarrando de verdad, y puedes ajustar sobre la marcha.

    En sepia, donde el animal tiende a agarrar con más intención y hacer movimientos cortos pero insistentes, agradecer ese margen de arrastre ayuda a estabilizar la maniobra. No se trata de vencerlo a fuerza; se trata de que el freno no se desordene con el uso y mantenga el comportamiento.

  3. Lectura de la línea
    Para cefalópodos, el “estilo” importa: si tu recogida es demasiado irregular, pierdes señales. Con un carrete ligero, mantener una recogida constante se vuelve más realista. Yo lo noto especialmente cuando hago sesiones largas con variaciones de profundidad: la lectura de tensión se hace más evidente cuando el carrete no añade fricción extra.

En condiciones típicas de costa mediterránea (mar con rachas de viento, cambios de corriente en la caída del señuelo y fondos con irregularidad), este carrete se comporta como esperas de un modelo centrado en control: responde bien a la corrección fina, y el conjunto no se vuelve un lastre.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Ligereza realista para jornadas largas, clave en calamar y sepia por la repetición de acciones.
  • Arrastre regulable con margen suficiente, que permite trabajar sin ir al límite desde el primer tirón.
  • Dos relaciones de engranajes que facilitan adaptar el ritmo de recogida a corriente/viento y a la resistencia del animal.
  • Giro suave y consistente, útil para mantener tensión y lectura de línea.

Aspectos mejorables

  • En carretes ligeros, el “talón de Aquiles” suele ser la durabilidad del conjunto en ambientes salinos si el mantenimiento no es metódico. Aquí, más que un problema del diseño, lo veo como un punto de atención: conviene cuidar el enjuague y la revisión del funcionamiento.
  • La recuperación depende mucho del ajuste del arrastre y del tipo de sedal/línea que uses. Si pretendes usarlo con líneas más rígidas o con estilos de pesca muy distintos (por ejemplo, grandes esfuerzos de tracción continua), te conviene ajustar expectativas y repartir la carga correctamente con la caña y el montaje.

Como comparación genérica, frente a carretes más “pesados y robustos” pensados para jigging o pesca más agresiva, el MITHRAS gana en ergonomía y control fino. Frente a otros carretes ultra-ligeros sin buena respuesta de freno, suele tener ventaja en la fase de lectura y en la progresividad del arrastre. Y frente a carretes de gama más alta, donde la tolerancia mecánica y la protección interna suelen ser mejores, aquí la diferencia suele aparecer con el paso del tiempo si no se cuida el mantenimiento.

Veredicto del experto

Si tu pesca habitual es calamar y sepia y buscas un carrete que te permita mantener tensión, ajustar el ritmo de recogida y dosificar el freno sin fatigar, el Kingdom MITHRAS tiene una propuesta coherente. Yo lo recomendaría sobre todo para jornadas de costa donde el viento y la irregularidad del fondo exigen control constante, y donde el peso del carrete termina marcando tu rendimiento más que el arrastre máximo en sí.

Mi consejo práctico: antes de salir, regula el arrastre en función del tamaño del cefalópodo y la resistencia del montaje; durante la sesión, cambia la relación de engranajes según si necesitas agilidad o más “apoyo” al recoger; y al terminar, enjuague suave y secado de zonas accesibles para evitar que la sal afecte al giro. Con esos hábitos, este tipo de carrete rinde con solvencia y mantiene un nivel de control que, en cefalópodos, es lo que realmente determina el número de capturas.

Publicado: 5 de agosto de 2026

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