Descripción
Carrete lágrima metálico con freno magnético 7,2:1 – Pesca deportiva
El carrete lágrima metálico con freno magnético 7,2:1 combina un cuerpo galvanizado resistente a la corrosión con una relación de engranaje ultrarrápida. Está diseñado para pescadores que necesitan recoger línea con agilidad, especialmente al trabajar señuelos de superficie donde los ataques son explosivos y requieren reacción inmediata.
Los 9 rodamientos + 1BB proporcionan un giro suave que se nota desde el primer lance. En jornadas largas, esa fluidez reduce la fatiga y permite mantener el control del señuelo sin esfuerzo extra. El acabado galvanizado protege el cuerpo metálico del salitre, lo que lo hace apto para pesca tanto en agua dulce como en salada.
El freno magnético de 10 velocidades se ajusta sobre la marcha desde el dial lateral. Puedes pasar de un señuelo ligero a uno más pesado sin cambiar de carrete, simplemente girando el regulador. La fuerza de arrastre alcanza hasta 10 kg, suficiente para capturas de tamaño medio tanto en río como en mar.
Está disponible en tres versiones según la capacidad de línea:
- DW130P: 210 m de línea de 0,260 mm – ideal para lances largos
- DW130W: 90 m con 0,230 mm – pensado para espacios cerrados
- DW130S: 180 m con 0,23 mm – equilibrio entre alcance y control
Preguntas Frecuentes
¿Qué capacidad de línea tiene cada modelo?
El DW130P admite 210 m de línea de 0,260 mm; el DW130W llega a 90 m con 0,230 mm; y el DW130S alcanza 180 m con 0,23 mm de grosor.
¿El freno magnético se puede ajustar durante la pesca?
Sí, el dial lateral permite cambiar la resistencia magnética entre 10 niveles sin soltar la caña ni interrumpir el lance.
¿Resiste el agua salada?
El cuerpo galvanizado está protegido contra el salitre, pero conviene aclararlo con agua dulce tras cada salida al mar para prolongar su vida útil.
¿Para qué tipo de pesca es más adecuado?
Su relación 7,2:1 y el freno magnético lo hacen especialmente útil en pesca con señuelos de superficie, spinning ligero y curricán en aguas interiores o costeras.
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Análisis de Experto
Análisis general del producto
Llevo más de quince años probando carretes de baitcasting en todo tipo de escenarios, desde los embalses de Extremadura hasta las costas rocosas de Galicia, y puedo decir que este carrete lágrima metálico con relación 7,2:1 me ha llamado la atención desde el primer momento por su planteamiento: ofrecer un equipo con cuerpo metálico y freno magnético ajustable a un precio que no exige desembolsar lo que piden las grandes marcas. Lo he montado en una caña de 7 pies, acción media-rápida, y lo he sometido a varias sesiones tanto en agua dulce como en salada para comprobar si realmente cumple con lo que promete sobre el papel.
A simple vista, se nota que no estamos ante un carrete de plástico de entrada. El cuerpo metálico galvanizado le da una rigidez que se agradece cuando trabajas señuelos con resistencia al agua, ya que evita esas microflexiones que terminan perdiendo sensibilidad en la mano. La relación 7,2:1 es un punto interesante: no es la más extrema del mercado, pero sí lo suficientemente rápida para recuperar línea con agilidad cuando un lubino ataca un popper en superficie y necesitas tensar rápido.
Calidad de materiales y fabricación
El galvanizado del cuerpo es el aspecto que más me ha interesado de este carrete. La corrosión por salitre es el enemigo número uno de cualquier equipo que usemos en el mar, y un acabado galvanizado bien ejecutado marca la diferencia entre un carrete que dura tres temporadas y uno que te acompaña muchos años. Tras varias jornadas en la costa de Huelva, donde la brisa cargada de sal es constante, el cuerpo no ha presentado señales de oxidación. Eso sí, el freno magnético sí requiere atención: el dial lateral funciona con precisión, pero he notado que la arena fina se cuela con facilidad si no se guarda el carrete en su funda.
El tren de engranajes, apoyado por 9 rodamientos más 1 de retroceso (1BB), ofrece una rotación notablemente suave. No estamos ante la seda que proporcionan los rodamientos de cerámica de gama alta, pero la diferencia con carretes de 5+1 rodamientos es palpable, sobre todo en la fase final del lance, cuando el señuelo pierde velocidad y necesita que el carrete siga entregando línea sin tirones. Las tolerancias entre piezas son correctas para su segmento: no hay juego lateral apreciable en la manivela, y el sistema de anti-reverse responde de forma instantánea.
El bobinado de línea es otro punto a destacar. He probado las tres versiones disponibles. El modelo DW130P, con capacidad para 210 m de línea de 0,260 mm, es el que más me ha convencido para pesca de lubina desde costa, ya que te permite lances largos sin quedarte corto. El DW130W, más compacto con 90 m de 0,230 mm, lo he usado en embalses cerrados para black bass y cumple perfectamente. El DW130S, con 180 m de 0,23 mm, ofrece ese punto intermedio que muchos pescadores buscan.
Rendimiento en el agua
Aquí es donde este carrete demuestra para qué ha sido diseñado. La relación 7,2:1 brilla especialmente cuando trabajas señuelos de superficie. He probado poppers, walk-the-dog y frogs en distintas condiciones, y la velocidad de recogida permite recuperar el slack line con rapidez después de cada pause, algo fundamental cuando los ataques se producen en los instantes de inactividad del señuelo.
El freno magnético de 10 velocidades es, en mi opinión, el componente más valioso del carrete. Lo he ajustado desde el nivel 3 hasta el 8 dependiendo del peso del señuelo y las condiciones de viento. Con viento de componente oeste de unos 20 km/h en la ría de Arousa, subir el freno al nivel 6-7 me permitió evitar los temidos backlashes sin sacrificar distancia de lance. El dial lateral se puede girar sin soltar la caña, lo que en la práctica significa que puedes ajustar sobre la marcha cuando cambias de un jerkbait ligero a un crankbait más pesado.
La fuerza de arrastre de 10 kg es suficiente para la mayoría de capturas de tamaño medio con las que nos encontramos en aguas peninsulares. He clavado lubinas de 4-5 kg y el freno ha respondido de forma progresiva, sin esos saltos bruscos que provocan desgarros en la boca del pez. Eso sí, para especies mayores o pesca de curricán pesado en alta mar, me quedaría corto y buscaría algo con más potencia de arrastre.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Cuerpo metálico galvanizado: La resistencia a la corrosión es notable y el acabado protege bien del salitre en uso costero habitual.
- Freno magnético de 10 niveles: Ajustable sobre la marcha, permite adaptar el carrete a diferentes señuelos sin perder tiempo.
- Relación 7,2:1: Equilibrio adecuado entre velocidad de recogida y par de torsión para pesca con señuelos de superficie.
- Suavidad de giro: Los 9+1 rodamientos se notan, especialmente en lances largos y jornadas extensas.
- Tres versiones de capacidad: Cubre diferentes necesidades, desde espacios cerrados hasta lances largos desde costa.
Aspectos mejorables:
- Sellado contra arena: El dial del freno magnético y las juntas del cuerpo no están completamente sellados. La arena se cuela si no se tiene cuidado, y conviene limpiar con regularidad.
- Manivela: El pomo de la manivela es funcional pero podría ofrecer mejor agarre con las manos mojadas. Un acabado texturizado o de EVA mejoraría el control.
- Peso: Al ser metálico, es algo más pesado que las alternativas en carbono o composite. No es un problema grave, pero se nota en jornadas de lance continuo de más de cuatro horas.
Veredicto del experto
Este carrete lágrima metálico con freno magnético 7,2:1 es una opción sólida para pescadores que buscan un equipo versátil, capaz de desenvolverse tanto en agua dulce como en salada sin exigir una inversión desmesurada. Su punto fuerte reside en la combinación de un cuerpo resistente a la corrosión con un sistema de freno magnético bien calibrado que permite adaptarse a distintas situaciones sobre el agua.
Lo recomiendo especialmente para pesca de lubina desde costa, black bass en embalses con señuelos de superficie, y spinning ligero en zonas costeras. Si tu pesca habitual se centra en especies de mayor porte o necesitas un carrete para curricán de altura, probablemente necesites algo con más capacidad de arrastre y un sellado más robusto.
Un consejo de mantenimiento: tras cada salida al mar, aclarad el carrete con agua dulce sin abrir el plato lateral, dejadlo secar a la sombra y aplicad una gota de aceite sintético en los rodamientos cada dos o tres meses. Con ese cuidado mínimo, este carrete os dará muchas jornadas de pesca satisfactoria.
8,59 € 11,45 €
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